HACE 30 AÑOS… Cap.21: “1ª B, el fin de una loca utopía” (2ª parte).

HACE 30 AÑOS… Cap.21: “1ª B, el fin de una loca utopía” (2ª parte).

Antonio Rodríguez

Continuamos con la serie de capítulos de 'Hace 30 años' haciendo un viaje en el tiempo a los orígenes de nuestros baloncesto. ¿Qué ocurrió justo por aquel entonces? Aquí lo descubrirás.

Viernes, 3 de junio. Lo que se intuía, acabó en certeza. Boston Celtics, tras cuatro años consecutivos jugando la final de la NBA, claudicó en el sexto partido de final de conferencia ante Detroit Pistons (95-90), dejando la serie en el definitivo 2-4 y clasificándose por primera vez en su historia para la final. Tras salvar los Celtics el factor cancha en el cuarto, los Pistons volvieron a ganar en el Garden el quinto y remataron la faena en el sexto en casa.

Sábado, 4 de junio. Los Angeles Lakers, tras siete agónicos encuentros ante Dallas Mavericks, al fin y entre su público, lograron eliminarles (117-102) tras una serie en la que ambos acabaron agotados, pues sus rotaciones se cimentaban en no más de 7 jugadores. En dos días se iniciaría una final inédita: Los Angeles Lakers-Detroit Pistons.

Se inauguraba el Torneo Acrópolis como preparación para las selecciones de cara al próximo Preolímpico de Holanda. En la 1ª jornada, la selección de Grecia se impuso a la universidad de Duke (89-88) y Yugoslavia venció a Italia (83-82). La afamada universidad de Duke entrenada por el prestigioso Mike Krzyzewski, con su estrella Danny Ferry a la cabeza, continuaría su gira por tierras españolas.

En asamblea en la sede de la ACB, se aprobó la próxima liga de 24 equipos y se presentó el calendario, con tres fases diferentes. Casi había que hacer un peritaje para entender el calendario. Respecto a la Copa del Rey, también se cambiaba el formato, participando los 24 equipos de la categoría. Exentos los 8 primeros clasificados de la temporada anterior de la 1ª ronda, serían sistemas de eliminatorias a ida y vuelta, en modo y forma del fútbol, hasta los definitivos 8.

Domingo, 5 de junio. La Selección Española continúa con las primeras sesiones de entrenamiento en Palma de Mallorca. De momento, con más descansos, Antonio Martín, reposando su operación de tobillo durante la temporada, José Montero, que volvió a sentir dolor en su rodilla operada y Epi, que… bueno, al bueno de Epi, de la acumulación, tenía mil pequeños problemas musculares que demandaban de reposo, aunque fuese a cuentagotas.

Lunes, 6 de junio. Eduardo Clavero fichó por Pamesa Valencia, en la tercera adquisición de los valencianos de cara a su próxima campaña de debut en ACB. El alero de 1,90 procedente del Oximesa Granada, era junto a Miquel Pou del Cacaolat y Juan Morales, del Metro Santa Coloma, los nuevos refuerzos. Aunque entre ojo y ojo seguían con la adquisición de una potente pareja de americanos, sobre todo el madridista Brad Branson, aunque para ello tuviesen que rascarse el bolsillo como un equipo de élite.

Martes, 7 de junio. Comenzaba la Final de la NBA de 1988, en una edición muy especial en España, puesto que TVE, tras el éxito de “Cerca de las estrellas”, emitió -con unas 12 horas de diferido, eso sí- una de las mejores finales de la historia, al completo. En el primer encuentro en el Forum de Inglewood, entre Los Angeles Lakers y Detroit Pistons, con una entradilla de Ramón Trecet a modo de previa en los aledaños del recinto, los Pistons dieron la sorpresa y enmudecieron el Forum con la primera victoria (93-105). Adrian Dantley volvió loca a la defensa angelina (34 puntos, 14/16 en tiros de campo), mientras todos se preguntaban cómo era posible que consiguiese tal efectividad un tipo que jugaba como ala-pívot con tan sólo 1,93 de estatura. La diferencia entre ambos conjuntos fue tal, que se empezaban a plantear que estos Lakers, al margen de veteranos, estaban agotados física y mentalmente. La final parecía tener color de Motown.

