Morabanc Andorra, éxito a pesar de las vicisitudes

Morabanc Andorra, éxito a pesar de las vicisitudes

Antonio Rodríguez

 

Puede que fuese una maldición. “Llegamos a tener catorce positivos por coronavirus en el equipo”. Todos, hasta el entrenador, Ibon Navarro. El primero en tener síntomas, en salir positivo. “E imagina, tras un viaje en autobús, lo lógico es que hubiese más casos. Pero todos dieron negativo. Tras jugar con Lietkabelis en Eurocup, una mañana, bajamos a desayunar y hay cuatro jugadores que se encuentran mal. Se aceleraron los resultados de los tests un día antes, viendo la presunta gravedad y empezaron a aflorar positivos. Hasta los 14”.

              ¿Resultado? Un equipo que disputa dos competiciones, parado desde el 27 de octubre al 19 de noviembre. 23 días sin jugar, ni apenas entrenar. Convalecientes, porque en algunos casos, el mal aquejado era fuerte. “La mayoría estuvieron en cama, días de estar hechos polvo. Babatunde llegó a perder cuatro kilos”. Los días pasaban, el vértigo de un nuevo calendario, añadiendo partidos aplazados, era grande. Y llegó el momento en que tuvieron que volver a competir. “El día que jugamos en Gran Canaria, la primera rotación estaba pidiendo el cambio a los dos minutos, que no podían ya ni respirar”, nos comenta el director de comunicación del club, Gabriel Fernández. “Ahí tuvo mano Ibon, que fue rotando a todos para llegar al final con cierta frescura”. Y apenas se notó. De hecho, su tercer cuarto fue de antología (parcial de 6-25). La reválida del reentré en competición fue días antes, el citado 19 de noviembre, ante los belgas del Telenet Giants Antwerp. Lograron ganar (82-69). Dos días después, avión y cita ante Herbalife Gran Canaria. Nueva victoria (62-79).

              A comenzar el rosario de choques aplazados, venciendo en Bilbao (76-85), salir triunfantes ante el Coosur Real Betis (72-55) y la primera derrota, este pasado miércoles, ante el potente Lokomotiv Kuban, en una deriva de anotación sin frenos, en la que la chequera y mayor calidad de los rusos, se impusieron (100-106). Aun así, la imagen andorrana fue excelente. Y todo, entre el siguiente laberinto de dificultades. Olvidados los perjuicios del coronavirus, ahora toca el turno a las lesiones. Y en su más radiante versión “plaga”.

 

Una lesión. Y otra y otra y…

              No contar desde hace meses con la estrella del equipo, Moussa Diagne, marca. Desde las vísperas de la Fase Final excepcional de Valencia, en el que unas dolencias en su pierna izquierda alertaban de una futurible fractura por estrés en la parte inferior de tibia y peroné, se dio inicio a un particular calvario. “No hay fecha para mi vuelta a las pistas y como dice mi entrenador, tampoco prisa por volver. Confío mucho en mis compañeros”. Estas declaraciones del jugador son de mediados del mes de septiembre y pudieran ser perfectamente trasladables a la actualidad. Tras recuperarse y debutar esta temporada ante los de Amberes en Eurocup (10 minutos y 15 segundos, anotando un punto), más problemas, esta vez en la espalda, lo han vuelto a relegar en los partidos en el banquillo de paisano.

              El problema se agudiza cuando el otro jugador con más lesiones, ha sido Bandja Sy, que solamente ha jugado 3 partidos hasta la fecha, de los 17 oficiales. Su tobillo derecho lo ha tenido casi inédito esta campaña. Y el colmo para verse más mermados bajo los aros, la última y más reciente de Tyson Pérez, baluarte fundamental en el organigrama andorrano (11,2 puntos y 6,5 rebotes en 21 minutos de promedio). “Cuando acabamos el partidillo del entrenamiento. Ibon ya lo había dado por finalizado. Fue a por un balón rebotado, pisó a un compañero y le oímos los gritos de dolor. De la manera más tonta”. El club no se pronuncia en las semanas de recuperación del jugador, pero sí va a exigir un sobreesfuerzo a Malik Dime, Babatunde Olumuyiwa y Nacho Llovet, que ya estaban realizando una extraordinaria temporada.

