Nick Calathes, llevar el ateneo al Palau

Nick Calathes, llevar el ateneo al Palau

Antonio Rodríguez

              Como la diosa Minerva, Nick Calathes es la representación y homenaje al arte y al saber, del baloncesto en este caso. El Ateneo, lugar de culto para venerar a esta divinidad griega, ha virado hacia occidente. Del tan vetusto como imponente OAKA, al Palau Blaugrana. El base recién adquirido por el F.C. Barcelona tendrá su residencia a partir de la próxima temporada en la Liga Endesa. Y estamos encantados.

              No escondemos que en Endesa Basket Lover ha sido desde siempre uno de nuestros jugadores predilectos. Como los buenos dioses del Olimpo, de sus manos nacían sus virtudes -entre un balón y una canasta- para que a los terrenales les sea este juego más asequible, más fácil, más inteligente, más bello. En la previa de cara a la eliminatoria de cuartos de final de Euroliga de 2018 que aquí adjuntamos, entre Panathinaikos y Real Madrid, venerábamos a la par que temíamos sus capacidades, en vísperas de la confrontación con uno de nuestros representantes. Intentamos explicar dónde había que minimizarle y para ello, había que recrear sus aptitudes, a modo de radiografía a su grandeza.

              Nick Calathes es la inteligencia personificada en nuestro deporte, por ello es el base elegido por Sarunas Jasikevicius en su nueva aventura, actor idóneo para la escenografía que el lituano querrá interpretar en pista. El greco-americano llega a la Ciudad Condal como uno de los grandes atractivos de cara al ejercicio 20/21, un mariscal de la pista, el BASE en mayúsculas que los aficionados familiarizados con las canas delante del espejo, ya echan de menos entre el baloncesto actual.

              Para lo que hemos estado viendo a lo largo de los últimos años en Zalgiris Kaunas y observando la planificación de este nuevo Barça, Calathes volverá a ser el maestro en el dos contra dos (mayormente bloqueo y continuación) con hombres interiores de mucha movilidad, preferentemente Brandon Davies y Pierre Oriola. Las maravillas que hemos degustado en los últimos cursos del ex base de Panathinaikos, sobre todo con James Gist, las veremos ahora en toda su exposición: pases picados cuando el pívot se haya arrancado, pases de “alley-oop” o, a la altura de la bombilla e el corazón de las zonas, serán un catálogo que disfrutaremos con especial preponderancia, porque todo ello lo domina. Eso sin hablar cuando decide finalizar él, sobre todo sus tiros por elevación en distancias cortas.

              Calathes puede ser, junto a nuestro Sergio Rodríguez, los bases de toda la Turkish Airlines Euroleague que más control poseen del balón y de lo que sucede a su alrededor, driblando hacia las fauces de la pintura rival. El estar rodeado de contrarios, amenazantes a robarle el balón o interceptar pase, nunca fue motivo en ellos para perder la calma y seguir botando. Ambos son auténticos genios aprovechando el bloqueo directo y entrando, poco a poco, en zona de peligro, permitiéndose unos segundos para elegir la decisión a tomar, sin perder los nervios.

              Otra de las facetas que más ejecutaba Panathinaikos (sobre todo con Rick Pitino y Xavi Pascual), era el uso de las líneas de fondo. Con Calathes siempre había la posibilidad de asistir a un compañero que arrancase cortando por esa área a la espera de un pase certero, siempre medido, nunca tarea complicada para nuestro protagonista. A Víctor Claver le hemos visto usar tal treta, sobre todo con la Selección Española, a las mil maravillas. Con los físicos actuales y que son capaces de coger balones a qué alturas, es una herramienta nada desdeñable en su repertorio, sobre todo porque el embrujo de Calathes termina por colapsar el centro de la zona ante el miedo que crea en el rival, su 2 contra 2 central.

              Es curioso que muchos detractores siempre vieron en el su errático tiro de larga distancia. Es cierto que su lanzamiento exterior no es grande (28,1% en triples en la Euroliga 19/20). O que sus condiciones físicas nunca fueron excelsas para marcar diferencias ahí. Su juego está más cimentado en la inteligencia. ¿Y su tiro? Queda bastante minimizado ante todo este tutorial de habilidades que posee. Calathes tiene tal ornamentación en su juego que un pequeño “desconchón” no etiqueta, ni muchísimo menos, su pieza al completo. Sus números dicen que es de los máximos asistentes de la máxima competición europea (9,1), teniendo un ratio de 2,8 en asistencias por cada pérdida y sus dígitos reboteadores están próximos al de muchos interiores (4,9).

              El Barça ha contratado un jugador de relumbrón para las próximas 3 temporadas. De sus ambiciones y exhibiciones, ya iremos viendo. Por el momento, la expectación a su venida, ya está creada.

MÁS ARTÍCULOS BASKET LOVER: LA VUELTA A CASA DE FERRAN BASSAS