Miércoles, 8 de junio. Pamesa Valencia seguía dándose prisa en sus adquisiciones. El base de 32 años, Manel Bosch, procedente del Breogán de Lugo, era el nuevo fichaje del equipo de Antoni Serra, volviendo a coincidir con el ex base verdinegro más de 10 años después, desde los tiempos de ambos en Badalona.

Jueves, 9 de junio. Los Angeles Lakers empataron la final NBA, venciendo en el segundo encuentro (108-96), quitando así la sensación de angustia entre sus aficionados. Los Lakers volvieron a ser un poco más los Lakers, con Magic Johnson al mando de las operaciones (23 puntos y 11 asistencias), James Worthy (26 puntos) y Byron Scott (24 puntos). Además, Adrian Dantley fue algo más humano (19 puntos). Un 43% en tiros de campo de Detroit en nada se parecía al 57% del primer día. Ahora, la serie se trasladaría a Detroit, donde el domingo a mediodía se oficiaría la tercera entrega de la serie, en el temible Silverdome de Pontiac.

Viernes, 10 de junio. El base Fede Ramiro formaría parte de la plantilla del Caja de Ronda, tras haber sido presentado por los malagueños, tras un año de estancia en el Taugrés. Dos temporadas sería la duración del contrato del inteligente base madrileño. Por otra parte, más en el centro de Málaga, en Carranque, Mayoral Maristas, recién ascendido a ACB, se aseguraba la continuidad de su pareja de americanos, Mike & Ray Smith, con lo que un nuevo espectáculo aparecía en nuestra competición.

Sábado, 11 de junio. El Gran Canaria quería asegurar su núcleo de jugadores nacionales, de cara a abordar una nueva temporada en ACB. Ramón Oliver, Juan Méndez, Joan Pera y Berdi Pérez eran renovados por el equipo que, dos años después, volvía a la máxima categoría del baloncesto español.

El Askatuak, tras sus enormes penurias económicas la temporada anterior, en contraste a su enorme éxito -y ascenso- a la ACB, encontraba un patrocinador que aportaría 50 millones de pesetas, nada menos, de la entidad bancaria local. El complicado Caja Gipuzkoa – Gipuzkoako Kutxa acabaría finalmente por nombrar al equipo GK Caja Gipuzkoa. Una histórica plaza del baloncesto español volvía a pedir paso en la máxima categoría. Eso sí, tal sponsor llevaba consigo el uniforme más horroroso que jamás hayamos visto en la historia de la Liga Endesa.

Josep Palacios, tras un año de estancia en el F.C. Barcelona, firmaba por Caja de Ronda por tres años, tras su presentación. El escolta de 1,92 que debutó en ACB con el TDK Manresa, se ilusionaba en este nuevo reto andaluz, en el que le fue francamente bien.

Domingo, 12 de junio. Los Angeles Lakers resucitaron con todo su armamento, tras una valiosísima victoria a domicilio frente a Detroit Pistons en el tercer encuentro de la Final NBA (86-99) ante más de 36.000 espectadores en el Silverdome de Pontiac. El parcial de 18-31 en el tercer cuarto de los angelinos, fue decisivo. Donde parecía que los Pistons avasallaban, bajo los tableros, ahí se encontraron con la impagable aportación de A.C. Green (21 puntos, 9/11 en tiros de campo y 8 rebotes), más los 24 puntos de James Worthy. A pesar de los 28 puntos de Isiah Thomas, Adrian Dantley se quedó en esta ocasión en 14 puntos. Se vieron los primeros conatos de pelea seria entre los dos amigos del alma, Isiah Thomas y Earvin ‘Magic’ Johnson, cuyo beso previo a cada salto inicial, parecía no tener influencia una vez se iniciaba el choque.

