Jaycee Carroll, confidencias con una red

Jaycee Carroll, confidencias con una red

Antonio Rodríguez

              Pocas combinaciones son más perfectas. La mentalidad deportiva más asesina para sentenciar a sus rivales a golpe de muñeca, con la sonrisa más entrañable fuera de la pista. De la concentración desde el primer balón que toca tras pisar la pista dos horas antes del salto inicial del encuentro, al entusiasmo de los aficionados de posar con él para una foto, dos horas después. Digamos que el presumible adiós de Jaycee Carroll de hace unas fechas, ha quedado en un re-tiro, un re-re-tiro… y así una sucesión infinita de lanzamientos a canasta en el silencio de los entrenamientos, para volver a estar a punto hasta el final de la temporada 2020-21.

              Para apuntalar datos sobre su figura, añadiendo que es el extranjero que más partidos ha disputado en la historia del Real Madrid de baloncesto (631), teníamos cierta curiosidad por saber su edad exacta el día que finalizase su recién nuevo contrato hasta junio de 2021. No hay necesidad. ¿Saben que en Estados Unidos no suele ser habitual poner la edad en el currículo? No suele interesar y sí lo hacen las aptitudes personales y la hoja de servicios. ¿Ser el jugador con mejor porcentaje de tiros de 3 en la historia de la Turkish Airlines Euroleague (con un 42,3%), no son suficientes servicios?

              Son tan solo un puñado de privilegiados aquellos que palpan tan directamente el ruego de una afición porque no se retire de las pistas. Suele ser más la súplica para que no cambien de colores, pero ante el deseo de no-retirada, suponemos que debe ser una emoción difícilmente definible. La aclamación popular ha debido calar muy, muy adentro, como para volver a evaluar y dar marcha atrás a una decisión tomada de tal peso. Los cánticos en las últimas jornadas ligueras disputadas en su recinto, así lo atestiguaban.

              Y no solamente entre los aficionados del Real Madrid. En Endesa Basket Lover pensamos que todos los amantes al baloncesto, incluso entre los fans de los rivales más enconados, deberán tener ese pálpito de satisfacción. Por el puro deleite por ver de nuevo sus gestos y perfección de acciones, como el reto que supone enfrentarse a él. Estar entre el olimpo de mejores tiradores de nuestra historia, con lo que ha habido por nuestros lares, es para señalarlo como un elegido.

              Pues tal elegido seguirá un curso más, un puñado de meses más a disfrutar de su colocación de pies, de su prodigioso salto, su perpendicularidad con el suelo en perfecto equilibrio, su golpe de muñeca arriba, arriba y, como Pablo Laso confesó en unas declaraciones, su sorpresa cuando falle una suspensión. Que eso, venga de quien venga, sí es todo un piropo.

              Carroll pretendía jugar en un equipo que aspirase a muchas cosas cuando desembarcó a Europa. Piensen que no es un salto fácil para un estadounidense, lo de jugar “overseas”. Pónganse en su piel. La pretensión es hacerse, no solo con un hueco entre tantos jugadores, sino encontrar un sitio en el que asentarse que de la paz de un nuevo hogar. Y en Madrid lo encontró.

              Jaycee Carroll, del retiro al re-re-tiro, todas las veces que quiera. Mientras sus compañeros de juego siguen compartiendo confidencias con el aro, él lo hace directamente con la red, su auténtica amiga. Sin filtros ni obstáculos. Como es él.

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