              El parte de lesionados a lo largo de toda la temporada, aquí lo tenéis. Han sido de los más castigados en Liga Endesa.

A pesar de los problemas, ¿por qué ganan? ¿Por qué juegan tan bien?

              Afrontar un calendario tan complicado (doce partidos en los próximos 30 días) concibe el futuro del plantel como una lucha contra ellos mismos, contra la exigencia de unas vicisitudes para nada planteadas al principio de la competición. Es su primera asignatura, casi por encima de los contrincantes que encaren. De momento, estos cuatro triunfos en cinco partidos han sellado una vuelta a la normalidad casi sobresaliente. MoraBanc Andorra es un equipo que tiene muchísimos argumentos ofensivos y bajo el mandato confiado de Ibon Navarro, ya en su tercera temporada al cargo del plantel, se trabaja sobre una base de conocimiento de la plaza y da rienda suelta a todo ese talento, sacando punta a lo que saben hacer. Y muy bien.

 

              De impacto inicial al aficionado es la capacidad para correr y finalizar en contragolpes. Todo parte de la creatividad y las manos para darles forma, de uno de los mayores virtuosos en Liga Endesa en este aspecto. Clevin Hannah parece que tiene como misión hacer rugir el motor, forzar esta máquina en azul, sabiéndose seguro con los compañeros de viaje que le flanquean en tan fulgurantes recorridos. La exuberancia física de Tyson Pérez le viene de serie al jugador, acabando con una potencia que llena semana a semana las redes sociales con highlights, como destacados escaparates para fomentar nuestra liga. Añadan que en estas semanas, Oriol Paulí está ofreciendo el mejor baloncesto de su carrera. Paulí promedia en estos cinco partidos tras el forzoso parón, 9,8 puntos y un 54,2% en tiros de campo, que serían mejores si no fuese por su inconsistencia en los triples (2 de 11 en este periplo). Estamos hablando de alguien cuya media era de 5,1 puntos en los 11 partidos precedentes (seguimos aclarando que sumamos Liga Endesa con Eurocup). La elegancia y la capacidad que tiene de dar los dos pasos finales previos a su entrada, recorriendo una distancia que muy pocos pueden, soltando suavemente el balón en la bandeja desde tan arriba, es una armonía cargada de la convicción que muestra estos días. Y si no fuese suficiente, David Jelínek es un ejecutor más silencioso desde media y larga distancia, sea en triples en la esquina o suspensión tras una finta y un bote. Claro, ahí ya las defensas no llegan.

              Si no se diesen las circunstancias para esos contragolpes, cuentan con la suficiente experiencia para mover el balón y agotar la posesión buscando posiciones. Su tremenda actividad desde lado débil, les dan bastantes réditos.

 

De repente, un extraño

              A Clevin Hannah le está costando algo más anotar en esta nueva a punto. Su vista en las contras, el amenazante bloqueo y continuación en cualquiera en el que él se viese envuelto, sigue siendo patrimonio de este club, aunque sus 17,4 puntos en -exclusivamente- Liga Endesa hasta el parón del 27 de octubre, se convirtieron en la continuación en 5,6 puntos. Nada preocupante, pues el miércoles ante el Lokomotiv volvió “por sus pasos” con 18 puntos.

              Esto ha hecho que, quien ha tomado la responsabilidad para ser el máximo puntal en anotación, el que ha sobresalido de verdad, es alguien por quien pocos aficionados hubiesen apostado para erigirse en estrella cuando fue fichado la pasada temporada: Jeremy Senglin. “Encontramos un jugador con un nivel de inspiración alto y le dimos el balón para que acabara de ganar el partido” fueron las declaraciones de Ibon Navarro en rueda de prensa tras el triunfo en Bilbao (76-85) y su exhibición, con 30 puntos. “Le falta un poco de continuidad, pero tiene mucho talento. Está en medio de un proceso de maduración que le ayudará a ser un jugador de máximo nivel”.