El Valvi Girona se hacía con los servicios del base badalonés Sergi López, tras su temporada en el Caja de Ronda y del alero Paco Jiménez, hermano del internacional Andrés, que había militado en el Finisterre Lliria de 1ª B en este pasado curso 87/88.

 

 

 

LA 1ª B… O LA LOCA, LOCA HISTORIA DE NUESTRO CRECIMIENTO

Pudo ser la representación más explícita de lo que era nuestro baloncesto y su posicionamiento en la sociedad de los 80. “Los Juegos Olímpicos de Los Angeles y la medalla de plata, abrieron el melón de todo aquello” recuerda Mikel Cuadra, jugador que fichó por Elosúa León esta temporada 87/88, tras ser el máximo encestador de 2ª División. “Yo venía de anotar treinta y tantos puntos de media y en el diario MARCA me hicieron un reportaje, me dieron visibilidad. Claro, antes, con dos cadenas de televisión, con la única información escrita de la prensa, si salías, te hacían visible”. Como la 1ª B, que se hizo visible. Hubo cautela en su desarrollo y dieron el paso de aceptar un jugador extranjero por equipo para sacarla de su perenne ostracismo. El crecimiento desorbitado del baloncesto en nuestro país, hizo que esa medida quedase desfasada en cuestión de meses. A la siguiente temporada, la 86/87, había que dar el golpe definitivo. “Fue un gran invento aquel de la 1ª B con ese formato” recuerda el periodista Jordi Román. “Tan revolucionario como el nacimiento de la ACB, me atrevería a decir”. 

El formato de dos ‘americanos’ por equipo e importar a la categoría una cantidad importante de clubs, llegando a un total de 24, llevaría un baloncesto de primer nivel por toda la geografía española. Ya no solamente estaba la ACB, que asentada, contaba con una enorme masa social. Ahora también los aficionados miraban a la 1ª B, porque aún sin tener cobertura televisiva -exceptuando retransmisiones salpicadas en espartanas cadenas locales de la España ochentera-, era algo que generaba interés. “Los pabellones eran pequeños, sí. Pero recuerdo llenazo tras llenazo. En León, recinto que estaba muy bien, hasta la bandera siempre, ¿eh?” poniendo Mikel Cuadra cierto toque de admiración. “Yo, a principios de los 80, jugaba en Vallehermoso, donde si cabían 700 espectadores, era a empujones” declara Juanjo Pérez Toledano, exjugador del Renta Inmobiliaria -filial de Inmobanco- y escolta del Guadalajara en el tiempo al que nos referimos. “Para este año, nosotros ascendimos desde Segunda División. Y el impacto de ver en Guadalajara a casi 2500 aficionados en todos los encuentros, fue muy grande”. Llegó el dinero, porque llegó la atención del aficionado, secundada -y sostenida- por gran atención mediática. Y de la mano, los sponsors. Sin la ambición de los que vestía a los ACB, pero importantes.

Mikel Cuadra, de máximo anotador en 2ª División, a triunfar en Elosúa León | Carl Davis, espectáculo desde el Cafés Delta Badajoz para esta 1ª B. 

Cajamadrid, Claret de Las Palmas, Caja de Ronda o Bancobao Villalba lideraban en nombres y prestigio esa 1ª B en su arranque los últimos días veraniegos de 1986. El aficionado recita las parejas de americanos de cada equipo con el mismo soniquete que los de la ACB, porque muchos eran viejos conocidos, estrellas en nuestras canchas. Jordi Román lo atestigua: “Yo colaboraba para los carruseles radiofónicos de entonces. Y en ocasiones, en vez de ir a Badalona o al Palau, pues prefería ir a Santa Coloma a cubrir el partido de 1ª B, porque quería ver a Essie Hollis, porque ese día jugaba allí. Y en aquellos carruseles, cada cancha ACB entraba en 10 ó 12 conexiones, mientras que los de 1ª B lo hacían 3 ó 4. Pero entraban”.

