ARTÍCULO: LOS TOREROS DERRUMBARON AL LÍDER. ¡QUE SALGAN LOS TOREROS!

ARTÍCULO: LOS TOREROS DERRUMBARON AL LÍDER. ¡QUE SALGAN LOS TOREROS!

Antonio Rodríguez

¿Se dan cuenta?

Nacho Martín recibe el balón y decide entrar a canasta con toda su fuerza y fiereza. La fuerza que dan estos números, de alguien a quien “le necesitamos” como un componente del club confesaba tras una de las más discretas actuaciones del ala-pívot en esta campaña. La fiereza por lograr algo positivo aún encarando al mismísimo Salah Mejri. ¡Boom! Mate delante de la estampa del jugador blanco. El Palacio de los Deportes enloquece.

Tuenti Móvil Estudiantes se mereció ganar el encuentro de la 10ª jornada, por 89-84. Nada menos que al líder de la competición. Nada menos que al único imbatido de la competición: el Real Madrid. Su convicción para ello, plasmada en lanzamientos oportunos en momentos decisivos, en una lectura muy clara de todo lo que sucedía en la pista (tan clara como las instrucciones de Txus Vidorreta, que los micrófonos pudieron recoger durante sus tiempos muertos), el afán de capturar unos rebotes ofensivos en la recta final, que ayudaron a afianzar el marcador y el apoyo de la afición, aún en momentos que parecían prometer poco, completaron las cuatro caras de un marco para este partido. Porque para los estudiantiles fue eso: para enmarcar.

Supieron tener paciencia cuando iban por detrás en el marcador, a lo largo de gran parte de los tres primeros cuartos. El Real Madrid sabía sacar partido del dos contra uno a los que tenían sometidos a sus pívots en poste bajo. Los blancos, esta temporada poseen un arma que pocos pueden lucir: para sus hombres altos, una situación de uno contra uno en las cercanías del aro, es una situación de ventaja. Sin embargo, los estudiantiles, también tuvieron la capacidad de hacer la lectura en sus ataques que más les convenía: finalizar con sus hombres altos. Al cambio automático de hombre que hacía el Real Madrid a cada situación de bloqueo -por el temor que pudiera tener Laso a los lanzamientos exteriores, suponemos-, dando lugar a un pequeño marcando a un grande, ni Sergio Llull ni Sergio Rodríguez después, pudieron, como es lógico, parar a los pívots, cuando éstos se veían a la sombra de la canasta. Y eso es algo que machaconamente fue dictando Vidorreta. Todo ello condicionado a priori, por el buen acierto exterior que tienen hombres como Slokar o Nacho Martín.

Sin embargo, en la segunda parte, Tuenti Móvil Estudiantes utilizó otra receta: jugar y atacar en uno contra uno. A los ajustes del rival tras el descanso, fue Jaime Fernández -excelso en el tercer cuarto-, quien hacía más daño, dejando su sello en una suspensión magnífica tras cambio de dirección, mientras que en el último período fue Nacho Martín, quien a campo abierto, superó a cada uno de sus rivales -recordamos el mate anteriormente comentado-. Claridad de lo que había que ejecutar, según qué parte del choque.

Y quien encendió a la afición, fue Javi Salgado. El hombre de confianza de Txus Vidorreta lleva una temporada muy gris. Campaña en la que está tirando mucho y mal. Si nos atenemos a sus porcentajes, más que a los puntos obtenidos (que son 7,4 por encuentro), vemos que sus tiros de campo se están quedando en uno paupérrimo 27,2%, pues en triples, se queda en un 28%. No mejoraron mucho en la tarde del domingo pasado (3/10 en conjunto). Sin embargo, metió los dos triples que había que meter. Hay que echarle valor para, tras un tiempo muerto en el que su entrenador le incita a penetrar, invitándole a que reconozca la defensa que le están haciendo de dos contra uno sobre la línea de tres, que se marque precisamente un triple desde más ocho metros, para cerrar el tercer cuarto: 62-66. Y hay que tener bemoles para volver a repetir la acción, que significó poner por delante a los suyos (67-66) tras muchos minutos.

Y cayó el líder

El conjunto dirigido por Pablo Laso tiene ahora mismo a un hombre que se encuentra levitando a dos metros del suelo por lo menos. Tal es su estado de gracia. Es asombroso pensar el nivel de acierto de Felipe Reyes, ya acompañado por su intensiva brega, lo que le valió para ser el hombre más destacado en la Liga Endesa del mes de Noviembre. Lograr 21 puntos (llevaba 13 al descanso), no fallar un sólo lanzamiento libre de los 11 que intentó, superar a sus pares de forma permanente…una maravilla.

Como tal maravilla también fue la salida de Sergio Rodríguez en el segundo cuarto. Cuando con un parcial de 0-8 el Real Madrid se colocó por delante en el marcador (24-34), condensado en un solo minuto, vimos tres acciones del “Chacho” dignas…pues de su nombre. Una asistencia de Bourousis soltando un latigazo con su brazo cuando más complicado tenía el pase, para que el griego forzase un 2+1. Tras el fallo en el tiro libre adicional, Ayón logra tocar el balón en el rebote y cae a manos de Sergio que como un mago a golpe de varita, tan sólo necesita de tocar el balón en un cachete, para dar una excelsa asistencia picada para Ayón, que anota la canasta. Y en el siguiente contragolpe, otra gran asistencia, también picada entre dos rivales, para el mate de Gustavo Ayón, poniendo el cierre en el parcial y dando una muestra más de sus capacidades.

Sin embargo y con todo esto, el Real Madrid perdió. En el último cuarto se vieron superados por el empuje estudiantil hasta con facilidad. Ni supieron detener los triples de Javi Salgado, que se convirtieron en decisivos, ni en su defensa de uno contra uno fueron efectivos, ellos, que son magníficos atletas. Pero sobre todo porque, en los momentos de más acierto estudiantil, respondieron con una batería de lanzamientos exteriores y triples desacertados, como si fuesen la solución, ataques precipitados y cargados de prisas en malas posiciones, que fueron tumbando sus posibilidades hasta, de repente, verse en un 80-69 a falta de dos minutos, imposible ya de remontar viendo la dinámica de ambos.

Al final, todo fiesta para los colegiales, que cosecharon su tercera victoria en la Liga Endesa y esta, en particular, de las que más gusta. Porque su historia “torera” tiene que seguir brindando tardes de gloria ante su vecino rival.