La Copa "de la tele" vio un Barça triunfante

La Copa "de la tele" vio un Barça triunfante

Antonio Rodríguez

              El Barça se proclamó campeón de la Copa del Rey 2021. La extraña Copa del escenario y una pantalla sin parangón, que ocupaba gran parte de una grada lateral, ante la ausencia de público. Por tal motivo, este torneo, fetiche del calendario a cada curso, estaba pensado “para la tele”. Para crear un acto de presentación muy atrayente, de luces y efectos en la salida de los jugadores a golpe de speaker y que el aficionado, desde el salón de su casa, se viese “en la tele” a través de sus mensajes en redes sociales. Todos, muy conscientes de estas herramientas para que los fans pudiesen expresar un sonoro “estamos con vosotros”. Esa fue la gran apuesta previa de la organización.

              La apuesta deportiva, se debía dirimir en pista. Y ahí, la esencia sigue siendo la misma. La competición loca, de sorpresas y parciales increíbles, de remontadas y gran juego, defensas que rozaban lo perfecto como borracheras de acierto, que mareaban en un maravilloso éxtasis. Eso siempre lo ha tenido la Copa. Y como puntal de ello, el Barça que se coronó en esta edición de Madrid’21 con una superioridad en la final, también sorprendente, puesto que en pocas quinielas cabía la posibilidad de tan amplias ventajas hasta el definitivo 73-88.

BARÇA, DE YUNQUE A MARTILLO

              Su inicio fue verse con un escalofriante 9-29 en contra en sus primeros parciales de su debut ante Unicaja. Y tuvieron que ser yunque y aguantar golpes (y triples de Darío Brizuela. ¡Qué locura de acierto!) y poco a poco hacerse grandes hasta que tomaron la delantera. Aunque se vieron forzados a jugar prórroga, ya había un resoplido de alivio en sus rostros. Cinco minutos extra era dar fuelle con un fondo de armario que ellos poseían y los malagueños, no.

              Luego llegó la semifinal ante TD Systems Baskonia y se convirtieron en martillo. Y golpearon tan fuerte como podían. Y su estruendo obligó a que en Vitoria se tapasen los oídos. Aunque conociendo a los baskonistas, ni sangrando iban a dejar de competir, a pesar de no ser suficiente esta vez. Y ya en la final, salieron a imponerse, a llevar su juego y estrategias a la veintena de diferencia en el marcador ante el Real Madrid. Hasta que debió marcharse al vestuario de forma precipitada, las pruebas a las que era sometido Nikola Mirotic, que eran superadas. ¡Qué jugador y qué categoría! A volver a redundar en un juego interior sumando a Rolands Smits en él, como ya hicieron en el encuentro de ida de liga regular en este mismo escenario, como filosofía de victoria de Sarunas Jasikevicius. Dominio en la zona y cargar de faltas a Walter Tavares. Y como francotirador, Cory Higgins. Extraordinario durante toda la Copa y ajustando el objetivo para rematar en el momento decisivo, cuando los blancos más apretaban en el último cuarto. Un triple suyo, el júbilo y la certificación que para el Barça, esta Copa de no se les escapaba.

UNICAJA Y LA FE EN SUS POSIBILIDADES

Les situamos en esta segunda posición en los comentarios de esta Copa, porque su cambio como para estar rozando las semifinales, fue otra de las maravillas de este evento. Alguien en nuestro entorno, durante el segundo cuarto del partido y en mitad de su nirvana de juego particular, espetó algo así como “qué bonito es el baloncesto cuando está bien jugado”. Y no era tan solo cuestión del 9-29 inicial y de Brizuela anotando desde todas las posiciones, sino un convencimiento claro -y esto era palpable- en todos sus componentes, que iba a ganar al Barça. Exactamente, eso es la esencia de la Copa del Rey. Lo que más se le achacaba al equipo en las últimas fechas, no verse capaces y claudicar, se ha transformado en una fe asombrosa en sus posibilidades. Y esto es una tarea que parece claro, debemos reconocérsela a Fotis Katsikaris. Porque se vieron superados en el marcador y no abandonaron su sueño. Y volvían y forzaron la prórroga y … llegó el momento en el que abajo las fuerzas, se acabaron las ideas. Ya no hay chequeras imponentes como en sus años dorados, para firmar jugadores que sepan liderar como grandes estrellas en momentos tan decisivos, ni tampoco hubo fuerzas en la pista como para echar un vistazo alrededor y ver a quién le quedaba un ápice de claridad para sacar partido. Y por ello, a golpe individual de deseo, lucharon como fenómenos hasta un final sin premio. Chapeau por ellos.