Clesa Ferrol pudo tener el mejor equipo de su historia (el ‘Mico’ Saldaña, Manolito Aller, Alberto Abalde), pues mantuvo -y reforzó con jóvenes valores- su plantel nacional. Lo mismo hizo Leche Río Breogán con el base Manel Bosch o Manel Sánchez, entre otros. Pamesa Valencia fichaba lo mejor de la categoría y americanos de garantía procedentes de ACB y lo de Cajamadrid, a golpe de talonario (Toñín Llorente, Ansa, Villalobos, Orenga), era una obsesión con su retorno en ACB. Que José Manuel Beirán estuviese en Tenerife o Julio Torres y Tato Abadía en Santiago de Compostela, eran tan habituales del universo ACB que convertían su atractivo en un lujo de la 1ª B.

Un novedoso formato que, con todas sus excelencias, tuvo un motivo de enfado y amago de huelga en las navidades de 1986, en los acuerdos ACB y FEB (organismo que dirigía esta 1ª B). La ACB, en un intento -quizás- de asentar a sus “socios”, decide que tan sólo bajarían dos equipos de categoría, con lo que subirían otros dos en vez de los tres habituales. “Recuerda que el presidente de la FEB era Pere Sust” puntualiza Jordi Romány contó con la simpatía a su candidatura -en 1984- de la ACB, que veía con buenos ojos un cambio de rumbo sobre el poder establecido durante tantos años”. En 1ª B montaron en rebeldía ante la medida adquirida, pues el premio de 24 equipos en liza, se quedaba excesivamente pequeño con 2 ascensos. E intentando lidiar de manera bastante opaca, Pere Sust negoció con la ACB los dos ascensos, mientras que a cara de sus “afiliados” mantenía la cantinela de los 3. A la hora de la verdad, 2 fueron los afortunados y en compensación, llegó la chapuza: ningún equipo en 1ª B descendería ese curso, los 4 condenados mantendrían la categoría. Así que, sumando los 4 ascensos pertinentes de 2ª División, daban en la 1ª B un total de 28 equipos. A vista de todos, una locura. Se seguirían manteniendo los 2 ascensos y por contra, se registrarían ¡8 descensos!, los cuatro pertinentes de este ejercicio y los cuatro del anterior. Había demasiadas buenas plantillas, con ambición de subir a la ACB como para repartirse un minipastel de 2 plazas, así como demasiado miedo de los no-favoritos en caer en el abismo de los fatídicos 8. Y todos hicieron por reforzarse.

 

Y LLEGARON LOS APUROS ECONÓMICOS

Los 28 participantes partían desde la línea de salida con dos grupos de 14 equipos y 26 jornadas por delante. Todo esto, solamente en la primera fase (pensemos que toda la liga regular de la ACB, contaba con 30). A partir de ahí, los doce mejores se separarían de los otros 16 en otro calendario por grupos. Un exceso de partidos que obligaba por norma, a disputar dos por semana lo que otorgaba una incertidumbre en los resultados, eso sí, curiosísima. “En los dos primeros meses de competición, hemos jugado 15 encuentros, que hubiese sido la mitad del calendario ACB” lamentaba entonces Manuel Aller, escolta del Clesa Ferrol. ”Los clubs se ven impotentes para afrontar los gastos económicos que ello significa” declaraba un resignado Joaquim Costa, entrenador del Claret Las Palmas (actual Herbalife Gran Canaria). “Muchos de los jugadores estudian y no les resulta nada positivo tener que jugar los miércoles. Esta competición que se han inventado, rompe el ritmo económico de los clubs y el deportivo de los jugadores”. 

Javier Casero y Mike Schlegel, responsables del éxito oarista. 

Excesivos partidos, excesivos viajes, nada baratos. Por poner ejemplos, seis de los 28 representantes eran gallegos y cuatro, canarios. Jugar entre semana los miércoles, el día en que se programaron, eran jornadas complicadas para el aficionado. Imagínense aquellos que tuvieran la mala suerte de jugar la mayoría de sus encuentros de casa los miércoles. “Es que, con lo recaudado en taquillas, no da más que para pagar a los árbitros y los empleados del pabellón” se quejaban desde Burgos. Clesa Ferrol vio disminuido su cuota de socios en unos mil aproximadamente, dejándolo en 2310 esta campaña. Juan Fernández, su presidente, iba siempre un poco más allá. “Si esto no cambia, tendremos que echar el cierre en enero”.

