ARTÍCULO: DANDO LUSTRE A LA PINTURA DE LAS ZONAS

ARTÍCULO: DANDO LUSTRE A LA PINTURA DE LAS ZONAS

Antonio Rodríguez

2º Real Madrid 87-78 F.C. Barcelona

Pablo Laso veía el partido con nerviosismo desde su “trono”. Su asiento alzado le hacía ver el partido desde un par de palmos más alto, aproximadamente a su estatura, pero le impedía lo que en algún momento de arrebato el cuerpo le pedía: ponerse en pie. Desde su forzada posición obligada, tras ser la noticia del día al romperse el tendón de Aquiles en el primer encuentro, comenzaba a ver claros y sombras sobre este segundo encuentro. Las sombras procedían de Nikola Mirotic. Parece como si al ala-pívot del Real Madrid se le forzara a tomar más protagonismo tras su discreto primer partido de la final (4 puntos, 2/4 en tiros de campo, un solo intento de tiro libre). Sin embargo, sus dos primeros tiros a canasta fueron errados. Y tal sombra de preocupación, empieza a tornarse en nubarrón particular. En el segundo partido, otros 4 puntos y en esta ocasión una canasta tan sólo, acompañada de dos tiros libres anotados. Mala racha que perdura.

Por otra parte, Pablo Laso respiraba profundamente. El martilleante pick&roll entre Marcelinho y Tomic se estaba anulando. La variación táctica más notable para este segundo round vino colocando a Tremmell Darden en la marca del base brasileño. Más agresividad, y aunque se le permitía penetrar, se le denegaba pasar a Tomic. Los primeros balones hacia el pívot croata vinieron por parte de Navarro, no de Marcelinho. De hecho, cuando Xavi Pascual decidió sentar a Ante Tomic a falta de 04:16 para el final del primer cuarto, ninguna conexión se había producido hasta ese momento entre ambos. Pequeña batalla ganada.

El segundo encuentro de la final de la Liga Endesa trataba mucho en sus inicios de sensaciones, de intentar de buscar, mercromina en mano, todas las heridas tras el enfrentamiento de dos días antes. Real Madrid intentaba correr y forzar la máquina desde el principio. F.C. Barcelona, con la misma situación de juego del primer día. Tomic anota la primera canasta porque es el único hombre en la zona, con sus cuatro compañeros abiertos. El resto, juega a desafiar la defensa rival en cómo frenar a los tiradores tras la salida de los bloqueos. El Real Madrid no los reduce con la agresividad necesaria. Sin embargo y en esta ocasión, los tiros de Navarro y Nachbar, esos que sí entraron 48 horas antes, ahora no. Giannis Bourousis se toma el partido como una reválida y se le nota. Agresivo, provoca la segunda falta personal de Tomic, que abandona la pista como ya hemos comentado. No solamente eso: es capaz de anotar 6 puntos en el primer cuarto casi desde las tres maneras posibles para un pívot como él: tras un rebote ofensivo, continuando un bloqueo y culminando un contragolpe. Lo dicho: parece como una asignatura personal.

Poco a poco, el escenario se va tiñendo de blanco y no solamente por las banderas que inundaban las gradas del Palacio y el mayor entusiasmo generalizado ante la obligatoriedad de ganar. Gracias a 8 puntos logrados tras forzar pérdidas a los azulgranas, el Real Madrid rompe con un parcial de 10-0, otra de las estadísticas que le enterraron el pasado Jueves: no poder lograr más de dos canastas consecutivas, en sus continuos esfuerzos por remontar, sin tener respuesta azulgrana con otra canasta. El hambre se ve en los hombres de Laso. Fuerzan otras dos faltas a Joey Dorsey, obligando a Pascual a utilizar una de las parejas de pívots más extrañas que haya puesto en pista en todo el playoff: Macje Lampe y Erazem Lorbek. Buenos pasadores, buenos anotadores, pero los menos contundentes. Aún así, desempeñaron un interesante papel, sobre todo por parte del esloveno (7 puntos en 16 minutos de juego). Con una increíble canasta de Salah Mejri sobre la bocina final, el marcador da señales de lo que había sucedido hasta ese momento en la pista: 24-14, diametralmente opuesto al 16-23 del primer día.

