ARTÍCULO: D.J. WHITE, PÍVOT EN EL RECORRIDO BASKONISTA

ARTÍCULO: D.J. WHITE, PÍVOT EN EL RECORRIDO BASKONISTA

Antonio Rodríguez

Esta noche debuta en Euroliga nuestro primer representante de la Liga Endesa, Laboral Kutxa, ante el Neptunas Klaipeda lituano, primera prueba baskonista en Euroliga. Prueba o reválida. Las tres derrotas consecutivas de los vitorianos, añadiendo las semifinales de Supercopa a las dos jornadas de Liga Endesa, quizás puedan dar un carácter de reválida, temprana reválida, entre los jugadores dirigidos por Marco Crespi. Vale que el calendario en ellos era puñetero, con F.C. Barcelona (dos veces en las tres derrotas) y Unicaja como envenenados inquilinos al Fernando Buesa Arena. Sin embargo, las sensaciones del equipo preocupan, puesto que no llegaron a disputar los tres choques en ningún momento, estando por detrás del marcador con demasiada claridad.

Entre la inestabilidad del equipo, se encuentra el tremendo agujero en la zona. Dolencia que ni Colton Iverson (12 minutos de promedio por partido), por los problemas de sus prontas faltas personales, ni Davis Bertans (no es un jugador de dureza interior) ni Ilimane Diop (9 minutos de promedio) están solventando. Kim Tillie necesita más apoyo, al margen que en ataque es un hombre más perimetral y de campo abierto que hacer daño bajo el aro. Y en estas aparece D.J. White, que ya debutó en la última jornada ante Unicaja (8 puntos, 4 rebotes -3 ofensivos- en 19 minutos).

D.J. White ha firmado por un mes y necesita aclimatarse a su nuevos compañeros y entrenador. Si el pasado sábado con su 4/10 no estuvo acertado en ataque, fallando la mayoría de las suspensiones cortas que intentó, he de decir que White sí tiene mentalidad de pívot. Dicen que mide 2.06. Resten, resten centímetros ahí. Pero da igual. Tiene mentalidad de pívot. De jugador de poste bajo, de hacer daño en la zona, de pegarse con los rivales sin ceder un centímetro. Su gran envergadura (digamos que esos larguísimos brazos le hacen “recuperar” hasta llegar a esos 2.06 oficiales) le hacen ser jugador respetado en la zona. Y sí, puede ser (estaría convencido que lo sería si se quedase más del mes firmado) un gran remedio en Laboral Kutxa para atajar el mal que les aqueja en las zonas.

En Estados Unidos tienen muy claro los jugadores que tienen oficio por ser jugadores interiores. Es, al igual que el base, una mentalidad, una manera de jugar que se adecua a las características del jugador. Y ya puede ser un tipo de 1.93 (¿recuerdan a Adrian Dantley? No medía más. ¿Los quieren más cercanos, en nuestra geografía? Un pelín más altos, Richard Scott, John Turner, Larry Micheaux, ya que hablamos de Vitoria), que como tenga oficio de ello, se trabaja y se pule. Y los hay de más de 7 pies, que se es incapaz de hacerle jugar como pívot. Pues entre los virtuosos interiores está D.J. White. Arrancará faltas, anotará las suspensiones a 3 metros que no logró el sábado, les hará la vida difícil a jugadores como Fran Vázquez o Bourousis. Será, en definitiva, un referente en la zona. Lo que necesita Marco Crespi.

Para poner a prueba su dureza, esta tarde tendrá una oportunidad. La afición baskonista le espera. Y es que, estoy convencido que puede satisfacerles plenamente.