ARTÍCULO: JUSTIN DOELLMAN, ¿EL NUEVO FRED ROBERTS? SIMPLEMENTE MEJOR

ARTÍCULO: JUSTIN DOELLMAN, ¿EL NUEVO FRED ROBERTS? SIMPLEMENTE MEJOR

Antonio Rodríguez

¿Recuerdan a Fred Roberts? Mucho aficionado céltico que existe en este país, levantará la mano. Efectivamente, con el nacimiento de “Cerca de las estrellas” en TVE y su debut con un Boston Celtics versus Milwaukee Bucks, Ramón Trecet habló largo y tendido sobre él. A la lesión de Kevin McHale, que llegó a jugar todos los Playoffs NBA 1987 con el puente de su pie roto, haciendo con tal esfuerzo que la posterior recuperación se alargase un buen puñado de meses, el sustituto en la posición de ala-pívot para los primeros 20 partidos, era este ala-pívot de 2.08 de estatura. Claro, ante un país con unos ojos como platos ante esa nueva-buena venida de la NBA, aquel Fred Roberts formó parte de nuestras vidas cestistas, como lo podían ser el gran “regresado” Fernando Martín o aquel armario con dos prominentes rodilleras, llamado Audie Norris. La NBA inundaba nuestras casas, no solamente por los pósters, sino por la tele también (porque que levante la mano aquel adolescente ochentero que no tuviera el póster de Spud Webb sobre la pared de su habitación).

Ese Fred Roberts, posteriormente traspasado a Milwaukee Bucks, desde la discreción de sus acciones, sí tuvo un papel importante en la franquicia de Wisconsin, hasta que en el verano de 1993, lleno de incertidumbre, de numerosísimos nombres en agenda de Aíto y el F.C. Barcelona, de presuntos/frustrados fichajes (os recomiendo que echéis un vistazo a la hemeroteca de “El Mundo Deportivo” de aquel mes de Julio-93), donde se “pasearon entre papeles” eminencias como Alexander Volkov, Dino Radja o el mismísimo Tom Chambers -un poco más apto que ‘aquello’ que llegó al Maccabi dos años después-, la opción para recuperar el cetro liguero tras dos campañas sin tan siquiera haber disputado la final, pasaba por Fred Roberts.

Mucha, pero que mucha clase. A cámara lenta, pero buen tiro exterior, excepcional como hombre alto en transiciones rápidas, buenas fintas de tiro para entrar a canasta, buenas manos, suspensiones a la media vuelta… 27 puntos al Real Madrid en su Palacio de los Deportes en las primeras jornadas, victoria azulgrana y esas cosas, como que marcan y hacen sonreír al aficionado. Sin embargo, el bueno de Fred se fue “licuando” poco a poco según iba transcurriendo la competición. Gris los más partidos, poco decisivo, su enorme clase mostrada a cuentagotas. Enfrió a la parroquia y volvió a mostrar su calibre de titular NBA durante años (desde 1983 donde recaló en los Jazz tras un breve paso por Italia, muy jovencito) cuando llegaron las semifinales ante la “Penya”.

Por tales habilidades, me ha sido imposible no recordarlo tras el fichaje de Justin Doellman por el F.C. Barcelona. Misma estatura, misma posición de juego, parecidas características -incluso poco reboteador como Roberts-, pero Doellman es mejor. Y lo es porque se ha mostrado como un “clutch player”. Con Valencia Basket fue protagonista y máximo estilete en la paliza en cancha del Unics Kazan para proclamarse campeón de la Eurocup, así como siempre dar la cara hasta el último aliento en la eliminatoria de semifinales de la Liga Endesa, ante su nuevo equipo. Por eso, sin tener el caché NBA que tuvo Fred Roberts (mormón, de Brigham Young University), Justin Doellman (Xavier, curtido en el duro estado de Ohio) será otro nuevo fichaje de bambalinas para el equipo dirigido por Xavi Pascual. ¿Como Fred Roberts? Simplemente mejor.