El pívot tunecino sigue enchufado en el segundo cuarto. Continúa un bloqueo con un espectacular mate, forzando falta. Consigue un segundo mate a los pocos minutos, para 6 puntos en este segundo parcial. Las zonas -la pintura- se van adueñando del partido, visto el desacierto desde la línea de tres puntos (0/10 entre ambos equipos entre el minuto 10 y el 20). Sergio Rodríguez sabe tantear el terreno y con 3 asistencias en este periplo, hace jugar. A eso ayuda que los blancos cargan más el rebote en ataque, con Mejri y Felipe Reyes yendo descaradamente por él, para lograr un total de 7 en el segundo cuarto, que cuaja con un 40-30 en el electrónico al descanso para los locales.

El tercer acto comenzó con estado de inspiración de Rudy Fernández, con dos entradas a canasta muy meritorias, sabiendo leer la defensa de Tomic, que no sale a cruzarse en su camino. Con suspensión de Darden, la distancia se eleva a 12 puntos entre ambos conjuntos (46-32) y el dúo Marcelinho-Tomic, en intentos de recrear su circo particular, logra sus primeros resultados con la primera canasta del brasileño a falta de 07:13 para el final del tercer cuarto. Con una excelsa canasta de Rudy en suspensión, bien defendido, echándose hacia atrás, se logran 15 de diferencia (54-39) y el festín en las gradas del Palacio (17 puntos del alero balear antes de retirarse al banquillo con problemas en un pie). Xavi Pascual pide tiempo muerto porque ve que su defensa no se ve capaz de parar los puntos en la zona. Eso sí, vuelve a situar en pista a Erazem Lorbek, que con la ayuda de Oleson, comienzan a recortar distancias. Tiempo muerto de Pablo Laso con 56-49, porque sin Rudy y con el problema del triple (2/17 al final del tercer cuarto), el panorama se complica. Con 58-51 se abordan los 10 últimos minutos.

Todos estos condicionantes dieron paso a los minutos más extraordinarios de baloncesto entre ambos equipos en esta final. Y ya es decir, visto lo que fueron capaces de enseñar en el primer envite. En una disputa de triples sin parangón, entre Jaycee Carroll, Navarro, Sergio Rodríguez y Oleson, el marcador se dispara en anotación, pero se reduce en diferencia (69-62). Brad Oleson había sido capaz de anotar tres triples de manera consecutiva, mientras que Sergio Rodríguez, 2. En esos momentos de borrachera anotadora colectiva e inspiradora, el “Chacho”, siempre el “Chacho”, vuelve a hacer daño en el dos contra dos, y doblando balones o finalizando él mismo, para retener cualquier envestida azulgrana, que ahora sí son fuertes. Dos errores en dos claras suspensiones de Lampe y otro balón doblado de Sergio Rodríguez para el triple de Tremmell Darden, hacen enterrar todos los aparejos de búsqueda de tesoros en el plantel blaugrana a poco más de un minuto (83-74), que daría como resultado el 87-78 final.

Con la cabeza alta de tener hasta ¡seis! jugadores por encima de los dobles dígitos en anotación por parte del Real Madrid (F.C. Barcelona tuvo a 3), con el dominio en el rebote (10 más que sus oponentes), la eliminatoria se encamina a Barcelona con un excitante empate a uno. Los triples, estamos viendo que son cuestión de rachas en ambos equipos, pero se van dejando miguitas de pan para orientar el camino: el daño en la pintura. Ya sea en puntos por los pequeños o la batalla entre los grandes. Pero pongan una cruz ahí, porque parece claro que ahí estará el tesoro final. Que sigan velando armas hasta el tercer acto (veremos dónde lo hace Pablo Laso, si desde la habitación de un hospital, en su domicilio particular o en el mismísimo Palau Blaugrana). Hay muchas cuentas abiertas, sean tácticas o retos personales, como para decantar favoritos en esta eliminatoria.

Crónica 1º partido final Liga Endesa Real Madrid-F.C. Barcelona