              Escolta de 25 años, ha promediado 13,8 puntos desde “la vuelta al ruedo” ante el Telenet Antwerp, por encima de los 11,5 anteriores. Pero su nivel de confianza es más palpable en cuanto a su porcentaje de tiro, incrementado de un 44,4% que tuvo en las 10 primeras actuaciones hasta un remarcado 57,8% de los últimos 5. Muy fuerte, hombre capaz de crearse sus propias canastas en situaciones complicadas, está siendo el respiro de los andorranos cuando vienen mal dadas en ataque.

 

Físicos privilegiados

              ¿Saben por qué son el tercer equipo más taponador de la Liga Endesa (3,60 por partido)? Porque llegan a los cortes. Es asombrosa la facilidad para interceptar tiros de rivales que utilizan los cortes a canasta como arma para sorprenderles. MoraBanc Andorra cuenta con tipos que imponen en la zona, que por salto y por bendita envergadura en sus brazos que les ha regalado la madre naturaleza, crean un territorio particularmente hostil en la pintura. Aquí, quien destaca es el pívot estadounidense de origen senegalés, Malik Dime, adquisición esta temporada procedente del Lavrio griego, es el segundo en la clasificación de taponadores (1,9 por partido) en Liga Endesa. Está siendo uno de los máximos responsables para que en la ciudad no echen en falta en demasía a Moussa Diagne. Asume su falta de peso para combatir en los rivales en uno contra uno, pero sus argumentos son otros. Malik sabe taponar: en las ayudas, en entradas rivales, en uno contra uno cuando el rival se confía tas concederle espacio. Y sus rebotes se cogen muy, muy arriba.

              Esta es otra de las claves. La actividad defensiva de todos, la agresividad en salir al hombre-balón en los pick&roll, las rotaciones para que nadie quede desguarnecido… Por ello, notorias son los enfados de Ibon Navarro en la banda cuando no resultan. Porque es un trabajo muy entrenado -al menos, es lo que se evidencia viendo los partidos- y si falla, es porque alguien ha flaqueado. Con brazos como los de Paulí, Tyron Pérez, Dime… y junto a ellos, un batallador Babatunde Olumuyiwa. Este es el “soldado” que cualquier equipo desea. Pívot pequeño, de enorme corpulencia, que llega a todas partes. Solo promedia 6 puntos y tira cuando tiene toda la seguridad de anotar (69% en tiros de campo). Pero en defensa, está siendo vital. Con estos poderes salvaguardando la zona, los exteriores del equipo pueden arriesgar un poco más. Sergi García, David Jelinek, Haukur Palsson, Senglin o incluso el comodín de Tomasz Gielo (indistintamente marcando exteriores como interiores), han elevado una muesca más su intensidad en defensa.

              Todo ello hace que MoraBanc Andorra sea el equipo que, tras Real Madrid y F.C. Barcelona, conceda menos puntos (99 puntos por cada 100 posesiones) al igual que, tras los dos mencionados, también conceda menos puntos por cada posesión (0,96).

Toca asumir las deudas

              Hoy comienzan una complicada andadura en el calendario, jugando la totalidad de los partidos aplazados, sumándoles un calendario ya de por sí, cargado.

              De los 11 partidos en los próximos 30 días, 6 son a domicilio, complicando aún más la tarea si destacamos que hay viajes a Panevezis (Lituania), Mónaco, Bolonia o Tenerife. Una verdadera revalida para este equipo que, eso sí, afronta su particular Tourmalet hoy, ante Casademont Zaragoza, en las mejores condiciones de confianza y optimismo. ¿Vicisitudes? Muchas. Pero por el momento, con éxito.