ARTÍCULO: CRÓNICA ESPAÑA 71-63 UCRANIA

ARTÍCULO: CRÓNICA ESPAÑA 71-63 UCRANIA

Antonio Rodríguez

“Si, pero tenemos que mejorar. 71 puntos deben ser pocos para nosotros”. Son declaraciones de Marc Gasol tras el encuentro. Me gusta que haya conciencia y algo de preocupación en la Selección Española en qué hay que mejorar. En el séptimo partido de preparación se logró la séptima victoria, pero en un partido poco lucido para los nuestros. 24 horas después de la victoria más apurada, ante Croacia, el combinado dirigido por Juan Antonio Orenga, en presencia de un -nuevamente- abarrotado Olimpic de Badalona, ha tenido que emplearse a fondo en los últimos minutos para sacar una renta suficiente que les diera la victoria. Con ella se llevaron este Torneo Internacional de Badalona, con ella se evidenció que Ucrania sigue jugando el notable baloncesto que ya realizó en el pasado Eurobasket esloveno (por conceptos de juego, el mejor de toda aquella cita, en mi opinión) y con ella se va con cierta satisfacción, pero con “deberes para casa”.

Y eso que las preocupaciones finales, tuvieron un inicio extraordinario. Todo el amasijo de jugadores alrededor de la zona en el día de ayer, varió radicalmente en los primeros compases: los pívots ocupando sus puestos, pero con espacios; los aleros abiertos, al menos uno de ellos ocupando las esquinas y el base surtiendo de balones donde debía. Traducido en nombres eran los hermanos Gasol, Claver, Navarro y Ricky Rubio. Y como nuestro Equipo Nacional tiene los mejores pívots del mundo en la actualidad, pues tocaba pasarles balones. Y en eso estaban y en esto que anotaban muchos de los balones recibidos, con amplitud de movimientos y espacio par ejecutarlos. 12-4 en los primeros parciales y tiempo muerto del maestro Mike Fratello. Con la salida de Serge Ibaka como repuesto, más de lo mismo: de los 19 puntos que España anotó en el primer cuarto, 17 fueron de estos tres angelitos mencionados (los 2 restantes fueron obra de Juan Carlos Navarro).





Segundo capítulo

Vamos con él. Ucrania, como es normal, comienza a cerrarse y desafía a nuestros representantes a seguir manteniendo el flujo de anotación con tiro exterior. Y no. Sigue sin haber manera. Llegó a ser descorazonador ver fallar uno, y otro, y otro…así hasta 10 consecutivos. Juan Carlos Navarro casi rozando el descanso, anotó el decimoprimer intento triple de España. Y se siguen lanzando sin pases previos, sin movimiento de la defensa y sin circulación de balón. Es como percibir una sensación que, efectivamente, esto era un segundo capítulo. Que todo lo logrado por los pívots en los 10 primeros minutos se apartara a un lado y ahora tocase empezar de cero, como si no se aprovechase de ese trabajo previo. Y tal circunstancia puede no ayudar a los porcentajes de tiro, pero no es suficiente la justificación. Durante todos los encuentros de preparación se está lanzando bastante mal desde la línea de 6.75, en ocasiones con más oposición, en otras más aliviado. Pero los porcentajes en los hombres clave, no son buenos. Los hay quienes lo intentan más que otros. Pero exceptuando Juan Carlos Navarro, claramente destacado en tal apartado, los demás no invitan al optimismo. Echen un vistazo al cuadro:


El porcentaje de Juan Carlos Navarro es notable y esto con el añadido que en situaciones de finalización de posesión, él es quien suele forzar un lanzamiento triple, por regla general y como es de rigor, errado. Su porcentaje eleva su importancia cuando vemos que promedia 5 lanzamientos de 6.75 por noche. En los demás, que Serge Ibaka, por mucho que haya progresado (que lo ha hecho) en el lanzamiento exterior, que sea el mejor, no deja de ser preocupante. Se puede hacer también una lectura que hay algunos discretos porcentajes, como consecuencia de no parecer encontrar su lugar dentro de los sistemas. Particularmente la racha de José Manuel Calderón, un notable tirador como es sabido, es para fruncir el ceño. Repetimos que es la preparación, que aún deben encajar piezas, que como bien dice Orenga, es el día 30 de Agosto cuando hay que estar en condiciones.



