ARTÍCULO: UN LUGAR EN LA HISTORIA: YUGOSLAVIA EN ARGENTINA’90 (II)

ARTÍCULO: UN LUGAR EN LA HISTORIA: YUGOSLAVIA EN ARGENTINA’90 (II)

Antonio Rodríguez

Archivo fotográfico Museo FEB Espacio

Memorias desde el sillón. Capítulo 2: la gran decepción española

El Mundobasket argentino se pudo catalogar como el torneo de las ausencias. La más notable, la de los lituanos, que con Marchulenis (o Marculionis), Homicius y Sabonis, se restaban tres jugadores del quinteto titular de la URSS, algo notorio y que lo pagaron según fue transcurriendo el torneo. Junto a ellos, la ausencia más notable fue la de Nikos Gallis en Grecia. Lo que presuntamente era una lesión, acabó convirtiéndose en desavenencias económicas con la federación de su país y la negación de jugar al otro lado del Atlántico. Los españoles, con cuatro bases en los 12 elegidos finales por Díaz Miguel, ya contaban con la lesión de Antonio Martín, Fernando Arcega, Rafa Vecina y la de Juan Antonio San Epifanio, que se rompió definitivamente en el último partido del playoff liguero. Tampoco se estimó oportuno convocar a Juan Antonio Morales como pívot. Y quienes también tenían muchos problemas interiores fueron los italianos, con tan mala suerte que todas sus bajas eran pívots: ni Augusto Binelli, ni Walter Magnifico, ni Ario Costa ni Stefano Rusconi pudieron viajar a Argentina. O sea, los cuatro que casi con toda seguridad irían a la cita. De hecho, junto al novato de la Clear Cantú, Davide Pessina, que dio una excelente imagen en los Goodwill Games, se tuvo que echar mano de un pívot de Lega Due, Davide Cantarello, que debió ser titular en la selección azzurra, cuando ni tan siquiera en su club, la Stefanel Trieste, lo era. Pues con esas, se iniciaba este XI Campeonato del Mundo de, como dicen los argentinos, Basquetbol.

8 DE AGOSTO

- Desastre organizativo. Según cuentan los enviados especiales españoles (que batieron un récord, estando acreditados más de 70 de diferentes medios, entre prensa y radio y TV, más otros 70 aproximadamente de TVE, que ha hecho un despliegue enorme), la Argentina del momento no es país para albergar torneo así. En Villa Ballester, sede de la Selección Española, para todos los medios acreditados, existe tan sólo un teléfono y por el momento, ningún fax (aunque hoy día parezca un chiste, herramientas fundamentales para enviar las crónicas hasta hace bien poco). Por lo que se observa desde el sofá, pabellones muy pequeños, impropios para esta competición (unas 2.500 personas de aforo en el de Villa Ballester. No mucho más en el resto de sedes), sin una sala de prensa decente y pupitres de colegio en la de las ruedas de prensa.

- Las retransmisiones de televisión son para cortarse las venas. Todo el lujo de los Goodwill Games, se ha ido al traste. Ni un mínimo de criterio. El plano corto del jugador que ha anotado se eterniza hasta el punto de comerse cualquier canasta si es seguido por un contragolpe. Desesperante es, que por sistema, a cada falta personal siempre haya un plano del árbitro con los gestos de la señalización, seguido por el de la mesa levantando el cartel con el numerito de la falta. Que es lógico (sobre todo en aquellos años, ante la falta de rótulos en este evento). Pero que llegue a crispar cuando nunca, nunca lleva implícita la repetición de la infracción. Porque de repeticiones, si se equivocan -que no suelen-, la ponen. Pero son oasis en un desierto. Alguna por ahí aislada, una -¡una, ¿eh? No nos pasemos- tras finalizar tiempo muerto y la costumbre que me tiene loco de pinchar al entrenador en la banda durante las jugadas, por un espacio de unos 5 segundos, cuando restan como 12 para acabar la posesión, dejando de ver la evolución de la acción y no pocos tiros. Tercermundista.

- El partido de inauguración, en Villa Ballester, con la presencia del presidente de la República, Carlos Ménem (por el que hicieron la pantomima de rodearle a su paso de niños que portaban banderitas argentinas), Grecia ha estado a punto de dar la gran sorpresa y vencer a Estados Unidos. Estos jugadores estadounidenses son extremadamente bisoños, y Giannakis, junto a Christodoulou y Fassoulas les han puesto en un gran aprieto (siempre por delante en el marcador, con 56-45 al descanso, que tuvo que ser Alonzo Mourning a base de forzar tiros libres, quien igualó al final), teniendo la oportunidad de ganarles, cuando anotaron una canasta tras un lanzamiento desde su campo que escupió el aro…unas décimas tarde. Aunque los helenos lo celebraron por aquello de “a ver si se atreven a anularla ahora”, creo que eran conscientes que estaba fuera de tiempo (esto, sin que la realización mostrara una repetición con el crono, por supuesto). Los españoles, con el corazón en un puño, pues Grecia les podía meter en un fregado de un triple empate. En una competición con cuatro equipos por cada una de las cuatro sedes, donde se cuelan los dos primeros, si hubiese ganado Grecia, nos hubiésemos visto en la obligación de ganar a los estadounidenses. Mala cosa.