El caso es que, a la hora de jugar, la legión de extranjeros no tenía ningún problema con un calendario cargado. Ellos eran profesionales y habían venido a competir. Su problema era cuando dejaban de cobrar. Los americanos del Bosco La Coruña, Carl Mitchell y Deora Marsh se negaron a viajar a Las Palmas por no haber cobrado su mensualidad de noviembre. Y es que algunos clubes, sin haber encontrado sponsor desde el principio, tuvieron graves dificultades a poco de arrancar la competición. El peregrinaje a los ayuntamientos fue tónica habitual y no solamente directivos. José Alberto Pesquera y Miguel Ángel Morate, entrenador y jugador insignia del Tizona burgalés, visitaron al alcalde, José María Peña, quien les consiguió tres millones de pesetas procedentes de un antiguo sponsor. El Celta de Vigo pudo lograr 30 millones para cubrir gran parte de los gastos. Hasta que eso se aprobó, fue el equipo de fútbol quien se hizo cargo de las nóminas de octubre.

No era un azote exclusivo en los equipos más modestos, sino que los teóricos potentes, los que tenían sus miras puestas en el ascenso, sufrieron para afrontar gastos rutinarios. El Claret de Las Palmas echaba de menos los 15 millones que recibió de la tabacalera Coronas el ejercicio anterior y pasó por etapas muy críticas. José Moriana, su presidente y fundador, tuvo que comprar billetes de vuelo para los jugadores de su bolsillo y confesaba que era el peor momento en los 23 años de existencia del club. “De momento, hemos pagado puntualmente a los jugadores. Todos ellos se están comportando con una disciplina y una comprensión extremas” era el testimonio del delegado del equipo, Miguel Ángel López. “Lo que sacamos de las marcas comerciales es muy bien recibido, pero insuficiente a todas luces”.

Un curioso caso lo tenían en el ex base del Real Madrid y Fórum Filatélico, el oriundo Wilson Simón ‘Siço’. El jugador fichó por los grancanarios sin cobrar un duro. Se le ofrecía residencia, manutención y las primas por victoria, mientras que él se iba poniendo a tono, recuperándose de su grave operación de rodilla dos años atrás. La promesa era un contrato adecuado si ascendían a la ACB. Siço arriesgó…y ganó. En las últimas jornadas de esta 1ª fase, llegó como salvador la multinacional Toshiba para paliar los quebraderos de cabeza, aportando inicialmente 7 millones de pesetas. Así pudieron continuar hasta el futuro ascenso. Sin embargo, los que más ríos de tinta ocuparon en los medios escritos sobre obstáculos monetarios fueron, sin duda, el Clesa Ferrol de la mano de su presidente, el pintoresco Juan Fernández.

 

LOS ENCANTOS DEL CLESA FERROL

De allí no se movía nadie. Repasen la plantilla y comprueben que era de calibre ACB. Un año aciago en lesiones y un mal rumbo hicieron que el OAR Ferrol perdiera la categoría. Y había que recuperarla inmediatamente, puesto que el club era santo y seña de la ciudad. Del Obradoiro santiagués se fichan a sus dos grandes promesas: Ricardo Aldrey y Miguel Juane. Se mantiene a Anicet Lavodrama, todo un emblema del equipo. “Para el OAR, el descenso era algo que se temía. Y acabó sucediendo” nos contesta hoy día el propio Lavodrama. “Pero tras años en ACB, mi primera impresión de la categoría no fue para nada negativa. Con la particular locura de Juan Fernández, se generaba entre todos, una energía muy positiva. Nuestro entrenador era Javier Casero y debía ejercer de psicólogo, porque jugábamos de memoria. Además, nos resultaba atrayente y peculiar tener que rivalizar frente al Celta de Vigo y el Bosco en A Coruña”.

Anicet Lavodrama marcado por Deora Marsh, en el duelo provincial Clesa-Bosco. 

