ARTÍCULO: 93/94: CUANDO EL JOVENTUT REINÓ EN EUROPA

ARTÍCULO: 93/94: CUANDO EL JOVENTUT REINÓ EN EUROPA

Antonio Rodríguez

CAPÍTULO 2: El tiempo muerto

Con una victoria local por 77-73 ante el Pamesa Valencia, el Joventut de Badalona inició su travesía liguera, con los problemas de lesiones de dos de sus puntales importantes. A la baja de Corney Thompson por problemas en uno de los gemelos, que le hicieron estar apartado estas primeras fechas varios partidos, con el agravante que el calendario venía cargado de jornadas entre semana en su primer mes, se unía la también baja de Jordi Villacampa por una rotura de escafoides en su mano derecha, con lo que debían ser los hermanos Jofresa y Ferrán Martínez quienes acataban el protagonismo ofensivo que se les exigía. Tampoco revestía de mucha gravedad la situación, puesto que los verdinegros ganaban. 61-66 en Ferrol al OAR en la segunda jornada y a volver a casa, que entre semana recibían al Taugrés, al que también derrotaron (82-73) marcando así un 3-0 inicial en la clasificación, pero donde se montó una de las mayores polémicas de aquella temporada.

Con el encuentro ya sentenciado, con el electrónico que reflejaba el marcador ya comentado de final de partido, Zeljko Obradovic corrió a la mesa de anotadores para solicitar tiempo muerto a falta de un segundo. En él, y sin dar instrucciones, se dedicó a aplaudir a sus jugadores, inicialmente sorprendidos, que se felicitaban unos con otros, y sobre todo a los aficionados, los 8.700 que se congregaron esa tarde en el Palau Olimpic badalonés, que cayeron rendidos ante su nuevo técnico, poniéndose de pie y devolviéndole tal ovación.

Al otro lado de la pista, Manel Comas, entrenador del Taugrés, negó a sus jugadores a que ni se acercaran a hacer el corrillo, rojo de ira, viendo aquel número que le indignaba, precisamente en su casa. Lo que para Obradovic era un lance del juego más (“Sólo tiene incidentes quien quiere tenerlos. Yo me limito a hacer mi trabajo. El tiempo muerto ha sido un deseo del público. El público vive para el Joventut y yo he de respetar su deseo”), el entrenador baskonista, sin morderse la lengua, como hizo a lo largo de su larga trayectoria deportiva, espetó un “lamento que el Joventut haya pasado de tener en el banquillo a un señor, para contar con un ex presidiario”, en referencia a un incidente que tuvo Obradovic en su país, tras atropellar con su vehículo a un peatón tiempo antes, que le obligó a estar semanas en presidio. “Al Taugrés no le dolió el tiempo muerto en sí, sino que no toleraré jamás que con gestos y mofas se rían ni humillen de unos jugadores que han peleado durante 40 minutos. Es que no se lo permito ni a Obradovic ni a nadie”. La directiva del club, con Francesc Cairó a la cabeza, declaró que “estamos muy satisfechos con el trabajo de Obradovic. La afición del Joventut está con él y todos le apoyamos plenamente”.

El agravante de esta situación, fue el llover sobre mojado. Hizo lo mismo en un encuentro de pretemporada frente a Estudiantes, con lo que Miguel Ángel Martín, el entrenador colegial, negó a darle la mano al final del choque. “Obradovic no tiene educación deportiva. No sabe estar y su comienzo en España, al menos por lo visto hasta la fecha, está fuera de lugar. No es una rabieta de entrenador. Simplemente, los jugadores no tienen por qué soportar más humillación que la derrota en sí”. Y también sucedió en la semifinal de la Lliga Catalana, frente al TDK Manresa. Pedro Martínez, su entrenador, no entró a valorar el detalle más que con un “en situaciones similares, no haría nada que pudiera herir la susceptibilidad del rival”.

El colectivo de entrenadores de la ACB dieron opiniones sobre el suceso. Y desde Javier Imbroda, con “está en la legalidad. Pero no es una actitud que ayude a fomentar una buena relación”, pasando por Gustavo Aranzana -“mi opinión, es que el gesto es inadmisible, incalificable y de una bajeza tremenda”- o por Edu Torres -“cuando me han sucedido estas cosas, siempre he hecho lo mismo: he apretado los puños, he cerrado los dientes y me he ido al vestuario sin decir una palabra”-. Para rematar este rosario, Tim Shea, desde el prisma de entrenador extranjero, soltó un “lo que ha hecho Obradovic, me parece una gilipollez. Tiene que darse cuenta que no estamos en nuestro país, que aquí nos han acogido y debemos ser lo más respetuosos posible”, a los medios de comunicación, donde desde las ondas de la cadena COPE confesaron “si esto es lo que nos tienen que enseñar, mejor que no vengan”. Días después, en una entrevista a la publicación semanal “Gigantes del basket”, Zeljko Obradovic hablaba de estar muy sorprendido por las declaraciones de algunos entrenadores. “No entiendo que hablen mal de mí personas que no me conocen, con las que no he tenido ningún contacto. A quien debo rendir cuentas de mi trabajo es a mi club, a sus directivos y a la afición”. Zanjando esta situación y ya con posterioridad, Tomás Jofresa, como representante de los jugadores verdinegros, declaró que “Zeljko puede hacer lo que crea oportuno y para nosotros, sus decisiones van a misa. Afortunadamente, nuestro entrenador da todo por nosotros”.

