ARTÍCULO: SERGE IBAKA, EVOLUCIÓN A PASOS AGIGANTADOS

ARTÍCULO: SERGE IBAKA, EVOLUCIÓN A PASOS AGIGANTADOS

Antonio Rodríguez

Si hay un jugador en el que nos fijamos todos de cara a una hipotética -y demasiado cacareada a veces- final ante Estados Unidos, ese es Serge Ibaka. Si hay un jugador que especialmente se mantiene cauto en sus declaraciones, diciendo que sí, que es posible ganarles, pero que hay que llegar hasta encontrarnos con ellos, que no es fácil y que es preferible comenzar y hablar desde el principio, ese es Serge Ibaka. Su capacidad atlética, especie física desconocida hasta su llegada en nuestro baloncesto, nos hace soñar que frente a los mayores atletas se puede competir de tú a tú, porque él está entre ellos.

Serge nos fue dejando joyas en diferentes momentos, como en la final del Eurobasket 2011 ante Francia o en los Juegos Olímpicos de Londres. Sin embargo también era un recurso para un momento determinado, cuando se pedía músculo y contundencia, a la par que intimidación. El pívot congoleño ya no es ningún recurso. En los dos partidos de preparación que llevamos disfrutados, quien más ha confirmado su salto de calidad, que lo de “la NBA, es aquí también”, sus más de 15 puntos de promedio en la gran Liga y su más de 53% en tiros de campo, hasta convertirse en una preciada y cotizada pieza, es él.

Su enorme humanidad salió en el quinteto titular frente a Angola, bastante bien acoplado a lo que se requiere de él. Y bastante mejorado. Su tímido lanzamiento en suspensión se ha convertido en una eficiente suspensión. Tanto que, incluso está ampliando el rango de tiro a lanzamientos triples y con bastante efectividad: 10/16 en tiros de campo y 2/4 en triples. Y si tiene esos porcentajes en el lanzamiento es porque -y aquí es donde considero el gran salto cualitativo- es capaz de amenazar con el tiro, fintar y con un bote entrar a canasta con la fuerza que él -y pocos más-, pueden mostrar. Esa capacidad de “put the ball on the floor” como dicen en Estados Unidos, ese paso más de poder entrar a canasta en uno contra uno, con la fuerza, rapidez y coordinación que ello requiere, es un aval para alertar a cualquier rival que sus amenazas son diversas, un plus del que no se disponía hace 2 veranos.

Serge Ibaka está siendo una pieza importante en las transiciones de ataque, como hombre alto que corre el contragolpe (para ello, adjuntamos el mate en la fotografía inicial) y está sabiendo ganar las posiciones bajo canasta cuando espera recibir pase desde el poste alto, en un juego entre pívots sobre todo con cualquiera de los Gasol que, como ya hemos mencionado en otros artículos, se incide en ello porque nos dará muchos éxitos. En la pasada matinal de Domingo vimos a Juan Antonio Orenga experimentar con él y Felipe Reyes en cancha y Serge tenía la humildad de ser el hombre que se iba al otro lado del balón para dejar el mayor espacio posible al pick&roll entre Calderón y Felipe, siendo así el “actor secundario” que pueda ir al corte en la ayuda de la jugada o simplemente, al rebote ofensivo. Integración en el grupo y conocer su momento. Le pega.

En defensa sigue siendo el intimidador de siempre. El “Master&Comander” que provoca que nuestros exteriores puedan arriesgar más en su defensa -otro gran dato que ya hemos destacado aquí-, porque Serge protege el aro y aventurado será el rival que ose entrar a canasta en su presencia.

Comedido, reflexivo en cada una de sus declaraciones, tímido…hasta que salta a una cancha. Le tenemos como la esperanza que puede ayudarnos a ganar esta Copa del Mundo, mirándole de una manera diferente, como a nadie más, pues su aportación es algo que no puede dar nadie más. Pudiera convertirse en una de las estrellas de la competición y no extrañaría nada. Mientras, él, te mira fijamente y sigue contestando con su timidez habitual.