ARTÍCULO: TRADICIÓN NAVIDEÑA DEL BARÇA-REAL MADRID

ARTÍCULO: TRADICIÓN NAVIDEÑA DEL BARÇA-REAL MADRID

Antonio Rodríguez

El primer encuentro entre el F.C. Barcelona y el Real Madrid en la historia de la liga ACB, se disputó exactamente el mismo día que el encuentro del próximo domingo, el 28 de diciembre de 1983. En el Palau Blaugrana, al Real Madrid en aquella ocasión, le hubiese gustado que lo vivido aquella jornada fuese una inocentada, que no fue. Un 50-29 que campeaba en el marcador en la primera mitad mostró que aquel día sería de los azulgranas (88-74 final). Sin embargo, fue una casualidad el que se disputara en esa fecha: en un nuevo formato de liga -en un nuevo formato de casi todo en aquella temporada 83/84-, los 8 mejores equipos de la liga se reunieron en lo que se llamo fase A-1 para disputar una liguilla en busca de las plazas del futuro playoff, mientras que los 8 no clasificados en esa fase, componían la A-2, intentando evitar las cuatro últimas posiciones que daban lugar a la tragedia máxima del playoff de descenso.

Poco más de un año más tarde, también este enfrentamiento tuvo lugar en el Palau, exactamente una mañana de Reyes, el 6 de enero de 1985. Y allí, las tornas cambiaron (67-84 para el Real Madrid, en un gran encuentro suyo). Y nuevamente en el día de los Santos Inocentes de ese mismo año, el Real Madrid volvió a tomar con claridad la pista de su máximo rival (76-94), ya en la siguiente temporada. Desde entonces, y hasta el 2002, ningún enfrentamiento entre madridistas y azulgranas en fechas navideñas (si tomamos tales fechas, desde el 22 de Diciembre hasta el 6 de Enero) nos hemos llevado a la boca. Con aquellos All Stars que se cambiaron a otras fechas no navideñas, con el Torneo de Navidad organizado por el Real Madrid ya desaparecido, a los aficionados parecía que nos faltaba algo con lo que saciar nuestras ganas de baloncesto en días tan señalados. 2002 y 2003 fueron citas fantásticas en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, de máximas audiencias -porque bien que lo demandábamos- con ese Real Madrid-F.C. Barcelona (30 y 28 de diciembre, respectivamente) en ebullición. Y con muy buen criterio, suponemos que desde los despachos de la liga, alguien decidió poner el dedo y marcar Navidades, entre todo el calendario, con un Barça-Madrid/Madrid-Barça, sin dejarlo al azar como el resto del calendario. Por “petición popular”, había que hacerlo. Si la NBA se engalana el día de Navidad, tonto sería no hacerlo en nuestra Liga Endesa.

Que nuestro primer “bocado” entre los dos equipos con más historia de nuestro baloncesto, fuese entre regalos navideños, sobrinos a los que se les invita al baloncesto y lo experimenten en directo por primera vez y el ambiente más festivo posible. Y así, desde 2007, de forma ininterrumpida hasta la actualidad, siempre hemos tenido una cita con la cancha, con la tele, para ver tal encuentro, para disfrutarlo, para sacar nuestro traje de chaqué cestista. Ineludible. Porque los tiempos cambian y las plantillas de ambos conjuntos rayan un nivel dentro del baloncesto FIBA de lo más elitista. La última cita de ambos en la Final Four de Milán, lo refrenda. Porque al margen de victorias y alegrías de unos y otros, las gloriosas actuaciones de Wayne Robinson y Fernando Martín, o Dejan Bodiroga y Gianluca Basile años más tarde, o las carreras supersónicas de Sergio Llull o aquella actuación de un lastrado Navarro por las lesiones, con sus 33 puntos y fallando tan sólo un tiro de los 16 que intentó, quedan un poco más marcados en nuestro recuerdo. Porque se disputan en Navidades.

Es curioso ver también, que de las últimas tres temporadas, el que ha ganado esta cita, luego no conquistó el título liguero. Los campeones se fueron invirtiendo según ganaban o perdían tal enfrentamiento. También es cierto decir que en estos tres años, quien ha ganado, era el equipo de casa. Nos debiéramos remontar al primer año de Ettore Messina en el Real Madrid o aquel severo revés que sufrió su equipo (57-79) para encontrar un triunfo a domicilio.

Pues ya lo ven. al margen de lesiones, bajas, predicciones y todo lo que ustedes quieran, estos encuentros son impredecibles, porque han mostrado que en tales choques puede pasar de todo. Así que, a disfrutar lo que nos venga este domingo, que será digno de recordar, seguro. Porque estamos en Navidades.