ARTÍCULO: CRÓNICA: ESPAÑA 77-55 TURQUÍA (12.08.14)

ARTÍCULO: CRÓNICA: ESPAÑA 77-55 TURQUÍA (12.08.14)

Antonio Rodríguez

El enorme pase de Marc Gasol desde el poste bajo según recibe, por detrás de la espalda, para la canasta de Felipe Reyes solo bajo el aro, puede ser una perfecta muestra de la exhibición, comunión, compenetración y rodaje de nuestra Selección Española en este tercer partido de preparación. Restaban 2 minutos y 12 segundos para la finalización y fue un regalo más. Un botón de muestra.

Y es que, para el rival más complicado de los que nos encontrábamos hasta este momento, los mejores minutos de juego y ese regusto de ser el partido donde mejor se lo pasaron todos. Tanto jugadores como aficionados. Sergio Rodríguez, Rudy Fernández, Juan Carlos Navarro, Marc Gasol y Serge Ibaka fueron quienes iniciaron el choque por los nuestros. Nuevo quinteto respecto a los dos días anteriores, misma filosofía: defender, rebotear-robar-taponar y salir corriendo al contragolpe.

Primeros minutos de ajustes -más para los turcos, que cuando ni habían transcurrido 4 minutos de juego, Ergin Ataman ya había solicitado el primer tiempo muerto, con 7-0 en el electrónico-, y el encuentro va mostrando un camino que le dictan ciertas, llamémoslas señales de tráfico: en la pintura española no se anota ninguna canasta. Ellos juegan mucho sistema de bloqueo y continuación. Pero eso último, la continuación, se ven incapaces de anotar nada ante la presencia de Ibaka y de Marc Gasol. Hasta 4 tapones que logró el de Sant Boi, decisivos para que el “Chacho” volviese a forzar el ritmo de juego en transiciones rápidas y acabasen en lucidos contragolpes.

 

Mayor agresividad

Por ser el rival de más entidad, el mensaje enviado por Pau Gasol en el día previo a esta cita granadina (Municipal de deportes, por cierto, una vez más, abarrotado de público), que no se podía bajar los brazos en la segunda mitad ni llegar a la relajación mostrada frente a Canadá y Angola, surtió efecto desde el minuto inicial. Había que ser agresivos y en ello se estaba. Alguna canasta de mucho mérito de Emir Preldzic fueron las que salpicaron el marcador para los turcos, porque eran tiznones ante el juego de los hombres dirigidos por Juan Antonio Orenga: dos triples de Juan Carlos Navarro casi consecutivos (12-5), dos mates, también seguidos de Marc Gasol, en buena circulación y juego de postes (18-7) eran los parciales, que cada vez aumentaban más. Un triple muy alejado de Güler sobre la bocina final del primer cuarto, dejó el primer parcial en 20-11.

Seguimos con la excelencia defensiva. Comentamos y ensalzábamos la importancia de los pobres 28 y 29 puntos que nuestros rivales consiguieron anotar al descanso. En esta ocasión, se les dejó en 24 (39-24). Y es que era lógico. Los turcos viendo los “ogros” que tenía nuestro combinado protegiendo la canasta, denegando cualquier intento de penetración, comienzan a jugar a otra cosa, a dudar, a improvisar y a inventar algún sistema que no estaba en sus planes y acabar con lanzamientos exteriores infructuosos. España, por su parte, tras recuperar el balón -repetimos la gran labor de desgaste defensivo que realizó Sergio Rodríguez en defensa primero, como luego lo hizo Calderón, y subir el ritmo cuando se contragolpeaba-, intentaba finalizar rápido con un balón de algún interior que se había encargado de correr y ganar posición o incluso, con lanzamientos triples.

En el segundo cuarto, Turquía cambia de estrategia, mueve más el balón por el exterior, buscando el corte para suspensiones cortas, nada de tiros bajo el aro. Da opción a que alguien más se luzca. Pero para lucirse, hoy era el día de Marc Gasol (14 puntos, 6/9 en tiros de campo y 8 rebotes). Pases de todos los colores sea en poste alto o más difícil, desde poste bajo para el otro pívot bajo el aro, mates tras recibir él -también sucedía- en ocasiones. Provocador de una rápida circulación de balón hacia todos sus compañeros que hacía que el aficionado disfrutase como nunca del combinado español. A esa fiesta, se unieron prácticamente todos todos. Pau también regaló algunas asistencias de coleccionar y los exteriores, ya sean Llull, Navarro o Calderón, a rematar la faena. Con esas, se llegó al descanso con 39-24.

 

Recado asumido

Pues sí, a Pau Gasol se le hizo caso. En el tercer cuarto se salió con la misma intensidad de los primeros minutos. No hacía falta un nuevo “tirón de orejas”. A Turquía le costaba anotar una enormidad, sus guarismos no avanzan y los españoles que incrementan diferencias. Parecía resultar ya el choque una sucesión de pases rápidos, casi circense, de exhibición, que sin remedio, algunos acababan perdiéndose. Eso llevó a cierta desconcentración y con un triple del joven turco Cedi Osman (47-36), a falta de 04:22 para la finalización del tercer período, Juan Antonio Orenga decide parar aquello con un tiempo muerto. Recalca que si se decide jugar en interior, se hace y se buscan sus opciones. Pero eso de un pase, otro y otro porque no se ve claro, forzando acciones para hacerlo más vistoso, como que no. Ideas claras y vuelta a la concentración.

Con un triple de Juan Carlos Navarro finaliza el tercer período con 56-40, dando paso a más seriedad ofensiva nuevamente, más relajación defensiva, eso sí -sobre todo cuando se superaron los 20 puntos de diferencia- y apretar otra vez, como una ley ya muy clara, en los últimos minutos y que todos nos vayamos felices y contentos.

Alex Abrines volvió a ser la baja en nuestro combinado y se le dieron oportunidades -y el detalle de jugarse el último tiro- a Dani Díez. España acabó con un 77-55 muy contundente y a la espera y expectativa del choque de mañana en tierras turcas. Allí pondrán a los españoles muy a prueba y sacaremos alguna conclusión clara y avanzada de lo que puede ser esta preparación.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO