ARTÍCULO: CRÓNICA ESPAÑA 89-83 SERBIA

ARTÍCULO: CRÓNICA ESPAÑA 89-83 SERBIA

Antonio Rodríguez

Ricky Rubio fue rápidamente a felicitar a José Manuel Calderón tras anotar su primer triple tras varios intentos sin lograrlo. En la segunda parte, el propio Ricky sacando un contragolpe, viendo a Rudy Fernández solo, decide no darle el balón y esperar a Felipe Reyes que acabada de entrar a la pista. Minutos más tarde, Rubio saca de fondo para Abrines que acaba de saltar a cancha. Cuidando de los suyos. Hasta el punto que un golpe intencionado de Bogdanovic sobre Víctor Claver intencionado, cuando éste ponía un bloqueo, fueron a encararse con el escolta serbio. Ricky Rubio el primero, por el que fue penalizado con técnica. Fue sustituido y bastante enfadado, lanzó una botella contra el suelo. A los segundos, Marc le dijo una broma y aparecieron las sonrisas. A la escena se unió Juan Carlos Navarro. Concepto de equipo. Al final del partido, se reunieron en el centro de la pista para ovacionar al público, que ha animado de forma permanente a nuestro Equipo Nacional. Despidiéndose de Granada, un verdadero EQUIPO de baloncesto.

Durante la mañana en la sesión de tiro a mediodía, se pudiera pensar que hubiese un ambiente de no pisar el acelerador en exceso para este choque frente a Serbia, sabiéndose ya primeros de grupo. Los jugadores rotundamente dijeron que no. Había que jugar al máximo, porque es Granada, “somos España” y hay que despedirse a lo grande. Y a lo grande ha sido puesto que el 89-73 no ha dado lugar a ninguna duda, a pesar de las protestas y las técnicas del final.

Nuestro quinteto base y ya clásico, Ricky Rubio, Juan Carlos Navarro, Rudy Fernández, Pau y Marc Gasol comenzaron con un ritmo trepidante nuevamente y acciones de mucho mérito en los primeros parciales. Un pase relámpago de Ricky Rubio levantaba de sus asientos a los aficionados y no se llevaban ni dos minutos de choque. Eso sí, los serbios con Milos Teodosic al frente, acortaron distancias, se pusieron por delante (8-11) con un triple del nuevo pívot de Estudiantes, Stefan Bircevic, y parecían respondones a las embestidas españolas. Djordjevic va moviendo el banquillo y haciendo probaturas para intentar poner “chinitas” en el camino del equipo dirigido por Juan Orenga. A la disposición de dos pívots natos, Krstic-Raduljica, cambia y utiliza un alero en la figura de Nemanja Bjeljca como falso pívot y sacar al menos a uno de los hermanos Gasol fuera de su rango de operaciones. Orenga reacciona y pone en cancha a Serge Ibaka por su mayor agilidad y poiivalencia. La situación era tan curiosa que dio pie a ver en un espacio reducido, a Bjeljca y Krstic, jugando un pick&roll defendidos por Marc Gasol e Ibaka. Finaliza el primer cuarto con nada menos que 34 puntos de la Selección Española (34-20), explicados en un 50% en tiros de campo y un tempo de partido muy rápido, que se ha ido incrementando según ha ido transcurriendo el torneo, para alegría de todos.

Y es que, la velocidad es signo de una confianza inmensa entre nuestros representantes. En la vorágine de contragolpes en la que se convirtió el segundo cuarto (el mejor regalo de despedida para este recinto), hay un momento en que Sergio Llull sube el balón y cuando va a arrancar, se para porque hay tres defensores que ya han bajado a defender y ningún español entre ellos. En esto que Marc Gasol echa a correr, haciéndose notar para que le vea Llull. Seguían en inferioridad numérica, pero se veían capaces de hacerlo. Una confianza ciega en sus posibilidades que les hizo aventurarse en aquella contra. A uno de estos contraataques culminado por un triple de Sergio Llull, Djordjevic solicita tiempo muerto, con 41-25. Ya había aguantado un tapón de Pau Gasol y en el siguiente ataque, un espectacular mate continuando bloqueo.

Aunque con un par de suspensiones de Bogdanovic y Teodosic redujeron a 10 la diferencia (41-31), España vuelve a irse, rompiendo el instantáneo espejismo. Con un triple de José Manuel Calderón (sí, sí, de Calderón), se amplía nuevamente la ventaja a 15 puntos (48-33). Detengámonos un poco en la figura del jugador de Villanueva de la Serena. En su rol como escolta las más veces, en esta Copa del Mundo llevaba un global de 2/15 en triples y los últimos 8 intentos consecutivos errados. Hay que tener mucha, mucha confianza en sí mismo para saber que la hora llegará y que el 2/2 desde la línea de 6.75 metros de hoy, sea una rutina más que algo excepcional. Hay que estar preparado siempre para responder positivamente a las exigencias del equipo. Y eso un jugador veterano, un ganador como él, lo sabe.

El segundo cuarto siguió con multitud de contragolpes, sonrisas entre los jugadores porque va saliendo todo y sobre todo la felicidad en el rostro de un jugador en el que correr significa insuflar vida por sus venas: Sergio Llull. Como ya dijimos ayer, sus problemas de adaptación en la preparación se han ido solucionando y ahora es puntal casi decisivo, algo que por desgracia, tampoco pudo disfrutar en el pasado Eurobasket esloveno. Entre doce jugadores, unos tendrán más protagonismo que otros, unos jugarán más minutos, pero cuando toque hacerlo, han de estar preparados. Al descanso se llega con 54-35 y el choque casi solventado.

Con el inicio del tercer cuarto se incrementa la ventaja en los primeros instantes (62-37), sin embargo, el ritmo decreció. Es lógico y humano. Los serbios más en su línea, poco a poco van cogiendo “color”, con el buen hacer de Bjeljça, que yéndose de Felipe Reyes en un uno contra uno, anota la canasta, fuerza falta y sitúa el marcador en un peligros 76-66. Poco duró la alegría serbia, pues nuevamente los españoles se dispararon hacia la veintena (88-66 cuando solicitó tiempo muerto Djordjevic), llegando a los últimos minutos con la fricción entre Ricky Rubio y Bogdanovic y finalmente con la expulsión del entrenador serbio, molesto con ciertas decisiones de los colegiados (arbitraje muy, muy discretito), que al ver que Orenga protestaba una falta señalizada a uno de sus jugadores, explotó hasta ser expulsado. Tampoco pasó a mayores, puesto que al final del encuentro con el 89-73 final, todos se saludaron, felicitaron y a despedirse de Granada, que ahora sí que llega la competición del KO en Madrid.

Octavos de final que comenzarán mañana sábado, donde a España le toca enfrentarse a Senegal y donde los otros tres cruces que se verán en Madrid, quitan el hipo: Brasil-Argentina, Croacia-Francia y Grecia-Serbia. A disfrutar de lo lindo toca.

ESTADÍSTICAS DEL  PARTIDO