Fueron los reyes de la primera fase que abordamos en este artículo. 21 victorias y 5 derrotas, como absolutos dominadores de la competición. Y la venida de un nuevo americano, procedente del Tradehí Oviedo el curso anterior com temporero y que fue dejando huella allá donde aterrizó. Su nombre: Mike Schlegel. “Mike era muy especial” evoca Lavodrama. 

“Nuestra plantilla tenía muchos vínculos. Era como una familia. Y que llegase un jugador extranjero que, ya sabía hablar español, porque había jugado en Argentina, que su mujer era uruguaya -Carmen, subcampeona sudamericana junior en las pruebas de 400 y 800 metros en atletismo- y que, como persona, fuese aún mejor que como jugador, fue un poco como “hijo, bienvenido a casa”.

Puede que estuviésemos hablando del mejor jugador de aquella campaña en 1ª B. Con la recuperación de Anicet Lavodrama en proceso, tras sus dos operaciones en la rodilla casi seguidas, la polivalencia de Mike, capaz de jugar en zonas próximas a canasta, como ser una amenaza en el triple, le hizo apoderarse del liderazgo ofensivo del plantel. “Tenía una gran actividad y era muy completo” continúa Lavodrama. “Mi ídolo era Magic Johnson. Y aunque no se me recuerde como tal, me encantaba pasar el balón. Y con la lectura que tenía Mike del juego, él sabía dónde y cuándo iba a recibir de mí”. Extrayendo declaraciones de aquella época de Mike Schlegel, contaba que “en principio, no me desagrada que me vean como un anotador, pero sí que se piense que es lo único que hago. Durante el partido se hacen montones de cosas y si, ante el Caixa Ourense, por ejemplo, metí 40 puntos, nadie pensó en la defensa que hice sobre Yommi Sangodeyi”. Acabó la primera fase de la liga con un promedio de 33,4 puntos, segundo máximo anotador.

Pues entre este festín deportivo, Clesa Ferrol se vio sumido en problemas económicos graves que trajeron como consecuencia, los movimientos de su temeroso presidente Juan Fernández, porque, a la deuda del club de 50 millones de pesetas -según publicaciones de la época-, se veía acercar el fantasma de las inspecciones de Hacienda, que intentaba consultar todos los movimientos que se daban en este deporte que tan rápidamente había crecido. Por el momento, su guerra, era con las instituciones locales.

El 3 de noviembre y en asamblea extraordinaria para el nombramiento de nuevo presidente, Juan Fernández, que llevaba en el cargo 27 años, siendo el único candidato, no hace acto de presencia. Cuatro días después dimite y lo hace constar en una carta dirigida al delegado comarcal y al vicepresidente de la federación coruñesa. El día 9 se limita a leer su carta en junta, sin más explicaciones que su contenido, con un “para determinadas personas de Ferrol, mi presencia es contraproducente”. Su mala relación se había acrecentado últimamente con gotas que rebosaban el vaso, como la petición de algunos concejales y regidores de acreditaciones para toda la temporada, no solamente para ellos, sino para familiares y amigos, teniendo en cuenta que al Ayuntamiento le pagaban un canon por la publicidad estática, así como el club debía correr con los gastos de la colocación de las gradas supletorias para los partidos. El día 11 de noviembre llamó al alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, amenazando con llevarse el OAR a aquella ciudad, intentando negociar una fusión con el club de allí, el Bosco, en una situación muy precaria.  “Juan ponía esa presión” matiza Lavodrama “porque el Ayuntamiento avalaba unas cantidades al Racing Ferrol de fútbol, que al OAR no hacía. Pero a los jugadores, la directiva nos transmitía que eran medidas de presión popular. Es descabellado pensar en el OAR dirigido por Juan Fernández, se fuera de Ferrol”.

