ARTÍCULO: UN LUGAR EN LA HISTORIA: YUGOSLAVIA EN ARGENTINA’90 (III)

ARTÍCULO: UN LUGAR EN LA HISTORIA: YUGOSLAVIA EN ARGENTINA’90 (III)

Antonio Rodríguez

Memorias desde el sillón. Capítulo 3: El Luna Park, como en sus mejores veladas

Yugoslavia había ofrecido un nivel francamente discreto en los tres partidos disputados en Santa Fe. Muy al tran-tran, sin ritmo constante ni mucha concentración en los partidos, estaba claro que la fase previa no iba con ellos. Como segundos de su sede, fueron englobados en un poderoso grupo de cuartos de final, junto a Brasil, la Unión Soviética y Grecia, en busca de una plaza para semifinales. Lo que intuíamos, esperábamos, pero nunca imaginamos en qué medida nos sorprenderían, fue lo que íbamos a ver a continuación. La Yugoslavia directa al campeonato.

La penitencia de la Selección Española tras caer al pozo de disputar las plazas del 9º al 16º puesto, llevaba implícito el tener que viajar unos cuantos kilómetros (exactamente 1503) al norte del país. Concretamente a la población de Salta, una hermosa tierra atormentada por la austeridad y problemas económicos del momento. Allí, la moneda argentina en aquel momento, el austral, no llegaba desde la capital, con lo que el trabajador medio, según Pedro Barthe fue preguntando a la gente del lugar, llevaba dos meses sin cobrar, entre otras poderosas razones, porque ni llegaba el dinero físicamente para el día a día. Dramático.

Entre nuestra expedición, al margen del mal ambiente -y no solamente por el mero hecho de la eliminación-, se les unían “agentes externos” que no ayudaban a mejorarlo, ni mucho menos, sino ahondar más en la herida. Resulta que Fernando Romay con su dedo roto, no podía regresar a España como dictaba la lógica y la voluntad del Real Madrid, su club, bastante preocupado por cierto, por el simple motivo de no encontrar vuelos. Con lo que se vio en la obligación de trasladarse con el resto de la expedición con el resto de la expedición a Salta hasta pasados unos días. Las presiones no procedían solamente del Real Madrid. sino que el Joventut de Badalona, aunque tardó algo más en reaccionar, solicitando informes de la lesión de su nuevo jugador, Ferrán Martínez, para evaluar su tobillo y la posible petición de su regreso a casa. Los médicos de la Selección les tranquilizaron y les advirtieron que no lo utilizarían hasta caso de extrema necesidad en lo que restaba de competición (5 interminables partidos aún).

ARCHIVO FOTOGRÁFICO Museo FEB ESPACIO

Otro “equipo” español lo formaron el ejército de periodistas desplazados a Argentina. Desde el hotel Sheraton desde donde se hospedaba la mayoría, debían decidir o intentar convencer a sus jefes que quedarse en el acogedor hotel era lo mejor, y seguir en el vecino Luna Park, el vetusto e histórico pabellón, a las selecciones que se disputarían el oro y no irse al destierro de Salta, donde más de uno llegó a enfermar. Textual y verídico.

