ARTÍCULO: UCAM MURCIA, SUMA Y SIGUE

ARTÍCULO: UCAM MURCIA, SUMA Y SIGUE

Antonio Rodríguez

Hablamos hace unas semanas de UCAM Murcia, intentando explicar a grandes rasgos, por qué este equipo ganaba partidos en las primeras fechas de la competición. Tras 11 jornadas, el casillero de victorias suma y sigue en el equipo universitario. Y volvemos a redundar en sus cualidades, todo ello contando con la solidez que cada vez va dando el transcurrir del calendario, que lo que salía bien, cada vez hay que hacerse mejor, para que siga saliendo bien y sobre todo, que lo que iba quedando por pulir, a mayor acumulación de entrenamientos, mayor mejora.

UCAM Murcia es un equipo atractivo de ver. Y lo dijimos el primer día. No se queda en la primera impresión, esa de mostrar los uniformes más bonitos -de largo- de esta Liga Endesa. Sino que Diego Ocampo ha ofertado unas opciones a sus jugadores, bastantes afines a sus cualidades. Por ello, no decimos eso de ‘su propuesta de baloncesto es…’ como asumiendo que cuando Ocampo llegó a Murcia, tenía un guión que decía que la parte contratante de la primera parte era considerada como la parte contratante de la primera parte. No el es caso. Evaluó, vio claros los ramalazos que más destacaban en los suyos y los aplicó en sus sistemas. Y así van. Que llevan más victorias que derrotas (6 por 5), cuando hemos cumplido el primer tercio de la competición.

Asistente de Manel Comas, Joan Plaza y Aíto García Reneses, en su primera experiencia como primer entrenador en la Liga Endesa (como primer entrenador. Que experiencia, cuando leemos para quienes ha trabajado, no se cuestiona que la tenga), ha visto que cuenta con Carlos Cabezas, con Scott Bamforth, con José Ángel Antelo. ¿Y que tienen en común? Un uno contra uno devastador. Sea en el inicio de la jugada si nos referimos al base malagueño para crear desajustes y sacar ventajas, o sobre todo al final, tras mover el balón, donde los tres se frotan las manos, sacan muchísima rentabilidad de ahí. A campo abierto, son enormes. El primero, por la explosividad en su arrancada. El segundo, porque en cualquier momento se puede levantar en una suspensión a mitad de camino, a la que no se llega a puntear, y el tercero, porque puede presumir de ser uno de los hombres altos más rápidos de nuestro baloncesto. Y si Antelo, además, puede presumir de algo, es de ser uno de los hombres más ambidextros a la hora de entrar a canasta a campo abierto, de todos los que superen los dos metros de estatura. Su facilidad para dejar complicadas entradas con la izquierda, particularmente, me parece pasmosa.

Uno valora ahora en su justa medida, todo lo que se echó de menos a José Ángel Antelo la pasada temporada, a causa de su grave lesión de rodilla. La manera que tiene de cargar el rebote ofensivo, la cantidad de oportunidades que tiene de coger rechaces en ataque a tiros cortos propios, o de sus compañeros, le hacen junto a Augusto Lima, el mayor reboteador de la competición, ser un peligro y en conjunto, de los que más cargan el rebote ofensivo en toda la Liga Endesa.

Me gusta su defensa. Niegan líneas de pase, crean múltiples dudas. Por un lado, cierran opciones de pase a los pívots rivales que cortan en el pick&roll, defendiéndoles siempre por delante. Sobre esa base, parecen someter al rival en un avispero, pues no hacen más que confundir con infinitas y reiteradas fintas defensivas, que siembran todas las dudas a sus contrincantes. Esa hiperactividad suele dar resultados en forzar balones perdidos, en que el contrario dude en pasar, en entrar a canasta, en dar el balón interior. Y suelen ser fintas para luego recogerse y volver hacia su defensor. Pero tapan caminos a canasta. En esta última jornada, por ejemplo, en su brillante victoria en cancha del Morabanc Andorra (68-74), forzaron 13 balones perdidos. Y hay que tener una convicción en todo lo que se hace, como es el caso de David Navarro (excepcional partido el suyo, con 20 puntos y 7/9 en tiros de campo), para saber que entre tantas ramas que tapan el camino, al final estaba el premio de la canasta. De hecho, cuando Andorra sacó más partido a sus ataques, fue como producto de mover mucho y de forma precisa el balón, donde a un último pase, tras tanta finta, tanto ir y recuperar de los murcianos, al último pase ya no llegaban. Claro, hay que ser capaces de hacer eso. Hay que pasar esa travesía sin que se pierda el balón. Porque esa es otra: ¿conocen dos jugadores con más capacidad de cortar balones a pases hacia el lado débil, que Carlos Cabezas y Thomas Kelati? Sí, Sergio Llull lo hace muy bien. Claro, nos tenemos que ir a la élite de nuestro baloncesto para encontrar comparaciones.

Pues ya lo ven. Fuertes atrás, agresivos adelante. Y así van. Jugadores radiografiados para hacer todo el conjunto y que entre todos, consigan que UCAM Murcia suma y siga.