Juan Fernández tenía sus maneras de tratar y negociar. En Burgos le sucedió una curiosa historia con un final más que impredecible. Llegando de viaje de negocios desde Nigeria, aterrizó en Barajas y alquiló un coche rumbo a Burgos, donde el Clesa jugaba frente al Tizona, para posteriormente reincorporarse con su esposa y el equipo en la vuelta a casa. Se presentó en el pabellón El Plantío al descanso con un ambiente enrarecido, puesto que a la estrella local, el estadounidense Terry Williams, le habían expulsado en la primera mitad por haber hecho un corte de mangas a uno de los colegiados. Williams vio la segunda parte en el palco, aún calentito y parte de los aficionados, no solamente acrecentaban su enfado viendo el del jugador, sino que aprecian que el presidente del equipo rival, está en el palco. A partir de ahí, algunos se dedican a increparle e insultarle. Con la finalización del choque, Juan Fernández decide permanecer en el palco junto a su esposa, haciendo tiempo, mientras un pequeño sector de aficionados se van acercando a él, le siguen insultando, llegando el asunto incluso a las manos y deben intervenir las fuerzas públicas, que aplacan el tema. Con las mismas, el presidente ferrolano decide salir y esperar fuera del pabellón, en el coche alquilado. Algunos energúmenos le reconocieron otra vez y volvieron a la gresca, en esta ocasión, solamente verbal. Apareció la Guardia Civil, que invitó a nuestro protagonista de manera insistente a que se fuera. “¿Dónde? ¡Si estoy esperando a mis jugadores! Solamente faltaba que me fuera huyendo, como si la culpa de que me insultaran, fuera mía. Eso no se lo consiento a nadie”. Les aseguramos a todos los Basket Lover, que hoy día sigue siendo una de las historias favoritas del ex presidente ferrolano. Vista la tesitura, Juan Fernández sacó de su billetera un documento. Como ingeniero naval, poseía el cargo militar de teniente coronel de la Marina. Desde ese momento, le custodiaron hasta la marcha del autobús a Ferrol.

 

DE CAÑONEROS: DERRICK GERVIN LLEGA A CÓRDOBA

Y acabaremos este segundo capítulo hablando de la verdadera sensación de esta primera vuelta y de esta temporada. El modesto Cajasur de Córdoba, que había salvado la categoría precisamente porque nadie descendió en 1ª B el curso anterior, se deshace de un americano con escaso talento anotador, Lawrence Brooks y ficha a Derrick Gervin, cuyo mayor reclamo era ser el hermano menor de la leyenda NBA, George ‘Iceman’ Gervin. El impacto no se acababa ahí. De hecho, ni empezaba por ahí. En las dos primeras jornadas, sacudió todo el baloncesto español cuando anotó 61 puntos en Badajoz y 63 ante el Celta de Vigo y todos le abordaron a entrevistas por descubrir quién era tal joya. Suponía una auténtica barbaridad ver a este alero de algo más de dos metros anotando desde todas las posiciones posibles.

Derrick Gervin, una máquina de meter puntos. 

Gervin acabó promediando ¡47,9 puntos! en los 26 encuentros de esta primera fase de la liga. Javier del Campo, actual empresario del sector de telecomunicaciones de 48 años, era uno de los fieles aficionados HACE 30 AÑOS al pequeño recinto cordobés. “Aquel polideportivo de la Juventud era una olla a presión. Por aquel entonces había una especie de fiebre en Córdoba por el baloncesto, porque el equipo de fútbol vagaba por la 2ª B. Y ver a Derrick Gervin era, como ver un jugador de la NBA jugando a dos metros de ti. Era impresionante”. Gervin era un tipo que dominaba todas las posiciones del tiro, aunque escasamente se prodigaba en los triples. A los defensores, por su polivalencia les volvía locos. “Derrick era un espectáculo en anotación” recuerda Anicet Lavodrama. “Era un jugador estilo al Sylven Landersberg hoy día. No anotaba desde tan lejos, pero muy incómodo de defender, porque si lo hacías desde el exterior, te mataba entrando o posteando. Y si le defendías con un interior, utilizaba las suspensiones. Jugaba al estilo de Ray Smith”.