13 DE AGOSTO

Primera jornada de esta 2ª fase o de cuartos de final y encuentro de Yugoslavia y primera exhibición “plavi”. Magnífico, extraordinario, embriagador, serían algunos de los adjetivos que recorrieron el cuerpo de los afortunados presentes en el Luna Park, o de los que estábamos enfrente del televisor (en España se emitió en diferido de madrugada), tras presenciar el Yugoslavia-Brasil. 105-86 en algo tan sublime que todos se rompieron las manos a aplaudir. Dusan Ivkovic mostró abiertamente las bondades de los suyos y degustando su baloncesto en toda su esencia, dio carta libre y rienda suelta a sus jugadores que ganasen y se divirtiesen, ante un Oscar Schmidt desesperado, porque sus compañeros no reaccionaban. Drazen Petrovic se había convertido en un jugador diferente tras su cura de humildad en su primer año en la NBA. Ahora vemos un hombre menos acaparador de juego, menos egoísta, más definido para lanzar desde fuera y anotar, que controlar el choque y a sus compañeros. En su lugar, Ivkovic está otorgando una importancia básica a Toni Kukoc, verdadero director de orquesta de la selección. El actual rey de Europa -tras su segundo cetro continental consecutivo-, es el base en pista y dirige y nutre de balones a sus compañeros y anota cuando es necesario. Lo más grotesco fue que Elio Rubens, seleccionador brasileño, dispuso para su marca de un ala-pívot, buscando rapidez y altura, encargándoselo a Gerson o Pipoça después, dándose la situación en la que dos pívots brasileños defendía a 8 metros del aro, juntos en un mismo espacio, la situación de pick&roll yugoslava, imagen curiosa, extrañísima y hasta cómica, que daba múltiples opciones al bueno de Kukoc para dar pases a campo abierto, y que encontraba en su camino a canasta una zona enorme abierta para hacer lo que le diese la gana. Subía el balón parsimoniosamente, se levantaba a 7 metros, lanzaba el triple y lo anotaba con gran naturalidad.

Otro jugador al que se le vio mucho más fuerte, era Zarko Paspalj. El alero tenía ya más cuerpo de ala-pivot que de alero (posición en la que jugaba en el Partizán Belgrado y en la selección anteriormente), y ante la ausencia de Radja, ocupó tal posición en el campo. Su arsenal ofensivo no parecía tener fin, con sus triples, sus entradas a canasta o juego en poste bajo. Más músculo, pero en nada había bajado su efectividad desde el triple o bote de balón. Zdovc más sacrificado, así como Perasovic o Zoran Savic que también está disfrutando de minutos. El único “pero”, Vlade Divac: en actitud totalmente pasiva, acompaña más que nada a sus compañeros. Sube andando, apenas rebotea, pocos esfuerzos, sin querer pegarse con nadie bajo los aros. Sale hacia fuera y suspensiones. Su calidad y enormes tablas, a pesar de su juventud, le hacen arrancar alguna falta que otra.

Dusan Ivkovic es listo como para saber que este grupo de maravillas, casi se dirigen solos. A pesar de su fuerte carácter, ha sabido dar un paso atrás, y casi disfrutar con ellos. Sin embargo, sabe cuando obrar con mano de hierro. Drazen Petrovic tuvo una actuación extraordinaria con una acierto en el triple del que él y otros pocos más pueden dar, martilleando en cuatro jugadas consecutivas desde la línea de 6.25. Lo sentó a falta de pocos minutos para que se llevase la cerrada ovación del Luna Park, testigos de sus 27 puntos. En su lugar entró la promesa Arijan Komazec. Pues bien, el joven jugador del Zadar, falto de actitud en una acción defensiva, ni tan siquiera pudo acabar los minutos “de la basura”, siendo sustituido nuevamente y llevarse la bronca en el banquillo, mientras ponía a Drazen Petrovic nuevamente en cancha a falta de 39 segundos. A Ivkovic no le importaba el que con la salida de Drazen nuevamente, la ovación de despedida minutos antes, quedase oscurecida, si a cambio podía mantener en firme al jugador que crea conveniente.

¡Ah! Y por cierto. Al fin apareció Dino Radja. Por el hotel Sheraton, donde residen las selecciones, cerrando así el capítulo de rumores que había en torno a él. Apoyado sobre unas muletas con el pie escayolado por su lesión en un pie, con una sonrisa tan flamante como la camiseta que vestía de “Il Messaggero Roma”, el equipo por el que parece que ha fichado, aunque oficialmente, aún no hay nada, se integró con sus compañeros. Se sentó en su banquillo durante el partido de Brasil y disfrutó de la “barrida” como cualquier otro fan.

