ARTÍCULO: CRÓNICA ESPAÑA 82-63 BRASIL

ARTÍCULO: CRÓNICA ESPAÑA 82-63 BRASIL

Antonio Rodríguez

La ovación de los aficionados a sus ídolos en el centro de la cancha tras la finalización del partido, fue atronadora. Sin embargo, había mucho de haber cumplido con nota en los retos personales que los jugadores se habían asignado. No solamente era la satisfacción del deber cumplido y de haber derrotado a uno de los rivales más fuertes de esta Copa del Mundo con solvencia, sino que habían dejado una firma en jugadores rivales clave, por lo que pueda pasar en el devenir del campeonato. Directamente a los brasileños e indirectamente, recado al resto de las selecciones: España está en Granada, en su competición y está motivada:

- Porque el hecho que se enfrentaran los dos mejores juegos interiores de esta competición, daba ya una temperatura previa a este enfrentamiento, de desprender vapores en lugar de sudor, entre los hermanos Gasol y el dueto Nené/Splitter. Desde los primeros compases en los que España ya es hábito hacer uso de sus pívots, comenzando con una gran asistencia de Pau Gasol para el dos más uno de Marc, las fricciones por la posición, por ganar la línea de fondo, por desafiar en uno contra uno, eran retos que parecían marcarse como en un serial por capítulos y se iban puntuando muy a favor.

- Porque desde el banquillo saltaban dos de los hombres interiores más intensos de toda la NBA, con Serge Ibaka y Anderson Varejao, para continuar y subir incluso el umbral de intensidad y de exigencia física ¿Y adivinan quien fue superior?

- Porque Larry Taylor, el estadounidense nacionalizado brasileño, sale del banquillo con la misión encomendada por Rubén Magnano de marcar a un inspirado Navarro. Éste, más listo que el hambre que ha sido siempre, juguetea aprovechando el bloqueo/pantalla de Pau Gasol para irse hacia un lado, hacia otro, volverle loco y aunque el tiro finalizando la jugada del escolta azulgrana lo falla, ahí está Pau Gasol para recoger el rebote ofensivo y culminar con un perforante mate la acción.

- Porque para convertir esta batalla física en algo asfixiante, utilizando esa frase tan manida de “solamente los más fuertes sobreviven”, Rudy Fernández debía combatir con un rival más poderoso que él, Marcus Vinicius. Y si el americano le ganó la partida en unas jugadas iniciales, el grado más que dio el mallorquín de intensidad y de “porque yo lo valgo”, con la estrategia de intentar defenderlo por delante, más la amenaza/ayuda de sus compañeros interiores, acabaron con el rival amansado, lanzando suspensiones exteriores donde no hacía mucho eran tiros cortos encestados.

Y entre todo este mercurio casi en ebullición, para bullir, el Municipal de Deportes granadino, que en esta ocasión sí se frotaba las manos mientras veía como se iban llenando sus gradas, porque hoy sí que había disputa. Un lujo de escenario, un lujo de afición.

El 17-6 con el que arrancó el partido en sus primeros minutos, con una complicada entrada a canasta de Pau Gasol que tuvo que dejar por extensión, eran un paraje perfecto. Se daban pases, se abría el juego, Navarro anotaba las suspensiones, con la naturalidad de recibir y levantarse allá donde estuviese cómodo, aunque fuese pisando la línea de tres y significasen dos puntos. Todo sea por mantener una perfecta sinfonía en perfectos lanzamientos de tiro (13/18 en tiros de campo para España en el primer cuarto, con 3/5 en lanzamientos de 3).

Con un excelso triple de Rudy Fernández con su defensor delante, se logra el 20-8 y la diferencia que sigue subiendo. Rudy vuelve a asustar y en un bloqueo y continuación perfecto, por los espacios generados, por la sincronización entre ambos y por su perfecta ejecución, Marc Gasol logra un mate en el que se recrea, como posteriormente otro de Pau Gasol a una entrada de Ricky. En la zona a esas alturas, no hay color.

La compenetración entre los nuestros evidencian que el partido hoy es importante. Se nota. Cualquier quinteto que se coloque en pista por España, cualquiera, son cinco entrenadores en pista, que se avisan, se aconsejan, se juntan en corrillo y se corrigen o se advierten. Un conocimiento entre todos que decolora el concepto selección por acrecentar el de equipo. Por una forzada suspensión muy meritoria de Larry Taylor, el primer cuarto finaliza con un 30-14 bastante explícito. Como los porcentajes de tiro: a los ya comentados 13/18 de los españoles, 6/16 fue la respuesta de los brasileños. Y en rebotes, 13 a 5 para los españoles.

En el segundo cuarto, entre inspiración de unos y enfado de otros, los pívots incrementan su agresividad. Nené-Varejao-Splitter, Marc-Pau-Ibaka, difícilmente se puede ver hasta en un All Star de la NBA jugadores altos de una calidad semejante. Y se ve en toda su rudeza y tensión grandes momentos de disputa entre todos, con la crispación de Anderson Varejao por entran en guerra con todos sus rivales y la poca comprensión en los árbitros por sus protestas, que se ven desbordados ante la exhibición física y de fundamentos de la que todos nos estamos deleitando. Tal combate y el insistir en balones en la zona por parte de ambos equipos, hace que los porcentajes bajen de manera notoria (4/13 en España y 6/15 en los brasileños), y dan a que se llegue al descanso con un 45-32.

Pau Gasol, 13 puntos en 6/7 en tiros de campo, 3 rebotes y 2 tapones cuando se retiró a los vestuarios. Aún así, parece que existen días que hay que dar un poco más. En la reanudación logra un triple, dos triples, un tercero de forma consecutiva, una canasta de 2 y añadir 11 puntos en cuatro minutos y veinte segundos, para llegar a los 24. Pabellón y telespectadores rendidos ante un señor que está mostrando el mejor ejemplo de lo que ha sido a lo largo de su carrera deportiva, en un concentrado para esta Copa del Mundo.

Y así fue el transcurrir de los minutos, entre unos brasileños que intentaron competir con acciones de mérito y unos españoles inspiradísimos que martilleaban cualquier reacción. Al final del tercer cuarto, 66-47 y con regalos como una maravillosa asistencia de Marc Gasol, palmeando un balón para la canasta de Serge Ibaka, se iban desgranando los últimos minutos y llegar al final con el resultado de 82-63 y el regalo para el público de la sustitución de Pau Gasol a falta de 01:15 para el final y que tengan la oportunidad de reconocerle como se merece.

Hoy, jornada de descanso. O mejor dicho, para saborear, degustar y digerir como se merece una de las mejores noches que hemos tenido en los últimos años, que es obligación hacerlo. Porque pase lo que pase, ahí quedan.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO