ARTÍCULO: LA CUENTA NUEVA DE LABORAL KUTXA

ARTÍCULO: LA CUENTA NUEVA DE LABORAL KUTXA

Antonio Rodríguez

Dieron pistas y aquí lo comentamos: el Laboral Kutxa que se enfrentó al Real Madrid en el Palacio de los Deportes, el actual Barclaycard Center, era una muy buena apuesta para la segunda vuelta de competición. Y así lo hicimos ver en el artículo sobre aquel encuentro. Para el inicio de la segunda mitad de competición, abrían fuego frente al F.C. Barcelona, que sobra decir de la trascendencia y el calibre del choque. Y Baskonia salió victorioso (103-94) ante la mejor entrada de la temporada,11.246 espectadores. La ilusión, ya ven, vuelve a emanar entre las gradas del Fernando Buesa Arena. Y ante uno de los mates más impresionantes de la temporada, el que obró de la potencia y gracia de las piernas de Mike James en los últimos minutos, desalojaron el recinto con una convicción que, hasta Mayo, verán un baloncesto muy diferente al padecido en los tres primeros meses de Liga Endesa.

Porque Mike James logró un mate de highlight NBA y minutos antes consiguió un excelso triple, como guinda a otra entrada a canasta con rectificado y giro en el aire. James se metió a la afición en el bolsillo desde los primeros compases, anotando los 5 primeros puntos en los suyos. Su uno contra uno es devastador. A un primer paso de virtuoso, le acompaña una posterior explosividad y una habilidad para fijarse y lanzar en suspensión, para entrar y subir hacia arriba, donde ni los más grandes llegan, que le convierte en una de las atracciones ofensivas de esta liga. Un nuevo e inesperado “adivina quien viene esta noche” dispuesto a triunfar. En el Kolossos de Rodas tenía carta libre para hacer lo que quisiera, de ahí sus 21 puntos de promedio. En el Laboral Kutxa, en la Liga Endesa, en Euroliga, la amplia participación de más componentes le obligan a reciclarse. Y pacientemente trabajan con ello. Pero cuando está en su ambiente, tiemblan los cimientos de los pabellones (16 puntos en la matinal del domingo. Y lo más importante, no los que mete, sino cómo los mete).

Claro, que el rival era el F.C. Barcelona. Y a las primeras acciones de James, Marcelinho Huertas también sacaba tajada, que para eso es un grande del baloncesto mundial. Vio que una de las grandes debilidades de James es su defensa del bloqueo y continuación. Y ahí que insistía en la tan cacareada comunión con Ante Tomic. Y es que, en realidad, el F.C. Barcelona no disputó un mal partido. En absoluto. Tenía estrategias para hacer daño, y las ejecutó. ¿Recuerdan que aquí hablamos sobre la defensa de Laboral Kutxa ante el Real Madrid, donde lograban tantas ayudas entre sus hombres altos (por regla general, el alero y el ala-pívot), que conseguían evitar que el center en pista no se moviera y protegiese su aro? Pues eso, el domingo, frente a las órdenes de Xavi Pascual, no funcionaba. Justin Doellman ejercía de ala-pívot demasiado abierto, como para que a Colton Iverson (nuevamente titular), no tuviese que salir arriba y abajo. Y por ahí hirieron. E hicieron daño en los uno contra unos de Tomas Satoransky cuando era defendido por Adams, y Deshaun Thomas ganaba buenas posiciones bajo el aro por sapiencia y tablas. Entonces, ¿qué falló? ¿Por qué perdieron? Pues porque Laboral Kutxa “mordió” más.

El equipo de Ibon Navarro tuvo más fe en rebotes, en correr, en anotar posesiones importantes. “¡En box and one y nos tiran!” se quejaba amargamente Xavi Pascual durante un tiempo muerto, viendo la ineficacia de sus hombres en la marca de Davis Bertans, que volvió a mostrarse estelar (19 puntos). Salir de bloqueo, uso incluso de un bote y anotaba todo. Y para racha tremenda, la de Fernando San Emeterio en el tercer cuarto, que entró en un estado de nirvana que se probó una y otra vez sin fallo (¡13 puntos en el tercer cuarto!), con triples y entradas que quitaban la respiración. “Sí, como Klay Thompson”, bromeaba al final del partido.

Tornike Shengelia optimizó su buen juego al poste, su notable uno contra uno (el día que aprenda a pararse y levantarse en suspensión corta, tras penetrar, será absolutamente indefendible), Colton Iverson ya no comete faltas con la facilidad de las primeras jornadas y Mirza Begic fue sumando desde poste bajo, en aclarados muy descarados, mostrando que ya es un hombre importante. Reincidiendo, hablemos de “querer ganar más que el rival”. Y podemos hacer todas las explicaciones tácticas posibles, pero por encima de todo, Laboral Kutxa ganó por mayor deseo. Al F.C. Barcelona. A un gallito de Euroliga. Esto pinta bien en Vitoria. Tras un borrón acumulado en varios meses, esto es una cuenta nueva en Laboral Kutxa.