14 DE AGOSTO

“En este Luna Park histórico, hemos visto combatir al púgil Cassius Clay, barrer sobre una pista de tenis a Guillermo Vilas, y hoy, señores y señores, podemos decir que hemos podido presenciar la exhibición de Toni Kukoc”. Comentarios de la televisión argentina tras ver encuentro del jugador de la Jugoplastika Split, que con 21 puntos se erigió en el máximo anotador y protagonista de la noche. La Unión Soviética, imbatida hasta ese momento, que a pesar de no contar con sus estrellas lituanas, sí ha mostrado solidez, vio en el minuto 30 un 70-48 en el marcador demoledor. Yugoslavia arrasa con todos.

Uno de los grandes logros de esta selección respecto a cualquier otra época en su historia, es la defensa. Dusan Ivkovic, desde que tomó el mando de su equipo nacional para el Preolímpico de 1988, ha exigido una calidad defensiva que nunca vimos en los “plavi”, enormes talentos en ataque, que ganaban campeonatos anotando una, dos o cientos de canastas más que el rival. En esta ocasión, junto a una clase innata como quizás no se haya visto tal colección en este país, da ese plus de sacrificio defensivo que hace que no sea nada fácil competirles. Crean premios desde ahí para poder controlar el balón y tener opciones de salir corriendo a la contra, de ver una exquisita sucesión de pases en unos tipos que parecen divertirse como en el patio de un colegio. Y cuando no, suben el balón -Kukoc sube el balón- de forma plácida y empiezan a jugar. El 100-77 en el marcador final, la imagen nuevamente que confirma que este combinado es casi el único favorito para ganar este Mundobasket, la expectación que va creando a cada uno de sus partidos y la sensación que lo que se está viendo en este ya viejo, vetusto y no muy servicial Luna Park (dicen que con las lluvias del día, aparecieron goteras), es una forma de hacer historia.

Estados Unidos, sin embargo, y aún siguiendo invicta, crea muchas dudas. En esta jornada, ir perdiendo por 14 puntos ante los australianos y finalizar ganando (79-78) en un buen esfuerzo defensivo de presión a toda cancha, les otorga una sensación de vulnerabilidad que mañana ante Puerto Rico, los otros invictos, pueda acabar con una larga lista de finales agónicos, en derrota. Tras el debut ante Grecia, ya contado aquí, se unió la victoria por 104-100 ante Argentina (aunque fue el final tuvo un porque de maquillaje y orgullo de los locales) y hoy ese único pírrico punto de ventaja que les dio su quinta victoria. Alonzo Mourning parece que va creciendo según van pasando las jornadas -con sus excentricidades, pero disciplina en el juego y escasas protestas a los árbitros para lo que les están pitando por el uso de su físico-, mientras que Kenny Anderson luce como el líder. Frente a los argentinos (32 puntos) tuvo una actuación excepcional en un chavalín de 19 años, de 1.82 de estatura y poco más de 70 kilos. Es un maestro del control del cuerpo, de encontrar espacios para generarse tiros, algunos inverosímiles, y aunque falle algunas suspensiónes, este crío va para fenómeno del baloncesto. Mike Krzyzewski va viendo en su selección los que suben y los que bajan, y así Chris Gatling en la posición de ala-pívot, se está ganando más minutos, restándoselos a Mark Randall, que Lee Mayberry puede ser un buen peón tanto en defensa como en ataque, pero que la pobreza defensiva de un titular como Chris Smith (a pesar de su buen tiro exterior), como de Todd Day o Henry Williams, lastra al equipo, que adolece de eso. Por ello, fue meritoria la victoria a base de algunos -no muchos, eso sí- buenos minutos defensivos al final del choque ante Australia.

Y España que sigue con su tortura en Salta. 107-73 ante Egipto ayer y 130-86 a China hoy. Imaginen.