Cambiando el tercio, el 6 de Octubre, el club verdinegro consiguió un patrocinio. Cierta solvencia económica para acometer los gastos de la inminente competición europea y llenar el vacío en su camiseta, con la bebida refrescante “7Up”, que si en nada tenía que ver con los emolumentos de los sponsors anteriores, siendo este reciente bastante inferior en cantidad, sí que al menos dulcificaba las arcas y como veremos más adelante, con este 7Up Joventut, la “Penya” pasaría a la posteridad.

Este recién estrenado 7Up Joventut llegó a convertirse en el único equipo invicto de la competición liguera. A las derrotas del Real Madrid en su Palacio de los Deportes, en la primera jornada ante Unicaja (102-104), el F.C. Barcelona cayó de manera sorprendente en su Palau Sant Jordi, en la jornada 3 ante el Valvi Girona (92-93), donde precisamente un ex verdinegro, el alero Jordi Pardo, se convertía en uno de los mayores cañoneros del baloncesto español (en la 5ª jornada fue capaz de anotar ¡42 puntos! al Natwest Zaragoza). Fue en esta 5ª jornada, donde el conjunto badalonés sufrió el primer traspié, de manera inesperada, en el Olimpic de Badalona, ante el TDK Manresa, que como siempre optimizando al máximo sus recursos, se llevó el triunfo (60-69) en el debut de Jordi Villacampa tras su lesión, totalmente fuera de ritmo de competición.

Tal derrota no venía nada bien entre la expedición verdinegra, que debía acometer a continuación las dos visitas más duras: Barcelona y Madrid. En el Sant Jordi, ante los habituales 7000 espectadores que siempre daban una sensación de frialdad en un recinto medio vacío para ver a los azulgranas, los verdinegros sucumbieron (78-66) sin poder luchar cuerpo a cuerpo ante un conjunto, el de Aíto García Reneses, más preparado para esta batalla de desgaste, en el que 53 de los 78 puntos, cayeron de manos de los tres estadounidenses Tony Massenburg, Fred Roberts y Dennis Williams (en la segunda temporada de vigencia del tercer extranjero en la ACB. Recordemos que aún no existía la circulación entre jugadores comunitarios). A continuación, en el Palacio de los Deportes de la calle Goya, ante un Real Madrid algo cansado que venía de Munich de disputar el Open McDonald’s -ante Phoenix Suns-, volvió a perder ante los blancos (70-64) acumulando su tercera derrota en 9 jornadas, en un extraño encuentro donde los sistemas de Obradovic, limitando mucho los contragolpes, arma fundamental del equipo en su etapa con Lolo Sáinz, e incrementando mucho más el número de lanzamientos triples, iban quedando claros en esta nueva travesía. Frente al Real Madrid, Zeljko Obradovic utilizó durante varios minutos a Corney Thompson como único pívot, usando a Mike Smith como falso “4”, siendo el resto de jugadores exteriores, algo que por aquel entonces, sorprendía muchísimo. Al igual que en pretemporada llegó a simultanear a Ferrán Martínez y Juan Antonio Morales, dos claros “centers”, en el mismo quinteto, Obradovic evidenciaba que las probaturas, no eran ningún tabú para él.

El 7Up Joventut, como club, consiguió con una victoria ante Baloncesto León (90-68) en la 8ª jornada, convertirse en el primer club milenario de la historia del baloncesto español (1000 partidos, con un bagaje de 709 victorias y 276 derrotas. No olviden que durante la mayor parte de la historia de nuestro deporte, también se admitían los empates), con 4 partidos de ventaja sobre el Real Madrid, que sería el segundo, habiendo disputado 996 en ese momento. Antesala del inicio a la máxima competición continental, donde debutarían en Cantú, escuadra dirigida por Antonio Díaz Miguel. Zeljko Obradovic, a los comentarios que etiquetaban a los verdinegros como un equipo inferior respecto a los poderosos en la Liga Europea, declaraba:

“No estoy de acuerdo con quienes opinan así. Parece mentira que después de tantos años ganando la Copa de Europa equipos que no partían como favoritos, ahora todavía se hable de grupos fáciles y difíciles. Sólo hay que recordar quienes fueron los campeones el año pasado y el anterior. ¿Quien apostaba por el Limoges o el Partizán?”

Foto 1: Juan Antonio Morales pugnando con un rebote con la ex estrella NBA, Roy Tarpley.

Foto 2: Típico gancho en suspensión de Ferrán Martínez en la zona rival.

Capítulo 1: A new kid in town