Retales de la Supercopa Endesa

Retales de la Supercopa Endesa

Antonio Rodríguez

              Terminada la Supercopa, abrimos temporada 20/21 en Endesa Basket Lover, expectantes por lo que nos depararán los próximos meses. Esta vez, podemos decir que lo de la expectación va en cierta manera de la mano de la incertidumbre, por lo que en este caso, nos quedaremos con el concepto “expectación” que se arrima más al deseo deportivo.

              Esta Supercopa Endesa Tenerife’20 siempre ha sido un banco de pruebas de etiqueta, algo que ha servido para comenzar oficialmente el curso a lo grande. Con un anfitrión rodeado de tres de los mejores equipos a nivel nacional y todo el espectáculo de ver por primera vez en la gran mayoría de los casos, caras nuevas. El Real Madrid se ha proclamado campeón tras derrotar al local Iberostar Tenerife (79-92) en semifinales y al Barça en la final (72-67). Un séptimo trofeo que ha mostrado el estado físico y el hambre de los madridistas, muy diferente al que presentaron en la burbuja de Valencia, en la burbuja que les apeó prematuramente por el título en junio. Su pretemporada ha sido tempranera, dura y con mucho sacrificio. El sabor a hiel de Valencia permanece en la boca de sus componentes y a estas alturas, parece el principal motor que les mueve, independientemente nuevas y jóvenes incorporaciones o las noticias del “Campazzo affair”.

              Al Barça le falta aún tiempo, al menos, más que a los blancos. Y aunque sí es cierto que con lo que lleva demostrado, su cara es diferente, su rodaje será más prolongado. El protagonismo de Nick Calathes en el juego del equipo, una incorporación nueva y tan importante, ya les define como algo distinto, aunque sea en el verano de menos incorporaciones de sus últimos tiempos. Claro, con entrenador y mariscal en pista de reciente rúbrica, todo parecen telones por estrenar.

              En Endesa Basket Lover, independientemente de Iberostar Tenerife, cuya tragedia por la nueva lesión y los recientes fichajes, nos hace que aplacemos su evaluación para dentro de un mes aproximadamente Al igual que TD Systems Baskonia, que todavía no ha finalizado el bosquejo de sus trazos, pues tendrán que sustituir aún su segunda plaza de extranjero, al dar la baja al base Khadeem Carrington. De ellos, tiempo habrá para opinar. Lo que sí tocamos son ciertos detalles que nos llamaron la atención en los finalistas:

 

-          Real Madrid: presión arriba, presión abajo. Aval y poderoso arma con el que contaban los madridistas en estos últimos años, entre la intimidación de Walter Tavares y la presión al balón que ejercía Facundo Campazzo. La sombra de Tavares es factor que origina una insoportable presión en los rivales que deciden invadir la pintura. Pero antes de ello, se evidencia el sofocante agobio que Campazzo ejerce en la defensa del hombre que sube el balón. Todo un maestro pasando los bloqueos, no deja ni un resquicio para que el contrincante pueda pensar. Y eso es factor fundamental que, con su presumible marcha, deberán mantener los hombres de Pablo Laso. ¿Cómo sustituirlo? Pues complicado, porque como el base argentino, solo hay uno. Sí que, en este escenario, la estatura y movilidad de Alberto Abalde pudiera ser una respuesta. No es tanta la agresividad como la del argentino, pero sí su físico puede otorgarle una amenaza semejante, con unos brazos muchos más largos.

 

-          F.C. Barcelona: las continuaciones de los “pequeños” hombres altos. Comienza la era post-Tomic. A pesar de sambenitos colgados al pívot croata, nadie discute que ha marcado una etapa entre los azulgranas. Saras Jasikevicius no contaba con él y tocó el momento de la despedida. En este caso, para combatir alguien tan determinante como Tavares, usaron de la habilidad y rapidez de pívots más pequeños y más móviles. Quien jugó con tremendo acierto ante él fue Pierre Oriola, capaz con las características que definimos y su enorme talento, de enfilar el aro a la espera de recibir el balón, con enorme habilidad. Continuando bloqueos es un maestro, así como proteger los tiros con los que los finaliza, usando su cuerpo. En el actual Barça, la apuesta de él y Nikola Mirotic como hombres altos, será una de las estrategias de Jasikevicius. ¿Recuerdan en la pasada temporada de Euroliga, cómo en la visita del Real Madrid a Kaunas, pívots que apenas llegaban a los dos metros (Nigel Hayes, Paulius Jankunas y Zach Leday), crearon enormes problemas a la posición defensiva de Tavares? No solamente era una cuestión de tiro exterior, sino de jugar con cortes y agresivas continuaciones. Pues parece que seguirá formando parte del directorio del entrenador lituano, con diferentes elementos.

 

-          Real Madrid: el posicionamiento de Gabriel Deck. Estaba sobre un guion que se cumplió a la perfección. El argentino Gabi Deck madura y va ganando protagonismo. Al inicio del encuentro, la trama pasaba por cargar el juego sobre él y sacar ventajas sobre la defensa de Mirotic. No solamente cuentan las dos canastas en sendas entradas, sino diversas faltas arrancadas tras ganar la posición, porque a roqueño, ahí nadie le gana. Sus galones cada vez son mayores y sabe manejarse en juego en la zona, porque el chaval es duro y va cogiendo experiencia de cómo y cuándo coger la posición.

 

-          F.C. Barcelona: La confirmación de Álex Abrines. Ni su mentalidad parecía la adecuada ni sus condiciones físicas en Valencia, bastante por debajo de lo exigible, parecían los adecuados para que tuviese un reentré notable entre los azulgranas. Ahora, en su segundo curso, se vio cómodo, que es el primer paso. Si las semifinales ante los baskonistas fueron de verse abierto en muchas ocasiones, había que tener la tranquilidad mental para asumir que era su momento: el de anotar un triple tras otro (5 de 7). Dentro del juego pretendido por Jasikevicius, un tirador desde las esquinas como él, será como duplicar el importe del cheque-gourmet para todos sus compañeros.