ARTÍCULO: LA BRUIXA D’OR MANRESA, EN BUSCA DE GLORIAS PASADAS

ARTÍCULO: LA BRUIXA D’OR MANRESA, EN BUSCA DE GLORIAS PASADAS

Antonio Rodríguez

En Manresa últimamente no han estado sobrados de alegrías. El haber ocupado plaza de descenso directo en las dos últimas temporadas, hace más patente la urgencia de reconducir el rumbo que siempre tuvo el equipo afincado en el Bages. Una ciudad volcada con el baloncesto, alimentando las aspiraciones de un conjunto que se codeaba con los poderosos, con los que no parecía estar invitado a tales bailes. Aromas del viejo Congost, donde el Real Madrid setentero, aquel que finalizaba las temporadas imbatido, salía con jirones ante el empuje “bagesano”, impregnan aún entre los fans. Decir el nombre de Bob Fullarton estremece entre las gradas. Aromas del nuevo Congost, donde celebraron la consecución de una Copa del Rey, de una Liga. ¡De una liga! Germen de sus mayores éxitos, algunos años atrás, llegaron de la mano de un entrenador actualmente afincado en la élite: Pedro Martínez.

Sí, Pedro Martínez vuelve a Manresa, donde hace 25 temporadas se sonreía. Y a eso regresa: a devolver la sonrisa entre sus montañas. El arrebato de ilusión entre los abonados a La Bruixa d’Or, es algo que no les quita ya nadie. Unos cuantos cientos de triunfos después, vuelve a ocupar su banquillo. A partir de ahí, a reforzar la plantilla, con una mejorada estructura central. Por otros “dimes y diretes”, llegó a última hora un veterano con “ganas de darle” por mucho tiempo, como Roger Grimau. Un tipo que ha levantado nada menos que una Euroliga, será un guía magnífico, el líder en pista, minimizando la baja de Zach Morley. Junto a él, quien seguramente llevará los galones en el interior, será el australiano O.J. Ogilvy, que regresa a la Liga Endesa desde su Australia natal, los Sidney Kings, tras promediar 13.8 puntos y 8.6 rebotes. En Valencia sus actuaciones fueron irregulares, con aquello del “sarampión del rookie” en la ACB, como tan bien lo define Moncho Fernández, y con protagonismo, se esperan buenas anotaciones en el Bages. Y para completar posiciones, muy interesante la incorporación del ex obradoirista Ben Dewar (“como el whisky. Mi apellido se pronuncia como el whisky: ‘dúar’. Sé que lo dicen mal. ¿Qué le voy a hacer?”). Su enorme polivalencia, su rapidez en contragolpes y su tiro exterior, junto a su carácter ganador, congeniará muy bien con la esencia manresana.

A falta de la recuperación de su fascitis plantar, Alex Hernández, un año más experimentado, podrá ser el director de juego, más el refuerzo de la nueva incorporación Giuseppe Poeta y alguien que ha realizado brillantes actuaciones en la Liga Endesa, a pesar de estar en la sombra: Carles Bivià cuenta con unas facultades para este deporte muy destacadas. Su experiencia, ritmo e intensidad mostradas en el Iberostar Canarias, ayudarán mucho en la presión al balón y en el tiro exterior. Completen con la solidez del ya conocido Haritopoulos, más la pareja de americanos, Jamar Samuels y Mike Hall, y la del lituano Marius Grigonis -quizás, la mayor duda en cuanto a su rendimiento-, y tendrán un plantel para competir.

Eso sí: una guinda a todo esto. Llega Marc García y con él, contarán con un nuevo joven valor procedente de la cantera azulgrana. Y les aseguro que lo del “joven valor” no es ni mucho menos tópico. Ver la evoluciones de Marc es ver la elegancia y la simpleza de este juego en una pista. De esos jugadores que parece juegan a cámara lenta, con todos sus gestos y movimientos perfectos, embaucarán a la parroquia. Uno de los mejores aleros europeos de su camada, será un lujo más que la parroquia disfrutará.

Motivos para el optimismo, hay. Y deseos de alegrías tras dos complicados años, muchos más aún.



Ben Dewar: “Podemos dar sorpresas desde el principio”

Ben Dewar (alero, 33 años, 1.96 de estatura), continúa en la Liga Endesa por tercera temporada consecutiva, en esta ocasión en La Bruixa d’Or manresano, tras su notable periplo en el Obradoiro santiagués.

“Vengo a otra ciudad donde no hay grandes equipos de fútbol, y como Santiago, son ciudades de baloncesto. Yo puedo hablar con la gente de baloncesto por las calles y eso me gusta”.

Deseo y obligación de estar en la Liga Endesa:

“La ACB es la mejor liga de Europa y es importante para mí. Cuando deje de jugar en la ACB, es posible que sea suficiente baloncesto para mí, que lo de por “finito”. Este es un año importante, porque la pasada temporada no fue muy buena para mí. Quiero ser más agresivo y ayudar en el tiro, en el rebote, en la defensa y poder hacer buenos partidos”.

Plantilla muy renovada, que lógicamente, hay que conjuntar:

“Son un grupo impresionante como personas. Cuando todos estén al 100%, cuando supere Alex su lesión con el pie y a pesar de la baja de Zach Morley, es importante tener un jugador como Roger Grimau. Solamente ha estado un día con el equipo, pero es muy importante. Nos va a ayudar mucho. Tenemos dos jugadores en posición de “4” que pueden jugar como “3”, muy polivalentes y buena gente para mover el balón. El problema es que en defensa tengamos algunos desajustes, porque hay muchos nuevos. Y eso es necesario en la ACB, cuando se necesitan segundas ayudas, necesitamos más cohesión en el grupo. Esperemos conseguirlo”.

Y todos dirigidos por la figura más destacada, la del entrenador, Pedro Martínez:

“Cuando me entero que voy allí, hablando con mi agente para firmar, estuve cinco minutos hablando con Pedro, charlando cómo estaré aquí, cómo es la ciudad, cómo estará mi familia, lo que puedo hacer… A los cinco minutos, yo tenía claro que quería jugar aquí. Todo lo que yo pensaba, era lo que Pedro decía. Tenemos la idea de un baloncesto muy parecido. Para mí es perfecto. Tengo la sensación que será igual cuando ganemos tres partidos o cuando perdamos dos. Esa continuidad en el trabajo importante. Es perfecto para Manresa”.

Un objetivo claro para el equipo:

“El objetivo es hacerlo mejor que las otras dos temporadas anteriores, lógicamente. Mejorar, hasta donde sea, pero mejorar. Tenemos claro que los cinco mejores equipos son muy fuertes. Hay que pensar en los otros, por lo que hay que ver nuestra química de equipo. Para marcar diferencias, es fundamental la figura del entrenador por un lado, el que no haya lesionados por otro y luego, tener algo de suerte en los finales ajustados, que suele haber varios partidos así, que marcan la diferencia”.

Muchas novedades que parecen dar al equipo en su pleno rendimiento para la segunda vuelta. Sin embargo, Ben, da más importancia al principio de la competición:

“Por regla general, la segunda vuelta suele ser más complicada. Los equipos se conocen mucho más, hay mucho más scouting. Creo que en la primera vuelta es cuando podemos dar sorpresas. Pienso que en España, la gente piensa que Manresa es el último o de los últimos dos equipos de la competición. Pero creo que podemos sorprender desde el principio”.