REAL MADRID, HASTA QUE DURÓ EL ACIERTO

            Apareció Sergio Llull en semifinales (cuánto se echan de menos sus gritos y arengas, como producto y resultado de sus aciertos), para sacar, junto a Jaycee Carroll, al Real Madrid de una situación oscura ante Lenovo Tenerife en semifinales. Lo que fue más fluido en cuartos de final, lo sufrieron en semifinales, pero logró el Real Madrid imponerse y llegar a la final. Y en ella, la estrategia de Pablo Laso era de salir con pequeños, prescindiendo inicialmente de Tavares. Y estaba bien pensado, como todas las ideas sobre el papel, que siempre funcionan. Hasta que dejan de hacerlo en pista por mil circunstancias. En este caso, por el desacierto en el tiro. Trey Thompkins sabe postear y hace daño. Pero su tiro no entra. Paso atrás y suspensión, porque lo domina, también fallado. Un tercero que se sale del aro, un cero de tres que pesa, es sustituido y se desespera. En la segunda unidad estaba preparado -siempre lo está- Jaycee Carroll. Pero tampoco funcionaba cuando se retiró a falta de 4 minutos para el descanso con 0 de 5 en tiros de campo (para un total de 0 de 8 en tiros, con 0 puntos). Hay que remontarse hasta el último e intrascendente encuentro ante Casademont Zaragoza de la pasada ‘burbuja’ de Valencia, para encontrarse con Carroll y su casillero a cero, tanto en canastas como en puntos.

              Y el único mástil en el que se sostuvieron fue Walter Tavares (17 puntos, 7 de 9 en tiros de campo), que se marcó la escalofriante cifra de 9 tapones en los dos últimos encuentros de semifinales y final. No fue suficiente en un equipo que sí echó de menos sus bajas y se vio superado por los azulgranas en la finalísima.

LENOVO TENERIFE ES UN GRANDE

              Y miren que veníamos avisados que los tinerfeños podían dar el susto en semifinales al Real Madrid. Y se crecieron y tuvieron por momentos un dominio contundente, como en cuartos de final ante los debutantes burgaleses. Y eso es ya sentirse como un grande más de nuestra competición. Y si te sientes un grande, es que lo eres. Finalmente, no tuvieron todas las armas que la encomienda requería para vencer al Real Madrid. Y buscaron como fuese herramientas como Doornekamp, como un notabilísimo Fran Guerra. Les faltó un toque más, que esperemos vayan cuajando en un futuro. Eso sí, lo de Marcelinho Huertas es … Aquí, desde Endesa Basket Lover damos un aviso de atención. Y es que debemos ser muy conscientes todos los aficionados, que alguien como Marcelinho está en nuestra liga. Porque es un auténtico privilegio. Porque lo ha sido en todos los equipos en los que ha militado y que lleve residiendo tantos años en nuestra competición, es algo que debemos valorar en su justa medida.

UN BASKONIA QUE NO PUDO SER

              Un TD Systems Baskonia que no pudo ser como solía ser este curso. Era asombrosa esta temporada en los vitorianos donde todos sus hombres, sin excepción, están realizando el mejor baloncesto de sus carreras. Algún aficionado con maldad, dice que incluso jugando por encima de sus posibilidades (que no les oiga Dusko Ivanovic). Pero sí es cierto, que esta vez, ante la defensa del Barça en la segunda mitad del encuentro de semifinales, se quedaron sin fuelle, sin batería para seguir compitiendo… hasta que volvieron a mirarse en el escudo y realizaron otra notable remontada que, aunque fuese en valde, sí les recordó quiénes eran.

Al final del tercer cuarto ante los azulgranas, llevaba un 17 de 49 en tiros de campo (34,7%) con un 3 de 16 en triples. A pesar de la impactante salida de Pierria Henry (con 10 de los 12 puntos que anotó Baskonia en el primer cuarto), nadie más se vio con la fortuna de cara al aro y eso, contra un Barça, es mucha ventaja. Para la historia quedará el mate tras ‘coast to coast’ del propio Henry ante el Joventut, eso sí. Y a seguir compitiendo tanto en Liga Endesa como en Euroliga, que en esta Copa del Rey, no fue su momento.

LOS ALEGRES DEBUTANTES

              No podíamos dejar tal cual el artículo sin mencionar a Hereda San Pablo Burgos. Tras una afanosa búsqueda por clasificarse para la Copa del Rey, al fin lo disfrutaron. Y no fue ni mucho menos su mejor actuación, suponemos que todavía con el jet lag de la vuelta de Argentina tras ganar la Copa Intercontinental. Pero sí recordamos que entramos en su cuenta de twitter al final del partido y nos encontramos con su celebración, porque el jugador burgalés, Ángel Infante, había anotado una canasta por primera vez en un club de su tierra. Como ven, todo son motivos de celebración en ellos. Porque siguen trabajando para dar satisfacciones.

              De Valencia Basket, comentar que no pudieron en ningún momento con el Real Madrid, quedando muy lejos aquella actuación de Euroliga en este mismo escenario. Y a Joventut, con la gracia en ataque que les caracteriza, les faltó agresividad en defensa para contener a un rival, TD Systems Baskonia, que se fue hasta un 63% en tiros de 2 puntos. Dieron espectáculo, pero recibir con esos porcentajes, es excesivo.

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