Con un tapón de Pau Gasol finalizó el primer cuarto con 19-14 en el electrónico. Los ucranianos, que tenían una lógica aplastante en sus acciones, cuando los uno contra uno meritorios de sus pívots Kyrylo Natyazhko (que a pesar de su sobrepeso, se le nota mejoría respecto al pasado Eurobasket, autor de 17 puntos) como el NBA Viacheslav Kravtsov dejaron de ser efectivos por la buena defensa española, ejecutaron buenos pick&roll con opciones a sus tiradores, sobre todo el ex ACB Sergii Gladyr (16 puntos, con 4/5 en triples). Pooh Jeter que quería lucirse ante Ricky Rubio (y le salió rana, tras perder dos balones ante el base de El Masnou), fue sustituido por Oleksandr Mishula que volvió a dirigir como sus compañeros demandaban (ya Fratello tomó buena cuenta el año pasado de los arrebatos de uno y la sensatez del otro). Mientras la Selección Española se veía enfrascada en la tempestad de triples fallados, Ucrania remontó, se puso por delante hasta con un peligroso 24-32 tras rebote ofensivo y canasta de Natyazhko y se llegó al descanso con un 33-34 tras una meritoria jugada en 1.3 segundos, ensayada, que finalizó con suspensión de Navarro desde la esquina.

El aval del rebote

Fue mal día incluso en el tiro libre. Pocos (15 intentados) y mal tirados (9 convertidos). Y apareció como lo está haciendo en toda la preparación el rebote (47 por 37 de los ucranianos) y 16 ofensivos, importante aval cuando las circunstancias se ponen “tiesas”. Había ocasiones en que se tiraba el balón hacia arriba, porque sí, porque allí estaba Serge Ibaka para palmear esos tiros, para capturar los rechaces. Definitivamente, Serge es algo especial. En menos de 21 minutos, anotar 12 puntos y atrapar 9 rebotes es de superclase de la tarea. Y destacaba aún más, porque el día estaba farragoso en el tiro, en jugadas y en aplicar sistemas con corrección.

Hoy, por ejemplo, hemos tenido la oportunidad de ver más que nunca, eficientes pases a las “puerta atrás” de bases y aleros que cortaban por línea de fondo. Es un arma más que se utilizará con eficacia. Aún así, se sigue echando de menos que desde poste bajo se saque el balón, que se invierta de lado y que haya jugadores que tomen protagonismo desde el lado débil, preparados para recibir y romper defensas en rápidos dos contra dos (José Calderón lleva haciéndolo durante años), o uno contra uno productivos para tipos como Rudy Fernández (hoy de baja por problemas en una pierna), Navarro o Sergio Llull (otro jugador que parece que está buscando su sitio). Parece que falta romper un cascarón una vez metido el balón en poste bajo, se produzca movimiento de tres pases consecutivos y definir. Como decía Orenga en un tiempo muerto, “dos focos de peligro”, con el triángulo de tres jugadores (preferentemente poste bajo-base-alero en la esquina) y dos tipos en el lado débil preparados para cortes, para atacar en uno contra uno o dos contra dos, pero en movimiento. Esperemos que todo llegue.

Con un triple de Serge Ibaka se llegó a tomar una pequeña delantera de 55-50 y en los últimos minutos, a defender con una zona de ajustes que fue un arma más. No fue decisiva, pero sí que ayudó a hacer perder eficiencia a los ucranianos. Para nuestros rivales, eso sí, queda el tremendo mate de Kravtsov, tremendo, delante de Pau Gasol y Serge Ibaka.

Irregularidad, tirones y rachas anotadoras a las que acompañaban otras con desacierto. Sistemas a pulir, que con el plus que da la mayor concentración y actitud que da el mero hecho de la competición, se irán ampliando virtudes y limando defectos. Pero sí que al igual que ayer nos quedamos con una buena sensación de los últimos 15 minutos, en esta ocasión, la sensación fue de más frialdad. Ahora tocan días de repasar las notas y ajustar, hasta el próximo lunes 25, donde el rival será de aúpa: Argentina.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO