Colas, electrodos y fotogramas de la Liga Endesa

Colas, electrodos y fotogramas de la Liga Endesa
Walter Tavares siembra tanto miedo como relata la imagen.

Antonio Rodríguez

Tuve una enorme suerte. Vivir gran cantidad de tardes de mi infancia metido en una sala de proyecciones cinematográfica, allá a principios de los 80, me supuso descubrir parte del excitante mundo de la magia del cine por dentro. La preparación de las bobinas de las películas (para dejarlas en dos. Ya saben, aquello del descanso y “visiten nuestro bar”), recortar un fotograma para empalmar la kilométrica cinta repleta de aquellas ventanitas, 24 por cada segundo, junto a unas tiras de película que no tenían nada, que mi padre pedía que llamase por su nombre, colas, cuya función no era más que proteger, con un par de vueltas la parte externa de la bobina para que nada se dañara, te trasladaban a lo que era la proyección.

            Bajemos entonces, a la sala de la Liga Endesa. Con las bobinas ya colocadas en la máquina proyectora, con los electrodos en contacto, una especie de lapiceros metálicos rellenos de carbón que hacían iluminar la lámpara interior, dejemos que los fotogramas broten en la gran pantalla. Todo está preparado. Ahora toca degustar de la Liga Endesa, sus actores, secuencias y guiones.

-        Comencemos en San Sebastián. Delteco GBC sigue sin conocer la victoria tras cuatro jornadas. Sin embargo, muy cerca estuvieron de ella ante Iberostar Tenerife, llegando a tener opciones en la prórroga tras ver, con desencanto, un canastón de Thad McFadden les conducía a ella. Su juego ha mejorado, su ritmo es otro respecto a la jornada 1 y en definitiva, el trabajo del día a día, va dejando poso. El pasado domingo en un lance del juego, el base Dani Pérez dio un mal pase a Blagota Sekulic en una rápida transición y al bajar a defender, entre la disculpa del base, Sekulic le obsequió con un afectuoso abrazo, muy llamativo. Asumen quiénes son, las limitaciones de la plantilla y por lo que compiten. Pero se está creando una esencia de grupo mur marcada entre todos ellos, que nos da muy buenas sensaciones. Tiempo al tiempo.

-        En Murcia lo del “Ovie Wan” Soko nos hace mucha gracia, ¿qué quieren que les digamos? Cada vez que el británico hace una de las suyas, corre los contragolpes como el demonio y culmina en mates estratosféricos, aprovechando desde la megafonía citan a su héroe particular, con la sintonía de Star Wars, todo el combo, es magia en sí. En su tercera campaña en UCAM Murcia, el ala-pívot, o el alero o… donde quieran ponerle, disfruta de más confianza en su juego, mayor movilidad, mejor tiro exterior y es un referente -claro- entre el juego de los de Javi Juárez. El estratosférico mate que se marcó ante San Pablo Burgos y su risa desde el suelo (foto), intentando asimilar la animalada que acababa de hacer, son de las cosas que dan esencia a la Liga.

 

Ovie Soko, la risa de Ovie Wan.

-        Para ver congelado, en un fotograma, una y otra vez: el juego de Marko Todorovic en el Divina Joventut. Sigue siendo hombre de rotación, saliendo desde el banquillo, mientras va adecuando su forma física a las exigencias de los partidos. Sin embargo, cuando él salta a pista, el juego de la Penya cambia. Sin desmerecer a nadie -por supuesto-, el Joventut con él en cancha, juega a otra cosa. A una cosa maravillosa. Nos embauca su capacidad de pase desde poste bajo y poste alto, cómo ve los cortes, de Dawson, de Dimitrijevic (ojo al chaval), su constante amenaza cuando continúa bloqueos… Y todo, con ese rito serio, casi despistado, como un niño sorprendido de todo lo que hay a su alrededor. Es fantástico y debemos congratularnos que esté de vuelta por aquí.

-        ¿Se han dado cuenta que Walter Tavares se está convirtiendo en un fenómeno también en cortar en defensa pases doblados? Cuando está protegiendo su canasta en la zona, los rivales que intentan doblar balones a compañeros las pasan canutas, porque Edy está al acecho de ellos, concentrado en interceptarlos. ¿Y saben por qué? Porque asume que muchos jugadores no se atreven a tirar delante de él. “¿Este? ¡Noooo! Ni se le ocurrirá”. Y se dedica a defender la opción medianamente razonable y sensata ante su humanidad: el pase. Tavares es grandioso… en todo.

 

Walter Tavares siembra tanto miedo como relata la imagen.

-        O sea, que Tarence Kinsey alucina con el empuje de la afición lucense en el Pazo. Pues que se prepare lo que le espera. Es verdad que al alero estadounidense le ha llegado un pelín tarde esta oportunidad en la Liga Endesa. Y ya no es, obviamente, el jugador de los Grizzlies o el de Fenerbahçe. Pero como veteranazo, a la espera que vaya encajando en el juego del Cafés Candelas Breogán, el tipo parece integrado y aconseja y anima y manda a sus compañeros durante los partidos. Sin descanso. Su actitud no está de vuelta, ni mucho menos, sino que intenta aportar todo lo que pueda dentro del joven grupo. Sus puntos ya llegarán.

 

 

Tarence Kinsey, voluntad de hacer equipo.

-        Will Thomas. Está maravilloso. El jugador de Valencia Basket fue el más destacado de la 3ª jornada de Liga Endesa y sigue en lo suyo. Su juego como “4” interior, maravilla. Hace un par de años hablamos sobre él remarcando que, cuando se tiene madera y oficio de hombre interior, da igual la estatura que se tenga. Y ese regalo baloncestístico lo posee Thomas. En la valiosísima victoria que lograron ante Monbus Obradoiro, si Sam Van Rossom logró el triple sobre la bocina (la imagen de la pasada jornada, sin duda), fue en gran medida, gracias a él. Las dos últimas canastas las logró Will en poste bajo, castigando y mostrando su superioridad ante Vladimir Brodziansky. Y claro, a la tercera y definitiva, cuyo resultado no tenía por qué cambiar, saltó Pepe Pozas como un resorte ayudando en un dos contra uno, olvidándose incluso de Van Rossom, que fue quien recibió el pase y el final sabido. ¿Podemos culpar al base malagueño por ello? ¿Quién se atreve? Inmenso Will Thomas.