Luz en la gruta

Luz en la gruta
Volodymyr Gerun

Antonio Rodríguez

Es un efecto que ha sucedido a lo largo de la historia de la Liga Endesa. Estamos en unas fechas en las que dos equipos levantan la barbilla y miran en el horizonte, como primer gesto a paliar el desánimo del descenso. Fin a una larga temporada de angustias que, además, terminó con el peor de los resultados. A cambiar de marco, de presupuesto y en muchos casos, de jugadores. Porque, detrás la ansiedad y obligatoriedad por ganar, se pueden encontrar tipos orgullosos que han aunado todo su empeño en una tarea que, por muchos momentos, parecía imposible. Y ahí estaban, dando la cara y poniéndola.

 

Durante el mercado de verano, ven el dulzor de nuevos contratos en clubs de Liga Endesa con aspiraciones, además en puestos importantes, tras pasar el peaje en una travesía muy amarga. Su anterior compromiso, ahora se traduce en responsabilidad en proyectos nuevos y ceros al lado de la nueva rúbrica. Fueron como haces de luz en oscuras grutas que acabaron derrumbándose, pero que su calidad hacía no perder la esperanza en el aficionado, que es el primero que ve el naufragio desde la distancia de las gradas, siendo estos tipos los abanderados para que sean los últimos en verlo.

 

Dani Pérez formará parte del nuevo plantel de BAXI Manresa, equipo que ha logrado el hito de jugar Playoff y “puesto de Copa del Rey” (estar entre los ocho primeros, aunque por la normativa del anfitrión, no pudo acceder a ella), siendo un recién ascendido, consiguiendo además billete para Europa. Está en posición cualificada y apuesta por el canterano del Barça Lassa para la dirección. Por la seguridad que ha mostrado en el descendido Delteco GBC, exprimiendo y sacando partido de toda la calidad de sus compañeros, ahora traslada tal sapiencia entre las montañas del Bages, en una región y una ciudad donde entienden mucho de baloncesto y lo viven con muchas pulsaciones. Por eso, en su gerencia y bajo la nueva-vieja dirección de Pedro Martínez, sabían dónde poner la vista.

 

Dani Pérez, sapiencia en la dirección de juego, para Manresa. 

Vyacheslav Bobrov era compañero de Dani Pérez en Donosti y desde la primera jornada se vio que este jugador quería hacerse un nombre en el equipo y por extensión, a toda nuestra geografía ACB. Partiendo desde su discreto caché en discreto equipo, este tanque ucraniano de 2,03 de estatura (58,5% en tiros de campo el pasado curso) se ha unido a la renovación de Montakit Fuenlabrada como el ala-pívot abierto que gusta a Jota Cuspinera, su actual entrenador. Intensidad y contundencia en sus acciones, es un jugador que por movilidad de pies, estamos en Endesa Basket Lover convencidos que en momentos puntuales pudiera ser un alero, “a lo Carlos Jiménez”, con la posibilidad de formar un trío interior en pista que ha solido tener éxito a las afueras de Madrid, cuando se ponía físico y ambición en sus componentes (¿recuerdan la primera vuelta en la 17/18 del trío Eyenga-O’Leary-Olaseni?). Desde la frialdad y poca gesticulación de su rostro, Bobrov era otro de los tesoros que intentaba brillar en San Sebastián y aquí tiene su recompensa. Y nos alegramos. 

Vyacheslav Bobrov, potencia en la zona. 

Aunque todavía son rumores, parece que el interés de Unicaja por otro ucraniano, Volodymyr Gerun, parece claro. Todo esto con interrogaciones, por si sus caminos en el futuro próximo no fuesen unidos. Pero es ya interesante ver cómo uno de los grandes de nuestra Liga Endesa, eche su mirada a otro jugador que, desde un perfil bajo, viniendo desde LEB Oro tras su paso por la cantera del Barça Lassa. Gerun ha sido el hombre interior de mayor fiabilidad del Cafés Candelas Breogán en este último curso. Nunca se ha amedrentado ante rivales con mucho más nombre y lo ha hecho francamente bien (11,4 puntos, 6,5 rebotes y un destacado 59,2% en tiros de campo). Otro hombre interior que, alternando las posiciones de pívot y ala-pívot, que sabía continuar bien los bloqueos y que puede ser jugador bien aprovechado en el poste bajo, como hemos visto en ocasiones con la selección de Ucrania. Y a la hora de rendir, parecía indiferente a las angustias que rodeaban el Pazo breoganista la pasada temporada. Él tenía que colaborar y ayudar en lo que pudiese. Lo suyo era el trabajo a destajo. Y lo cumplió con creces.

¿Acabará aterrizando Gerun en Málaga?

En otros tiempos fueron otros protagonistas. ¿Recuerdan el primer ascenso del actual Herbalife Gran Canaria, con su originario nombre de Claret entonces? De aquella primera fallida experiencia de un solo año en Liga Endesa (concretamente, la 85/86), tanto Nino Morales, como Tato Abadía y cómo no, su estrella Willy Jones, se quedaron en la máxima competición (en Breogán, Cacaolat y Espanyol, respectivamente). Es algo que se ha repetido a lo largo de la historia y seguirá ocurriendo. Pero desde estas líneas, pretendíamos destacar la labor de este tipo de jugadores que, rodeados de presiones, angustias y sinsabores, con contratos bajos regularmente, son capaces de dar una gran impresión como para que otros se fijen y refuercen sus plantillas y que en absoluto desentonan.