ARTÍCULO: FONTES DO ILUSIÓN

ARTÍCULO: FONTES DO ILUSIÓN

Antonio Rodríguez

“La gente no sabe el equipo que tenemos”. Alberto Corbacho susurra, casi a modo de confidencia cuando la sala para prensa se va despejando, el día de la presentación de la Liga en el edificio Endesa. Confiado, satisfecho por lo que sus nuevos compañeros le inspiran, ante mi ruego, contesta posteriormente: “Sí, puedes utilizarlo”. Convencimiento pleno a sus palabras. Y sonríe. Alberto Corbacho siempre sonríe.

Pues ahora trasladen esa sonrisa a toda la afición obradoirista. El Río Natura Monbus comenzó ganando a La Bruixa d’Or (88-64) en una exhibición de buen juego e intensidad, que es difícil imaginar que sea flor de un día. En esta curiosa circunstancia que hace que los santiagueses debuten ante los manresanos en la Liga Endesa en el Fontes do Sar en los últimos tres años -con dos victorias y una derrota-, da pie a las comparaciones. Y la imagen no tiene nada que ver con las dudas vividas exactamente hace 12 meses (71-88). Vale que Pedro Martínez acabó desesperado por el poco orden y acierto de su plantel, pero es que Moncho Fernández desde el banquillo local, pidió siempre intensidad a sus jugadores, que no aflojasen en ningún momento (¡Keaton! ¡”Hard", coño!), muestra siempre de respeto al rival, a pesar de llegar hasta los 30 puntos de diferencia (74-41, min. 32). “Queda aún mucho trabajo por hacer y jugadores por acoplar” confiesa el entrenador obradoirista, consciente del camino por delante a transitar, pero también con muy buenas sensaciones.

Al “la gente no sabe el equipo que tenemos”, digamos que empezamos a intuir lo que se cuece en las cocinas del Fontes do Sar. Les preocupaba la baja del base titular Rafa Luz, que cedía el puesto a dos nuevos en el equipo y casi, casi, en la categoría (15 partidos con el C.B. Valladolid el pasado curso). Y sí, en ataque pudieron mostrar más dudas y menos acoplamiento, pero en defensa tuvieron una notabilísima actuación. La presión que pusieron al balón a los bases manresanos fue el primer pilar para el desmantelamiento ofensivo de sus rivales. Pozas, el canterano de Unicaja, siempre mostró un físico privilegiado, centrado en una excelente lateralidad para hacer de lapa de cualquiera, mientras que el pequeño Fran Cádernas, criado entre los calores sevillanos, siempre dio el toque de agresividad que asfixiaba. Que no se engañen por su 1.77 oficiales, porque Cárdenas tiene un pie inusualmente grande para su estatura (¿qué número calza?!), que le sirven de palanca para añadir una explosividad sorprendente a todas sus acciones. Añadan el afán y ganas de todos en los rebotes defensivos, en que “yo puedo marcar a un alero o a un ala-pívot. Y yo a un base también” y la flexibilidad que da eso en sistemas defensivos, y la receta sale buena.

Desde que Moncho Fernández se hizo cargo del Río Natura Monbus, los sistemas ejecutados son curiosos y seguro que nada fáciles de asimilar. Las guerras que se crean por la línea de fondo, con aleros corriendo de un lado a otro (que como haya prórrogas, pueden acabar corriendo maratones enteros), en busca de bloqueos en lo que comúnmente se llama “carretón”, son todo un espectáculo. Nadie en la Liga Endesa “monta” en la línea de fondo tal campo de batalla como el Obradoiro. Claro, entiendan que un tipo como Alberto Corbacho, de explosiva arrancada y carrera, así como su mecánica de tiro excepcionalmente rápida, llegue a ser la “diva” del lugar. Es ideal en este juego. Los aleros salen con ventaja y si no es nada clara, los pívots son los que cobran protagonismo, en esa tierra de desconcierto para los rivales. Y si eres listo y sabes de qué va esto, se puede sacar partido ahí (“Maxi Kleber golden moments”. De este chico ya hablaremos, no se preocupen). Y si todo esto no funciona, ya desde el otro lado se ejecuta algo parecido para que un Pavel Pumprla “cualquiera” corte hacia canasta como un obús.

Ya ven, cinco jugadores en movimiento permanente, cinco protagonistas y ningún secundario. Es el Río Natura Monbus, el primer líder de la competición, que derrotó a su primer rival por KO técnico. Ellos trabajarán, pero nosotros nos divertiremos. Porque sí, empezamos a intuir lo que hay en la ciudad.

Fotografías: ACB photo / J. Marqués