- El debut de los españoles, flojo y a palos. Corea del Sur ante nuestra inofensiva zona, lanzó 34 triples y acabó anotando 101 puntos. Aunque el resultado final fue cómodo (130-101), la imagen no fue nada del otro mundo y como ya es costumbre, acabamos a tortas con ellos, que siguen teniendo la costumbre de empujar a los jugadores en el aire y cosas así.

9 DE AGOSTO

- España abocada al desastre. Con la derrota ante Grecia (93-102) se ve en la obligatoriedad de ganar a Estados Unidos mañana. Otra vez flojos en defensa, permitiendo más de 100 puntos, nos han superado constantemente en el uno contra uno. Siempre y sin capacidad de reacción. Ha sido una lacra a la que los jugadores dirigidos por Díaz Miguel, no han sabido minimizar. Giannakis nos llevó por la calle de la amargura. Ni Pepe Arcega, ni Montero o Rafa Jofresa pudieron frenarle. Aunque justo sería decir que los griegos, con más protagonismo por parte de más jugadores que cuando cuentan con Gallis, han tenido la suerte de cara. No era lógico ver encajar triple tras triple con nuestros defensores encima (11/22 y algunos de enmudecer). Fannis Christodoulou nos mató con 32 puntos, mientras que Giannakis, 31, tuvieron el santo de cara -aunque para ello, hay que valer-. Siguen sorprendiendo con un alero de más de dos metros, Athanasias Galakteros, muy rápido y atlético, buen tirador exterior, claramente jugador de futuro, que ya trajo de cabeza a los chicos de Krzyzewski. Jordi Villacampa (32 puntos) se erigió en nuestra respuesta, con un excepcional partido. Andrés Jiménez anotó buenas suspensiones (13 puntos), pero sigo sin ver mucho el sentido de tener junto a él a dos pívots natos como Ferrán Martínez y Romay, que le restan espacios para entrar a canasta. A propósito, el bueno de Fernandito -Romay- no jugó en toda la 2ª mitad. Extraño.

- Y hablando de Romay y los arbitrajes, tras dejar caer el pañuelo del reto que les hicimos, finalizados los Goodwill Games. Nada, hemos vuelto a las andadas. Malísimos arbitrajes, señalando de forma habitual contactos que para nada serían objeto de falta y desesperando a la concurrencia. La paradoja y el colmo se dio en la sede de Rosario, en el decisivo Australia e Italia: Antonello Riva anota un triple desde la esquina. Sin embargo, con la excesiva tensión de las redes (algo que es común en todas las sedes), el balón es escupido, saliendo nuevamente por la parte superior del aro y es recogido por el pívot australiano Ray Borner. Ante las protestas de los italianos, los árbitros inicialmente dan canasta, para el enfado de Borner, que no lo entiende, pero lo acata y se dispone a sacar de fondo. Australia -y con razón-, monta en cólera y protestan al colegiado polaco Zych la situación. Efectivamente, éste anula la canasta, pero decreta balón para Italia ¡porque Borner salió del campo! para sacar de fondo. Inaudito.

- Ese Australia-Italia fue otro partido en el que, contando con Brasil como primera de grupo, se jugaban la clasificación. Excepcional espectáculo vivido en Rosario, con un enorme duelo entre Andrew Gaze (25 puntos) y Antonello Riva (35 puntos). Lo del escolta italiano fue de exhibición y miren que ya está talludito. Pero sigue igual de potente. Anotó los dos triples decisivos en los momentos finales que Gaze falló, llevándose así el triunfo (94-89) y una enorme satisfacción. Para enorme, Davide Pessina, el pívot que tan buena impresión causó en Seattle: duro, listo y con buen juego de pies. Pero no minimiza los graves problemas de los azzurri bajo los aros. Sus hombres altos nunca pudieron con la pareja Borner-Bradtke. El joven Luc Longley, aunque algo despistado, se le ve con un potencial tremendo. Es muy grande. Llegará. Brasil, que derrotó a Italia (125-109) a Italia ayer y a China hoy (138-95), a nada que cumpla frente a Australia, dará el pasaporte a los europeos, lo que sería todo un logro viendo el cuadro que tiene Sandro Gamba.

- Y para acabar con partidos decisivos, también se disputó en Córdoba, el Argentina-Canadá. Antes de nada, chapeau para la afición argentina que no dejó de animar ni perder la fe en los suyos y tuvieron motivos. Siempre apoyando, nunca se vieron envueltos en azuzar protestas ni criticar. Ellos, a lo suyo: animar. Canadá, que mostró las excelencias de Rick Fox, el alero de North Carolina, se hundió estrepitosamente en los últimos minutos un partido que tenía ganado (vencía por 9 a falta de poco más de 3 minutos). Aunque los árbitros dejaron repartir de lo lindo a los anfitriones, sobre todo a Sebastián Uranga, que salió a dar “cera” como aportación, no es excusa para verse desbordados por el entusiasmo del “Pichi” Campana, Marcelo Milanesio, que hizo creer con sus triples en el milagro y el buen hacer de Diego Maggi. Si ganaron 96-88 y perdían por 9 en los últimos 3 minutos, imaginen el naufragio norteamericano, que se verá abocado a jugar en la liga “del hoyo”. Ni pensar que puedan derrotar a la Unión Soviética.

