ARTÍCULO: FIESTAS DE NAVIDAD PARA LOS COLEGIALES

ARTÍCULO: FIESTAS DE NAVIDAD PARA LOS COLEGIALES

Antonio Rodríguez

Pietro Aradori llegó antes que nadie. Se puso a tirar a canasta, dos horas antes, en el Palacio, ayudado por un operario que le pasaba los balones. En ese momento, el nuevo jugador de Movistar Estudiantes, no tenía ni idea lo que iba a vivir en las próximas horas. Tras acabar, se duchó, y cuando comenzaban las ruedas de calentamiento, de forma parsimoniosa se sentó en el banquillo local, a esperar y a presenciar lo que vendría a continuación. Un total paroxismo en recinto ubicado en la madrileña plaza de Felipe II, se apoderó entre las doce mil personas que lo habitaban, viendo cómo los estudiantiles han aprobado con sobresaliente este mes de diciembre y de buena gana y mejor humor van a afrontar las fechas navideñas, tras su victoria ante el F.C. Barcelona (102-96) en uno de los mejores encuentros de esta temporada.

Los “Toreros”, para salir reclamados por la afición, volvieron a realizar una faena digna de puerta grande. Curioso equipo ubicado en la 13ª posición en la clasificación de la Liga Endesa, con 4 victorias. Dos de ellas, ante Real Madrid y F.C. Barcelona. Dos derrotas, las últimas de este Diciembre, a domicilio y por un solo punto. Sin Nunnally, pero con fe.

Y no se presagiaba mucho éxito en el comienzo del choque: 31 puntos encajados al final del primer cuarto (y 55 al descanso). Nos detenemos en esos 31, firmados y rubricados por el bendito juego de bloqueo y continuación entre Marcelinho y Ante Tomic. Se sea o no aficionado del F.C. Barcelona, su pick&roll es una bendición del baloncesto. Mirando a través de la lupa, sus réditos fueron los siguientes:

- Aceptando que los resultados que da el bloqueo y continuación de ambos, pueden estar cuando es finalizado por el primero, por el segundo y una tercera vía que sería una persona que recibe una asistencia de los dos “angelitos”, aprovechando la ventaja que da esta jugada, de los primeros 27 puntos globales del Barcelona, del pick&roll salieron 4 puntos de Marcelinho, 2 de Tomic, 7 de Justin Doellman y 3 de Deshaun Thomas, para un total de 16. Nada más y nada menos.

- A falta de 01:04 para el final del cuarto, se sentó Tomic, con lo que tal binomio se rompía, aunque saldría a pista Tibor Pleiss, que continuó el recital con un mate en la continuación y en la siguiente, Macje Lampe, del mismo concepto. Total: 20 de los 31 puntos de los hombres dirigidos por Xavi Pascual, ejecutados por esta jugada que era la madre del cordero para ir con un 21-31 tras los primeros 10 minutos.

Y a todo esto, con Movistar Estudiantes sin jugar nada mal en ataque. En esta primera mitad, Javi Salgado logró otra estadística tan curiosa como acertada: convertir en triples los tres tiros que se vio obligado a lanzar sobre la bocina de posesión. Uno de ellos, la escalofriante suspensión a 9 metros del aro. En la segunda mitad, el resultado de tales tiros sobre la bocina, fueron de 1/2 (para un fantástico total de 20 puntos y 4/5 en lanzamientos desde más allá, mucho más allá en ocasiones, de 6.75). Fede Van Lacke haciendo daño en los cortes hacia canasta, algo que no lograban, entre miradas unos con otros, solventar los jugadores azulgranas. La intimidación de sus torres, al menos pudo sostener algunas de esas entradas. Y es que, torres, hubo un momento que parecían todos, con el quinteto Pleiss, Hezonja, Thomas, Nachbar y Satoransky. Con un base grande, con un pívot inmenso, ¿quién era el alero, el escolta o el ala-pívot? Lujos de una plantilla así. 50-57 al descanso, innegable el acierto ofensivo de ambos, zanjado con dos grandes jugadas de estrategia, finalizadas en un mate de Deshaun Thomas y un triple de Nacho Martín.

En la segunda parte, Txus Vidorreta tenía algo que decir. Mucho que decir, diría yo. Siguiendo a los exteriores, pide hacer zona o al menos “zonear” a los interiores, muchos más inmóviles, en previsión del daño que pudiera hacerles Tomic, que en una maraña de tres jugadores, le era mucho más complicado maniobrar. Curiosamente, alguien que se había marcado una primera mitad extraordinaria, sin fallar un solo tiro en los primeros 20 minutos, como Justin Doellman (14 puntos, sin error en el tiro), siendo el hombre alto que se abre, pudiese hacer mucho daño y apenas tuvo protagonismo. Y en ataque volvieron a la receta de la victoria frente al Real Madrid: el uno contra uno. Los puntales fueron Xavi Rabaseda y Nacho Martín (que culminó una excepcional actuación con 24 puntos y 8/12 en tiros de campo). Unos contra unos que no eran respondidos con ayudas claras de los barcelonistas, que sí veían cómo acababan en mates, que relanzaban a toda la afición. Un triple de Nacho Martín, culminó la remontada colegial, con 67-64, finalizando el cuarto con 71-70 para los locales.

Con el inicio del último cuarto, se rompió Navarro, que se retiró al banquillo y con la mirada perdida, apretaba los labios casi para no echarse a llorar de frustración. Y lo que vio desde ahí fue que Van Lacke se convirtió en un maestro del 2 contra 2, entrando hasta la zona, repartiendo (anotando 25 puntos, con 7/9 en tiros de campo), apoyado ahora por otro tipo que bien colaboró desde su papel de “supporting cast”: Uros Slokar, que con sus suspensiones, dejó desguarnecidos a los hombres altos rivales. Salgado, delante de Lampe, consiguió otro enorme triple, Martín un 2+1, Simpson, otro. Y así los jugadores del F.C. Barcelona, que sentando a Tomic y sacando a Lampe, buscaban más espacios en la zona rival para entrar, para romper esa zona instaurada en la pintura por parte de los de Txus Vidorreta. Pero ni con una primera jugaba que sí lograron lo buscado, ni con un triple enorme de Mario Hezonja, supieron seguir el ritmo anotador de unos estudiantiles que parecían levitar un metro del suelo.

El marcador lo dice todo: 102-96. Un enorme partido de baloncesto. Desde aquí, os mandamos este pequeño álbum de fotos del encuentro. Maravilloso regalo para los colegiales y para los aficionados en general. Espectáculos así se recuerdan y formarán parte de los recuerdos navideños. Que se quiera o no, estas fechas son entrañables. Los colegiales se fueron con el boletín de notas en sobresaliente. El turrón les sabrá a gloria.