15 DE AGOSTO

Curiosamente, hoy empezaremos hablando de la Selección Española. En el lugar más inhóspito baloncestísticamente hablando, en uno de los rincones recónditos donde nadie pondría su mirada, en algo llamado liguilla para dirimir la 9ª plaza en un Mundobasket (ojo al éxito a lograr), allí, un jugador llamado Jordi Villacampa, ha conseguido hacer historia para el baloncesto español, algo que por otra parte, se venían barruntando tras sus actuaciones en Argentina. El escolta de Reus, en el fragor de un encuentro igualado que se rompió al final, ante el primer rival serio de esta fase-lo-que-sea, Venezuela, ha logrado la friolera de 48 puntos en su casillero, batiendo así la marca de mayor anotación individual de un jugador en un partido en la historia de la Selección Nacional. Los 45 que logró Jordi Bonareu allá por 1956 en un encuentro ante Bélgica, quedan para la posteridad en un segundo plano. Porque hoy, en un enfrentamiento en el que parecía que se había de ganar anotando más que el rival, donde parecía haber una apuesta por ver quien corría más y lanzaba antes, con el desatado base Sam Sheppard tirándose hasta las zapatillas, con su cuarteto de pívots, Carl Herrera, César Portillo, Alex Nelcha y Gaby Estaba, pequeños, pero tremendamente combativos y efectivos en ataque (los cuatro jugaron posteriormente en el baloncesto español), Jordi Villacampa pudo con todos. Sus 48 puntos se resumen en 19 canasta de 24 intentos (dan una idea de lo que se corrió y anotó cerca de la canasta), de ellos 2/3 en lanzamientos triples y 8/10 en tiros libres. Cargó con 5 faltas personales al “leñero” alero Luis Jiménez y con 4 faltas, a Becker y González y amargó la vida no solamente a ellos, sino al resto de rivales. Exigiendo calidad ofensiva según iban transcurriendo los 40 minutos que estuvo en cancha, su premio además, fue que España logró gracias a su aportación, el irse en el marcador en los últimos minutos (se llegó al descanso con un 61-60 que ya prometía) y finalizar con el resultado de 122-102. Se probó a Ferrán Martínez con 4 minutos en pista, pero no está para muchos trotes.

Puerto Rico será el único equipo invicto que se plantará en semifinales. Derrotando a Estados Unidos (81-79), los boricuas, plantel que según su entrenador, el ex internacional Raymond Dalmau, se reunieron una semana antes de iniciarse el Mundobasket, esperando a que finalizase la liga en su país, llegaron rodados y en dinámica de competición. Son la sorpresa y la nota más positiva de este Mundobasket. En esta segunda fase de cuartos, dominaron a Australia, Argentina y acabar con esta guinda de los USA-boys. La calidad física del jugador del Caja Huelva, Jerome Mincy, junto a los dos archiconocidos pívots en nuestro baloncesto, Ramón Rivas y “Piculín” Ortíz, les dieron el marchamo de equipo peligroso que puede aspirar a todo. De hecho, han sido los únicos que han derrotado a Yugoslavia. Su juego de pívots, de bloqueo y continuación -eso sí, donde el pívot que continúa prefiere parar, girarse, pedir el balón y jugarse un uno contra uno claro de espaldas a canasta-, es de lo mejor que estamos viendo en este Mundobasket. Si cuentan además con la dirección de Federico López y el tiro exterior de Raymond Gausse, más la aportación desde el banquillo de los hermanos León, es lógico que estemos hablando de unos logros que parecen hasta lógicos.

A todo esto, en la “pesca” del enviado especial de TVE como comentarista, el director deportivo del F.C. Barcelona, Aíto García Reneses, por ocupar la plaza de extranjero que falta en el club azulgrana, para completar la pareja con Norris, se ha decantado por “Piculín” Ortiz, el MVP del torneo hasta el momento, y ocupar así la posición de “4”. Mucho más delgado, rápido y fibroso que el jugador que llegó al Real Madrid hace unos meses, “Piculo” está dando grandes, grandes muestras de calidad, necesarias para el baloncesto español.

Foto 2: Pipoça intenta bloquear el rebote a Zoran Savic en el Yugoslavia-Brasil

Foto 3: La fase de Salta, una bofetada para la Selección Española

Foto 4: Jordi Villacampa hizo historia con sus 48 puntos ante Venezuela.

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