10 DE AGOSTO

- Efectivamente, se confirmó el fracaso de la Selección Española. Se perdió con Estados Unidos (85-95), al que había que ganar por 8 puntos para clasificarse, por otra parte. Y el caso es que se tuvo momentos muy notables de juego en la primera parte, corriendo constantes contragolpes y logrando buenas ventajas, pero fue insuficiente. Dos triples consecutivos de Kenny Anderson y Lee Mayberry con un robo de balón de por medio entre dos acciones con poco más de 7 segundos de diferencia, en el filo del descanso, igualaron el marcador y acabaron con nuestras esperanzas. En la segunda parte, luchando sin fe en la victoria, se llegó al resultado final digno ya comentado. Jordi Villacampa (33 puntos), volvió a estar sublime. Tal fue su frustración que en los últimos compases del choque, no se reprimió en dar una colleja a Kenny Anderson (parecida a la del “Cholo” Simeone con el cuatro árbitro, pero más contundente). Todos cabizbajos y dicen que un “malrrollismo” entre la expedición española, importante. Ya les contaremos más adelante.

- Y más problemas en la Selección Nacional. Aclarada la duda de la no actuación de Fernando Romay ayer en la segunda mitad: tiene una fractura en el dedo anular de su mano derecha, la de tiro. No lo quiso decir para jugar frente a Estados Unidos, pero hemos sido testigos del dolor que tuvo que soportar el pobre Fernando para tener que frenar a Mourning -que vaya angelito tocaba este día-, cada vez que lanzaba tiros libres y lamentándose de no anotar canastas bajo el aro por faltarle sensibilidad causada por el dolor. Y en el banquillo, bolsa de hielo para evitar males mayores. Y no solamente eso, sino que a Ferrán Martínez se le vio cojeando ostensiblemente. Se habla que lleva arrastrando problemas en un tobillo desde los Goodwill Games. Y a partir de ahora, donde hay que jugar el suplicio de la liguilla y eliminatorias por el 9º al 16º puesto, se le utilizará en situaciones de emergencia. ¿Es que las habrá? El caso es que como único pívot queda Quique Andreu (Valoremos lo que hemos tenido en lo que llevamos de siglo XXI. Como se ve, no siempre fue así. Ni mucho menos).

- Yugoslavia, de la que no hemos hablado aún en este diario (total, ganar 92-84 a Venezuela y 92-79 frente a Angola), pero que viendo los marcadores, tampoco muestran que se emplearon muy a fondo, le hoy tocaba ese partido-pasota que tienen a cada campeonato. El rival era Puerto Rico, el otro invicto del grupo. Pues cuando los balcánicos llevaban 56 puntos al descanso y una renta importante, se dejaron llevar hasta el punto que anotaron tan sólo 19 puntos en la 2ª mitad y perdieron 82-75. “Piculín” Ortíz con 23 puntos y Ramón Rivas, con 21, están siendo sus hombres más destacados y logran entrar en la fase final de Buenos Aires, con 3-0 en el casillero. Invictos.

- A propósito, el ausente en Yugoslavia, es Dino Radja. No ha venido a Argentina y su puesto ha sido ocupado por el pívot del Estrella Roja, Zoran Jovanovic. Y existen mil rumores sobre él: se habla que está ausente por una lesión, que tiene un fuerte contencioso con las autoridades balcánicas por abandonar el país y fichar, dicen, que por la Virtus Roma, que es su destino favorito, pero que sea como fuere, el caso es que los rumores se disparan, porque nadie sabe de su paradero. De momento en Santa Fé, ni rastro de él.

- La alegría va por barrios y parece que las penurias se han ido a establecer a orillas del Mediterráneo. Tras la machada de Italia de ayer, Australia jugó hoy el partido físico que le interesaba (tremendo ver a sus jugadores. Andrew Vlahov, Mark Bradtke o Damien Keogh parecen salidos de “Siete novias para siete hermanos”) y derrotaron a Brasil 69-68, dejando así a los latinos en la cuneta. Una lástima.

- Y para acabar, observen la última fotografía. Este niño, voluntario en el campeonato, operando como recogepelotas, que acababa de pedir un autógrafo de Kenny Anderson yendo como un poseso por él, tiene 10 añitos y se llama Luis Scola. Me cuenta mi buen amigo Roberto Arrillaga que supo por él que pidió autógrafos y sobre todo, se hizo fotografías con todas las estrellas que desfilaron en la fase final de Luna Park. Pero que aquel carrete con tanto tesoro se le veló, quedando completamente inutilizado. La desdicha del niño tuvo que ser mayúscula.

CAPÍTULO 1

Foto 2: Ferrán Martínez luchando por un rebote en el decisivo partido ante Grecia.

Foto 3: Fernando Romay, que acabó lesionado en esta fase previa de Villa Ballester.