ARTÍCULO: DESHAUN THOMAS, SIGUIENDO LAS HUELLAS CORRECTAS

ARTÍCULO: DESHAUN THOMAS, SIGUIENDO LAS HUELLAS CORRECTAS

Antonio Rodríguez

Deshaun Thomas quería mostrar su amplio rango de tiro. Y por supuesto, con acierto. Ante los ojos de centenares de entrenadores, scouters NBA y directores deportivos de equipos europeos entre las gradas del Cox Pavilion de Las Vegas, durante la pasada NBA Summer League del pasado verano, Deshaun Thomas acabó con 3/6 en triples (para un total de 3/7) con la sudadera de San Antonio Spurs, el equipo que le eligió en el draft. Tras un año en el Nanterre, equipo de Euroliga, donde logró unas estadísticas de 11.8 puntos y 3.6 rebotes, Thomas es consciente de mostrar virtudes, nuevas virtudes, puede ser su pasaporte para recalar en los soñados Spurs, franquicia que invirtió su opción en 2ª ronda con el número 58.

“Nosotros le elegimos en el draft por una razón” declaraba Ime Udoka, asistente de Gregg Popovich en los Spurs y ex jugador de la Liga Endesa con el Gran Canaria. “Nos gustaba algunas cosas de las que él hacía y es una oportunidad para él que nos tenga en mente como su meta a perseguir. Así que, tal y como ha jugado este año, nos gusta y debe seguir trabajando y regresar a estas pistas y mostrarnos sus progresos cada verano”.

Deshaun Thomas jugaba en las más ocasiones como ala-pívot en la prestigiosa universidad de Ohio State, entrenado por el prestigioso entrenador Thad Matta. Un “4” que podía jugar perfectamente como alero y con ese papel, poder jugar en la NBA. Era agresivo, sabía jugar al poste, tenía un gancho en suspensión sacado desde muy alto, como brillante tiro en las cercanías del aro, notable protección y por supuesto, sabía salir y lanzar triples.

En Barcelona, saben muy bien de jugadores desequilibrantes traídos desde fuera que han ganado ligas. Audie Norris, Alexander Djordjevic, Dejan Bodiroga. El último, Pete Mickeal. Mickeal era una debilidad para la parroquia azulgrana. Un hombre interior en la universidad de Cincinnati, que sabía salir fuera, crear espacios con su tiro exterior, que dominaba el juego al poste, que era capaz de amargar la vida a los aleros en las cercanías del aro y desquiciar a cualquier ala-pívot con su movilidad. Y para esta temporada, Xavi Pascual elige para reforzar a su equipo a Deshaun Thomas, un jugador capaz de amargar la vida a los aleros en las cercanías del aro y desquiciar… oh, wait! Zurdo como Mickeal…

Si repasan el partido que disputó en Vitoria sin ir más lejos, ante Laboral Kutxa, podrán apreciar la facilidad que posee para ganar posiciones bajo el aro, recibir, media vuelta y anotar, aún siendo consciente que los rivales ahí son más altos y más fuertes, ya sean Bertans, Iverson, Begic. Pero él cuenta con un plus de agresividad, de fe en sus posibilidades cuando recibe ahí abajo, que le hacen dominar ese área. Ganar la posición antes de recibir, ese arte. En ese Fernando Buesa Arena, con los mismos gestos con los que Pete Mickeal hizo astillas la defensa del Real Madrid en el mítico enfrentamiento de cuartos de final de la Copa del Rey de 2013, parece que vemos realidades trasladadas dos años en el tiempo. Ya ven, que los paralelismos son obvios:

Cuenta con la misma capacidad de trabajo, y argumentos baloncestísticos muy parecidos. Ambos trabajadores y ganadores. La diferencia entre ellos, son los títulos. A Deshaun Thomas, en su segunda temporada como experiencia europea, le falta ir tomando experiencia. La que va adquiriendo en equipos de Euroliga, punteros en Europa y a sabiendas de adaptar sus necesidades a las de los suyos. Jugando de titular en muchos de los encuentros que el F.C. Barcelona disputa, Deshaun Thomas es un jugador que según vayan transcurriendo las jornadas, se irá haciendo más grande, porque su ambición así lo demanda. La de cumplir con los suyos, formar equipo, alcanzar éxitos y volver el próximo verano a ver una bolsa con el logo de San Antonio Spurs sobre una taquilla.