¡Viva Málaga!

¡Viva Málaga!
Willy Hernangómez

Antonio Rodríguez

Ante las exigencias, ovaciones. Ante las llamadas de atención, cánticos. La Selección Española a escena, con todo el nuevo repertorio adquirido y aprendido, sobre el cobijo las gradas más coloridas. Magnífico contraste el vivido en Málaga este pasado fin de semana, con motivo del cuadrangular disputado en el Martín Carpena. Los protagonistas, nuestros internacionales, fuerzan la búsqueda hacia una mejor ejecución. Mayor ritmo, más sincronización, más defensa, más esfuerzo. Los otros protagonistas, los aficionados, se deleitaban y divertían con el espectáculo en cancha. Se congraciaban con el de al lado, felicitaban y se incorporaban de sus asientos exultantes ante un combinado que sí es cierto, les dio mucho divertimento.

 

España - RD Congo en Málaga

Pues sí, ¡viva Málaga! Justificación de sudores durante la semana, esta segunda ya de concentración de los hombres elegidos por Sergio Scariolo, para empezar a vislumbrar resultados de todo el trabajo. Tocaba ponerlo en práctica ante dos contendientes africanos que, como intuíamos, nos supo a poco. Y es que Costa de Marfil primero y República del Congo al día siguiente, soportaron pocos asaltos. Al descanso, los partidos ya estaban sentenciados y la capacidad competitiva y de sacrificio en los últimos minutos, tras un buen rato superando la veintena de diferencia, no fue por momentos la deseada, aunque se intentase. Algo lógico y humano. Claro, desde la perspectiva de la grada, tocaba sacar fantasía en “lo de Ricky”, “el mate de Willy” y la canasta “del nuestro, del Jaime”. Y es que, como bien dijimos siendo testigos del entrenamiento de esta semana, ver ciertas acciones en estos jugadores, es quitar el hipo. “¡Qué buenos son!”.

 

Seguimos asistiendo, compartiendo sonrisa con los graderíos del Carpena, a la toma de galones anotadores que han decidido tomar Ricky Rubio (21 minutos, 15 puntos, 71,4% en tiros de campo, 75% en triples y 4 asistencias en estos 2 encuentros) y Willy Hernangómez (17 minutos, 19 puntos, 72,7 % en tiros de campo y 6 rebotes) estandartes claros de este arranque de nuestro Equipo Nacional. Porque dominaron, uno el juego exterior y otro, el interior. Fueron los abanderados del ritmo rápido, arrancando al generador las máximas revoluciones para sacar partido a la intuición y la fantasía -de ahí el divertimento- en las transiciones rápidas que, en definitiva, eso de las carreras y los pases es lo que más gusta en baloncesto. El orden en esa velocidad, es lo más complicado.

 

España - RD Congo en Málaga

¿La reválida? La defensa. En este tipo de torneos, es la marca diferencial de subir un peldaño más. Y claro, en una Copa del Mundo, eso significa mucho. ¿Cuánto hay de cuartos de final a semifinales?  La defensa será la barandilla a la que agarrarse. Defensas presionantes, zonas agresivas que se volvieron a probar, esta vez con más rodaje, en el parquet del Carpena. Todas las zonas con la movilidad de la Selección Española conllevan un mucho de riesgo, directamente proporcional a su agresividad. Y por eso hay que seguir ajustando y más importante, saber tomar la decisión de cuándo hay que toca apostar por un corte, por un dos contra uno, o no. Ante la entidad de oponentes que nos esperan, estudio previo e inteligencia en la cancha.

Y físicos como los que disponemos, altos, atléticos y con enorme movilidad que tocarán balones (las “deflections” que los americanos dan tanta importancia) o reducirán ángulos en las líneas de pase, toques diferenciales para tener éxito en cada examen de 24 segundos. Porque nuestros aleros, o son grandes o son Rudy: llegar a casi todas partes. Anotemos la reivindicación de Xavi Rabaseda, con 3 de 6 en triples en el encuentro ante los congoleños, añadido a su buena labor atrás.

España - RD Congo en Málaga

Pues con estas, se viaja a Anaheim, a enfrentarse a Estados Unidos. Las demandas desde la banda de Sergio Scariolo estos días, tendrán su fruto en esta nueva prueba, esta vez de fuego. A seguir, esta vez ante los mejores.