ARTÍCULO: LA SONRISA DE MIRALLES

ARTÍCULO: LA SONRISA DE MIRALLES

Antonio Rodríguez

Albert Miralles fue eliminado por 5 faltas personales a falta de 05:59 para la finalización del partido en Zaragoza. Nueve segundos antes, había cometido su cuarta falta. Ante su sorpresa por verse penalizado en la entrada de Marcus Landry, se retiró al banquillo con la angustia que su error había provocado un 62-57 adverso en el marcador, que se amplió a un 67-59 a falta de 04:38 para la finalización del choque. Con la solvencia de Tariq Kirksay, el triple de un desafortunado Goran Suton (el primero en 6 intentos) y la inspiración de Clevin Hannah, todos ellos en estado de gracia en ese último tramo, dieron la vuelta a los 8 puntos de desventaja para vencer 74-79. Parcial de 7-20 que tumbó las aspiraciones caístas. Por ello, con el sonido de la bocina final, fue corriendo a abrazarse a su viejo amigo Sergi Vidal (ver foto) tras haber logrado la machada en el Príncipe Felipe zaragozano.

Y es que Albert Miralles realizó un encuentro, cuyos esfuerzos no merecieron caer en saco roto. Fue el primer hombre alto en correr los contragolpes, fue de los primeros en correr atrás para defender, anotó (12 puntos), se fajó en defensa (4 rebotes), se desplazó arriba y abajo en fintas defensivas para ayudar a sus compañeros…el papel de un veterano que, o se mantiene toda la ilusión por esto, o es prácticamente imposible jugar así. Fue en definitiva, toda la consistencia bajo los tableros que ni Goran Suton ni Alex Suárez dieron (aún), ni las bajas sabidas de Nacho Llovet y Sitapha Savane, pudieron aportar. Fue el hombre grande, el gran hombre para todo.

Bien que le necesitaba su entrenador, Salva Maldonado, para tapiar la zona de ataques locales, arma más que necesaria para ensamblar un sistema defensivo excelente. El esfuerzo de la “Penya” en defensa, con una notable actividad de todos sus componentes que negaban constantemente líneas de pase, fue uno de los rasgos más destacados del Joventut en su debut liguero. Y más valor tiene cuando la apuesta -atractiva apuesta a mi modo de ver- del entrenador del CAI, Joaquín Ruiz Lorente, fue la de jugar con los postes en los postes. Balones interiores para que Henk Norel sobre todo, como Katic o Landry por momentos, que hicieron pasar un día de paga más duro de lo normal para el protagonista de nuestra historia.

Miralles regresó a Badalona ante la perspectiva de culminar “el inicio de grandes años”, al menos, en los dos años de contrato que firmó en el verano del 2013. En esta segunda campaña, sus pasos guían. Una valiosísima victoria en Zaragoza que culminaron sus compañeros y una sonrisa en el momento de abrazar a su amigo, principios para iniciar el camino previsto.