ARTÍCULO: REAL MADRID, EL PRIMER GUIÑO A LA TEMPORADA

ARTÍCULO: REAL MADRID, EL PRIMER GUIÑO A LA TEMPORADA

Antonio Rodríguez

Para empezar: ver un Real Madrid-Barcelona en pretemporada, es un auténtico lujo.

Cuando uno va echando un vistazo a partidos de pretemporada en otros países y sitúa la Supercopa de la Liga Endesa en la misma balanza, se aprecia realmente que esto es un bocado de cardenal. La final entre F.C. Barcelona y Real Madrid es plato para degustar. Por supuesto que estamos en pretemporada y hay fallos, desajustes y jugadores que aún no se conocen. Pero es una auténtica delicia. No es la intensidad de una Copa, de un playoff, pero Sergio Llull levantó su trofeo como MVP de la competición, con una tirita en la cara tras un corte sangrante. Es lo que tiene ver el escudo contrario y a continuación el propio, entre estos dos equipos. Un Barça-Madrid/Madrid-Barça, siempre será lo que es.

Se presentaron en Vitoria los anfitriones, junto a los tres equipos más poderosos de la competición -al menos, juzgando la pasada temporada-. Pudimos ver a un Valencia Basket aún al ralentí, con sus nuevas incorporaciones en proceso lento de adaptación. Realizaron un buen inicio de partido y no pudieron continuar el ritmo. Pero prometen. Y también se presentó Laboral Kutxa, al que el sentir general del aficionado vitoriano, reacio a perder un ápice de esperanza, es el de “aún nos queda mucho trabajo por hacer”. Marco Crespi, en rueda de prensa, fue más tajante y en definitiva lo que vino a decir fue que perder por 29 puntos ante el Barcelona, es un bocado de realidad de cómo está el equipo en este momento. Duro de tragar, pero prefiere eso y que se vayan remangándose ante las curvas, que no una desventaja corta y posiblemente engañosa. Eso sí, aunque hicieron poco, vistos en directo Orlando Johnson y Ryan Gomes, ¿qué quieren que les diga? Son dos jugadores de élite. Son, añadiéndoles el mejor/mayor de los piropos, jugadores de baloncesto.

Con componentes nuevos, algunos muy nuevos, dando fin a un verano de fichajes y suspicacias, renovaciones y negociaciones, se presentaron F.C. Barcelona y Real Madrid a la final. Y el Real Madrid venció (99-78) en una diferencia inhabitual entre estos dos conjuntos. La clave de los madridistas vino en el lanzamiento triple. Los 4/7 al final del primer cuarto, los 8/13 a posteriori, para finalizar en un 13/23 (57%), que son ya unos notables porcentajes si hablásemos de tiros de 2 puntos, fueron la explicación a los aciertos y errores de estar en este Septiembre de 2014.

Ritmo de competición

Charlando por los pasillos al descanso con diversos periodistas, se llegaba a la conclusión que algunos venían muy entrados en forma, que la motivación de una competición como la Copa del Mundo en España, les hacía estar aquí ya muy rodados. Y no les faltaba razón. La racha de dos triples consecutivos de Juan Carlos Navarro delante de las narices de Orlando Johnson, que incluso se tuvo que quitar el protector bucal, girar la cabeza y perder la mirada, sin dar crédito, o la rapidez de ejecución en el triple de Rudy Fernández tras paso atrás, muestran que al jugador con toque de estrella, le acompaña una notable forma física.

Falta de acoplamiento

Por contra, lo que sí vimos ante tal cantidad de novedades (5 por el Real Madrid, 4 por el F.C. Barcelona) era una lógica falta de acoplamiento. Más que en desconocimiento de sistemas, en el automatismo de los gestos de los compañeros, en intuir lo que suelen hacer en según qué tipo de circunstancias. Notorio fue el grito de “¡Nooo!” de Ioannis Bourousis cuando cruzó el balón en un pase hacia el otro lado, cuando estaba solo Nocioni preparado para el triple y lo “arrebató” en el aire K.C. Rivers a mitad de camino, pensando que iba para él. Las charlas entre Maciulis y el propio Rivers en los cambios de asignación cuando había o no ayudas, o las claras indecisiones de los azulgranas si puntear, flotar o recuperar a su hombre, en los 2x2 planteados por el Real Madrid fuera de la línea de 6.75, que fue clave para estar más liberados en los triples y poder anotar con grandes porcentajes, lo que les valió el 29-14 inicial e ir con viento a favor el resto de 40 minutos.

Una pica en Flandes…o en el aro

Sergio Llull fue el MVP de la Supercopa con total merecimiento. Su racha final en la semifinal ante Valencia Basket y su aportación durante todo el partido final, 21 puntos, con un escalofriante 9/11 en tiros de campo, dan pie más que de sobra a ello. Pero su 7/8 viene como consecuencia de la convicción que tiene este señor cuando entra a canasta. Sabemos que entra con fuerza, sí. Pero no es cuestión de potencia, sino de voluntad de hacerlo. Llull entra a canasta donde otros no se atreven, se intimidan y doblan el balón hacia un compañero. Será una de las mejores herencias que nos deje este jugador. Me fascina cuando hace eso. Poner la pica en el mismo aro…o en Flandes, si hace falta.