“Sí recuerdo que tenía una mecánica de tiro rapidísima” matiza Javier del Campo. “Eso sí lo recuerdo. No era muy esforzado en defensa, pero para nosotros, era maravilloso. Él vino porque gustó en un combinado de estos Larios All Stars que se pasó por Córdoba”. Efectivamente, ese pudo ser un razonamiento con peso para su fichaje. Gervin estuvo probando con los Sixers en el training camp y fue de los últimos descartes, como el propio jugador explica en una entrevista de la época. “Cuando me vi cortado, en Europa todas las plantillas estaban ya cerradas y me enrolé en este combinado como escaparate para dar el salto a un club, donde no pagaban mucho”. Sin mucha suerte, cuando recibió la oferta de Córdoba, no lo dudó un segundo. Se encontraba cómodo en la ciudad andaluza como para llegar a ser Rey Mago. Tan cómodo que, a mediados de octubre, en una reunión entre el presidente del club, Andrés López y la hermana del jugador, Barbara Gervin, que oficiaba como su agente, llegaron a un acuerdo de renovación junto al otro americano Jerry Adams, un tipo trabajador, que tampoco demandaba mucho balón. Perfecto para Derrick. Eso sí, lo que no le gustaba era entrenar a la ‘manera europea’. “Allí, los métodos de entrenamiento son muy distintos. Durante los dos primeros meses se trabaja fuerte, pero luego se limitan a trabajos tácticos y técnicos”.

Con algunos detractores, como el americano del Caja San Fernando y ex Baskonia, Terry White, “no ficharía un tipo como Gervin. Porque si yo tirara 30 veces, también haría esos promedios de anotación, pero el equipo estaría tal vez a punto de descender”, hay que reconocer que en Córdoba sí vieron un verdadero NBA. Es de los poquísimos casos que, tras esta 1ª B, pasó a la NBA jugando entre las temporadas 89/90 y 90/91 un total de 77 partidos con New Jersey Nets, promediando en su primera campaña 12 puntos. Sí, Rey Mago, trajo un poco de magia al baloncesto de Córdoba y a esta categoría.

 

PROXIMO CAPÍTULO: 1ª B, EL FIN DE UNA LOCA UTOPÍA (3ª parte)

Agradecimientos públicos a Mikel Cuadra, Jordi Román, Anicet Lavodrama, Juanjo Pérez Toledano y Javier del Campo por su paciencia y enorme disposición. 

 

“HACE 30 AÑOS…” (Prólogo)

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 1: “Americanos para una liga en alza”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 2: “Nace el Open McDonald’s”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 3: “Cerca de las estrellas”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 4: “Las ventanas FIBA”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPITULO 5: “La guerra de las revistas”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 6: “Kenny Simpson, un especialista defensivo que se convirtió en máximo anotador”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 7: “El infructuoso regreso del Barça a Copa de Europa (1ª parte).

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 8. “La ACB pasaba de 16…¡a 24 equipos”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 9. “La Copa del Rey de Valladolid…y Solozábal”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 10. “El Torneo de Navidad”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 11. “El viaje de Uliana Semenova (1ªparte)”.

“HACE 30 AÑOS…” CAPÍTULO 12. “El viaje de Uliana Semenova (2º parte)”.

"HACE 30 AÑOS..." CAPÍTULO 13: “¿Qué pasa con Arvydas Sabonis?”

"HACE 30 AÑOS..." CAPÍTULO 14: "La Korac más especial para el Real Madrid"

"HACE 30 AÑOS..." CAPÍTULO 15:  "Baskonia: La élite puede esperar"

"HACE 30 AÑOS..." CAPÍTULO 16: "La Recopa que se le escapó a la Penya entre los dedos"

"HACE 30 AÑOS..." CAPÍTULO 17: "Lo que el Barça se dejó en Holanda"

"HACE 30 AÑOS..." CAPÍTULO 18: "Final Four"

"HACE 30 AÑOS...": CAPÍTULO 19: "Rullán, Cabrera y Corbalán, el adiós a tres mitos"

"HACE 30 AÑOS...": CAPÍTULO 20: "1ª B, el fin de una loca utopía (1ª parte)"