ARTÍCULO: SEVILLA RESPIRA

ARTÍCULO: SEVILLA RESPIRA

Antonio Rodríguez

Porque el 0 victorias, 5 derrotas, resultaba tan sofocante como intentar respirar bajo el agua. Porque Sevilla es ciudad agradecida, pero por favor, que le den motivos. La pasada campaña, más contentos que unas pascuas, cuando miraban asombrados el crecimiento de Nikola Radicevic y los vuelos de Kristaps Porzingis, la solvencia de Willy Hernangómez con visos de futuro que conmovían, las buenas actuaciones de Alex Urtasun al final de la campaña y la omnipresencia intimidatoria de Balvin bajo los aros, fueron abanderados de espectáculo en la Liga Endesa. La guinda fue disputar y competir el playoff a Valencia Basket.

¿Y esta temporada?

¿Cómo es posible que siguiendo todos los mencionados en la plantilla, un año más juntos, donde debía haber rumbo, había bandazos y desesperos? ¿Cómo era posible todo esto, bajo la tutela de un veteranazo como Berni Rodríguez, que anima, ensalza, apoya como un jovenzuelo más, mientras anota canastas importantes? Pues al fin, en la 6ª jornada, vencieron al CAI Zaragoza (77-73) y lo que llevaba condensando la grada sevillana, el momento de su primer júbilo, explotó con el bocinazo final. Y Berni, dos triples casi consecutivos en los últimos 3 últimos minutos para que, la que toda la vida llamada “abuela del Caja”, disfrutase en primera fila y se retirase de la pista tras el partido, con el fajo de sudaderas y chaquetas de chándal acompañada de sus chicos, tan orgullosa ella de sus colores. Oigan, que no es nada anecdótico, sino un patrimonio más del club. Una señora que reconoce que cada vez que venía Sabonis a jugar a Sevilla, lo primero que hacía era darla dos besos, y que dos de sus jugadores que más simpatía y buenas maneras la regalaron, según su confesión con el gracejo habitual, eran “er Bingo y er Timentón” (“Bingo”, Dan Bingenheimer. Y Darryl Middleton), es ya alguien tan del club como sus propios colores.

Pues en esta ocasión, Baloncesto Sevilla, ganó. A nada que tuvieron un brillante inicio -con cierta modorra del CAI Zaragoza, también es cierto-, llegaron a tener 15 puntos de ventaja (de un empate a 30, se pasó a un 51-36), comenzaban a oler a victoria o, como bien diría un hortelano, “barruntar agua”. Y como “la lluvia en Sevilla es una pura maravilla”, que traducía el entrañable doblaje de “My fair lady”, pues bajo inspiración individual, libertad de decisión y ejecución que promueve Scott Roth-Audie Norris, Nikola Radicevic resquebrajó la defensa caísta primero (15 puntos y 6 asistencias) siendo Kristaps Porzingis quien taponó en cuatro ocasiones las aspiraciones de los hombres de Joaquín Ruiz Lorente, anotando triples y recuperando las sensaciones de hace meses, Balvin hacía daño en poste bajo jugando para él y Alex Urtason (17 puntos, máxima anotación sevillana, con 3/6 en triples) dio el empuje.

Lo más decepcionante de todo para los locales, vino a continuación: triple de Jelovac, triple de Goulding, triple de Goulding, triple de Landry. Y además, Jason Robinson, inédito en los tres primeros cuartos en ataque, se marcó 10 puntos en el último período y con una facilidad (exasperante para Scott Roth, que sin levantarse de la silla, gritó y accionó más que nunca), se dio la vuelta al marcador, que reflejaba un 61-66 (ya ven que el parcial fue de 10-30). Restaban poco más de 6 minutos.

A partir de este momento, se vio el verdadero valor de los andaluces. El yunque a cuestas que supone un 0-5, el martilleo de haber perdido 16 puntos de renta, con ello supieron ir a cuestas, siguiendo concentrados y adentrándose en una absoluta locura de tiro de tres frente a su rival, al cual más rápido. Dos triples de Alex Urtasun primero, seguido por los dos mencionados de Berni Rodríguez, certificaron la primera victoria sevillana. Por encima de sistemas y abrir el campo para tiros abiertos, se tuvo fe y se logró el objetivo del primer triunfo.

Ante una dinámica tan decepcionante, suele ser habitual que a la primera alegría, vaya acompañada una segunda (que se aten los machos en el Ramiro de Maeztu). No siempre sucede, pero sí que se entra en otra onda, de agradecer por los hispalenses en estos momentos. ¿Qué es lo que ha fallado? Nos volvemos a preguntar, ¿Cómo es posible que se haya llegado a esta situación? Difícil juzgarlo. Al margen de dar un vuelco completo a la estructura del club, más la problemática con el entrenador y su no-titulación, de cara a lo que concierne a un parquet, da la sensación como que se quería empezar de cero. Hay nuevas adquisiciones, sí, pero también existe una columna que permanece, unos cimientos que vertebran el plantel. Ya los hemos mencionado al principio de este artículo. Las nuevas adquisiciones, al margen de Pierre Oriola, extraordinariamente integrado en el grupo, la mayoría eran exteriores y han sido los que han predominado en el juego, con el condicionante extra de querer afianzar en ataque ese “hacer algo nuevo”: Jacob Pullen, que ha hecho las maletas hacia Italia -parece-, tan inédito como en el Barcelona en la temporada anterior, más la aportación de dos estadounidenses nuevos, Byars y Thames, que sumaron la friolera de 5 puntos en la victoria del equipo, han tenido un protagonismo que no debieran haber tenido a estas alturas de calendario. Uno por declararse tirador -y anotador. O tirador tan sólo-, el otro porque soy base/no soy base, tengo que pasar/ahora tengo que tirar…el final es que ambos pareciera que su finalidad fuese sacar estadísticas individuales -que tampoco-. Y les aseguro que son buenos jugadores, pero han intentado liderar, cuando como rookies de la competición, debían haber visto y escuchado a sus compañeros cómo es el mapa de esta compleja Liga Endesa. Y no han resuelto nada, y tienen una afición que les mira con resignación.

En esta primera victoria, junto a Berni Rodríguez, tiraron de la responsabilidad, los de siempre. Estoy convencido que Baloncesto Sevilla tiene jugadores de notable y contrastada categoría. Si todos ayudan a tirar del pesado carro que suponen cinco derrotas, convencido que saldrán del barrizal en el que están inmersos. Al menos, la “lluvia sevillana” ha acolchado el camino lleno de aristas. Veremos si sigue la racha.

Fotografías: (ACB Photo / B. Pérez)