La mano que mece el 1x1, es la mano que domina el mundo

Hablando de herencias, la que también nos dejará (al igual que Llull, que tarden mucho tiempo) Ante Tomic. En un primer paso, el binomio Marcelinho&Tomic con su pick&roll. Como Prigioni junto a Scola, esta jugada se apuntará en los dos azulgranas con la mejor pluma para los anales. Y al igual que el pívot argentino, uno de los recursos para finalizar esta jugada, es dejar en un claro uno contra uno a Tomic con un defensor de espaldas al aro. El hombre que esté capacitado para dominar ese 1x1 en poste bajo, puede dominar la liga. ¿Saben la cantidad de posibilidades que ofrece eso a Xavi Pascual? Y como cada vez está más en desuso, pues más notoria es su eficiencia. Es un arma tan sutil y poderosa como el mero hecho de mecer. El F.C. Barcelona es el vigente campeón de liga. Me da que de esta jugada algún rédito sacaron.

Llull, Rudy…y el “Chacho”

Fueron elementos desequilibrantes. Sergio Llull estuvo de dulce en sus tiros, Rudy Fernández logró un 3/3 de triples en el primer cuarto, fue el autor de la jugada más bonita del partido con su “cachetazo” al balón hacia atrás, donde venía Llull de trailer, y volvió a volar como es habitual. Y Sergio Rodríguez volvió a ser protagonista. Dos robos de balón consecutivos que acabaron en bandejas, rompiendo el encuentro, una entrada de antología quedándose colgado en el aire para lanzar un suave tiro contra tabla y 7 asistencias maravillosas, donde solamente él puede llegar. Bienvenido a la liga, Sr. Rodríguez. La vida así es mucho más sencilla.

Doellman&Thomas

Nueva pareja estadounidense en el F.C. Barcelona, Justin Doellman y Deshaun Thomas. Notable encuentro del ex valenciano en semifinales, más discreto en la final. Lo contrario al alero procedente del Nanterre. dos jugadores formados en college en el mismo estado (Ohio), que podrán complementarse muy bien y dieron pistas del uso que puede hacer de ellos Xavi Pascual en el futuro. Doellman puede ofrecer un amplio rango de tiro, partiendo desde los 7 metros. Podrá tener muchos espacios para maniobrar en su letal uno contra uno, y podrá también generarlos, porque Thomas también sabe jugar dentro. Deshaun Thomas complementa ocupando posición de poste, las esquinas para el triple y sobre todo, compensar la disminución en el rebote, tanto defensivo como ofensivo, con Doellman en pista -quizás, su mayor -¿y única?- debilidad. El rebote siempre fue parte importante en el juego de los equipos de Xavi Pascual y este dúo junto al pívot que toque en ese momento, formará un triángulo que se haga notar.

Gustavo Ayón

Reconoció estar muy despistado con los sistemas del equipo blanco. Es la última incorporación al Real Madrid, pero demostró lo que ya tiene y puede aportar. Una fuerza descomunal, capaz de voltear a cualquier pívot (en este caso fue valenciano, en su lucha por la posición), o salirle esa vena de antiguo jugador de voleibol que llegó a desviar un buen pase bombeado hacia Tomic bajo el aro, que eran dos puntos claros. Corrió muy bien la pista y mostró su carácter. Ahora hay que darle tiempo para evolucionar, para que los rivales se estampen en sus bloqueos, para que reciba balones doblados y los aros tiemblen.

Carisma

Cuando eres tan querido en una plaza y emigras a uno de los máximos rivales, no es fácil cambio para el aficionado que abandonas, a no ser que seas Andrés Nocioni. En el Fernando Buesa Arena lo adoraron este fin de semana. Lo agasajaron a autógrafos y recibió varias ovaciones, de un tipo querido. Me contaron que, charlando en un restaurante de confianza con el dueño del recinto, le confesaba que “ya no tengo edad para esto”. Ser líder, máximo protagonista, alma y corazón de un equipo, y hacerlo durante casi 40 minutos cada tarde, sea Liga Endesa y Euroliga, es algo que las rodillas de Andrés ya no aguantan, que son ya muchos saltos por la parroquia vitoriana. Pero tiene ese carácter ganador, que el año pasado lo hizo. Y eso, al aficionado baskonista, le embauca. Por eso le aplaudieron a rabiar. Ahora le toca poner toda su intensidad sobre el parquet, pero más mimado, racionando minutos en el Real Madrid. El bueno de Andrés, para siempre tendrá Vitoria.

Real Madrid, campeón

Porque fueron los mejores en Vitoria, se llevaron el primer trofeo. Los de siempre asomaron la cabeza respecto al resto de rivales para llegar a la meta. Pero tal meta es un pistoletazo de salida. Este próximo fin de semana se inicia la Liga Endesa. Una nueva edición. Un nuevo cuento más. Ganas y gusanillo tenemos todos. ahora queda disfrutarlo.