ARTÍCULO: CRÓNICA ESPAÑA 88-49 SENEGAL

ARTÍCULO: CRÓNICA ESPAÑA 88-49 SENEGAL

Antonio Rodríguez

Un paso más. Aunque este con un poco de más relajación, asumiendo que la selección rival, Senegal, era la más débil. Que se venía de un viaje en tierras turcas para jugar frente a uno de los rivales más fuertes y en su ambiente -y ganarlo-. Dominar aquel choque del pasado jueves, sufrir en él, encontrarnos con malos minutos de ataque en el cuarto período y saber solventarlo en los últimos momentos ante los otomanos (63-70), hacía que en tierras canarias, en Gran Canaria en concreto, tocase ganar -por supuesto- y seguir probando de una manera más cómoda, seguir ajustando.

Porque “ir ajustando” se vio en el incremento de ritmo en el juego español en un abarrotado y flamante Gran Canaria Arena, excelente marco para esta Copa del Mundo, que bien disfrutaban los aficionados de las acciones de los nuestros y donde el colegiado Juan Carlos Arteaga vio antes del salto inicial, como era protagonista de un homenaje. Disfrutar a Ricky Rubio darle velocidad desde los primeros minutos, con el principal aporte de nuestros pívots, porque ayer tocó la papeleta de protagonistas ofensivos a nuestros pívots. Eso sí, con algunos momentos de relajación en defensa que dieron entradas a canasta senegalesas imprevistas o los primeros puntos de Gorgui Dieng, actual compañero de Rubio en Minnesota Timberwolves -con enorme evolución en la segunda mitad de esta pasada temporada-. Eso, en el tiempo muerto solicitado, con 19-13 a falta de 01:32 para finalizar el primer cuarto, se intentó paliar. Al mismo, se llegó con 23-13.

En la reanudación del 2º cuarto, España jugó mucho mejor en defensa, con mucha más agresividad. Ni Dieng campaba a sus anchas, ni el rudimentario juego ofensivo senegalés basado en precarios pick&roll sacaban ningún rendimiento, con lo que se llegó incluso a la circunstancia que agotasen la posesión de balón en dos jugadas consecutivas sin llegar a tirar. España se dispara (37-19), con el dúo Marc Gasol/Serge Ibaka jugando francamente bien y eso dio la primera gran ruptura del encuentro. Senegal utilizaba una zona bastante endeble que con pases, invirtiendo de lado el balón, más pases, los españoles fueron rompiendo, aún a costa de perder algunos de esos balones por “exceso de generosidad” (las más de las 10 pérdidas de los hombres de Orenga, llegaron en la primera parte). Al descanso se llegó con 46-24.

En la segunda mitad se volvió a jugar en ocasiones -sobre todo en el tercer cuarto- algo por inercia, pero viendo buenos balances defensivos de al menos dos pequeños y un hombre interior. Y para evaluar eso, da igual que los rivales sean más o menos potentes. Pau Gasol anotó 20 puntos con 8/13 en tiros de campo (finalizando con esa guinda del tapón en el último segundo al intento de mate de Dieng), siendo nuestra baza más sólida. Con la utilización de 12 jugadores, vemos que 5 jugadores anotaron 8 o más puntos. Que Rudy Fernández tuvo buenos minutos ofensivos, que el dúo Marc Gasol-Serge Ibaka cada día se entienden mejor y que la otra pareja, Felipe-Pau ya son muchos años y su compenetración está más que garantizada.

En verdad, que ante un rival mucho más endeble (solamente Gorgui Dieng fue una amenaza ofensiva, con 12 puntos. Los demás, no llegó ninguno a 10. Físicamente muy bien preparados, justitos a la hora de aplicar la teoría), es más complicado sacar conclusiones. Ayer, los triples de nuestra Selección fueron 9/28 y quizás sí se pida algún partido en el que se acerquen al 40% desde el arco. A partir de ahora es muy de agradecer que la mayor parte de los rivales que nos quedan son fuertes, para intentar aunar la tensión junto con la búsqueda de la mejoría en todas las acciones. Que el choque en Turquía fue un buen ejemplo, pero a falta de 12 días para el inicio del campeonato, la intensidad de nuestro combinado, debe ir subiendo. Y para ello, la de los rivales, también. Ayudaría muchísimo. Hay una próxima cita en Badalona que promete. De sus sensaciones, desde aquí os contaremos.

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