Los mejores jugadores del Campeonato de España Junior 2018

Los mejores jugadores del Campeonato de España Junior 2018

Antonio Rodríguez

Real Madrid se proclamó campeón de esta edición pacense del Campeonato de España junior. Su bloque dominó, pero sus estrellas ganaron. Muchos equipos, a mayor o menor nivel, tuvieron sus estrellas. Aquí vamos a hacer ejercicios de, no solamente repasar, sino juzgar a los jugadores que más despuntaron. El por qué de su calidad, de cuáles pueden ser sus habilidades futuras.

REFLEXIONES DE PRESENTE Y FUTURO SOBRE EL CAMPEONATO DE ESPAÑA JUNIOR

 

MARIO NAKIC (Real Madrid). Alero. 2,00 metros. Croata.

El mejor jugador del equipo campeón. Al menos, el más decisivo. El hijo de Ivo Nakic (¿lo recuerdan? Siendo hombre de rotación, fue campeón de Europa con Cibona Zagreb y Partizán Belgrado y jugó en el TDK Manresa posteriormente) mostró un notable lanzamiento exterior, incluso en tiros exigentes. Por su fortaleza física, tuvo entradas contundentes y muy meritorias. Potente en piernas, es sacrificado en defensa.

Lo que más nos gustó de él fue la determinación para todas sus acciones. Bajo el aro era capaz de levantar balones incluso ante contundentes faltas. Ganador, pedía el balón en las situaciones más comprometidas (los dos encuentros ante la Penya y frente al F.C. Barcelona). Valor de futuro, añadiendo el hecho que es del 2001, junior de primer año.

 

USMAN GARUBA (Real Madrid). Pívot. 2,03 metros. Español.

Sigue siendo determinante por su peso y fuerza física. Este chico que viene dominando desde siempre, presentado en la Minicopa a ojos del gran público, aún está en edad cadete (2002) y en junior, una categoría superior, domina. Nacido en Madrid, gana posiciones en la zona y para rebote. Contundente, su salto vertical sigue siendo destacadísimo, hasta el punto que ofrece al rival la entrada a canasta para colocarle el tapón posteriormente.

Reconocemos que hay algo en su carácter que no nos gusta: no se puede patalear (literalmente) en la zona -desde lado débil generalmente-, cuando estando desmarcado y con posición ganada, no recibe el balón por la circunstancia que sea. Agita los brazos, se desespera y patalea como un niño. Es muy joven y tales comportamientos los irá limando.

Usman Garuba está hoy día, en una tesitura ahora complicada, planteándonos todos si debe sufrir una metamorfosis o no en un futuro. El jugador no tiene pinta que crezca más. Y el dominador de los tableros se va a quedar pequeño cuando dentro de tres años sea senior. ¿Evolución a la posición de “3”? Muestra ramalazos de estar trabajando en ello. Parece trabajar su tiro exterior y el dribling (aunque aquí, aún le queda mucho recorrido). 

Por su constitución física, nos cuesta verle como alero. Y en Endesa Basket Lover nos planteamos el ¿por qué no sigue trabajando como futuro hombre interior? Vale que ahora es muy center y deberá seguir un camino de ala-pívot. Pero con un trabajo de juego interior, puede ser terriblemente interesante. La madre naturaleza le ha otorgado una fuerza muy aprovechable para las zonas y no la rapidez que requiere un exterior. Sus brazos son largos… ¿por qué no intentar buscar en él un Elton Brand, por ejemplo? Necesitará de tiro exterior, por supuesto, pero pensamos que su posición natural deberá ser esa. Eso sí: avisamos que el trabajo como interior es más largo, tedioso y artesanal que el del exterior. De él y de su entorno depende.

 

MELWIN PANTZAR (Real Madrid). Base. 1,91 metros. Sueco.

El base del Real Madrid, que últimamente estaba siendo convocado por el primer equipo, fue importantísimo en el éxito del Real Madrid. Sobrio, potente, decisivo en muchos momentos. Su corpulencia la sabía utilizar para entrar con maestría a canasta. No es especialmente explosivo, pero sí sabe manejar su potente cuerpo. Quizás fue el mejor defensor del Real Madrid -en su línea exterior, seguro- robando balones y provocando los pocos contragolpes que disfrutó su equipo.

Decente en tiro exterior, sus piernas deberán valerle vivir probablemente, en la Liga Endesa. Sacrificado y trabajador, lo que muestra una más que positiva ética de trabajo.

 

JOEL PARRA (Joventut Badalona). Ala-pívot. 2,02 metros. Español.

 

Le etiquetamos en la posición de ala-pívot, aunque reconocemos que jugó la mayor parte de sus minutos en este campeonato como alero. Pero sinceramente, le vemos como ala-pívot por una razón: está a un paso de llegar a ser alero, pero por su constitución física, rapidez, lateralidad y tiro exterior, creemos que puede desestabilizar más como “4” que como “3”, donde sufrirá marcando a jugadores de esa posición.

Estuvo muy notable tanto en rebote como en transiciones. Zurdo, ha trabajado muchísimo el bote y la media vuelta en suspensión, sobre todo tras paso atrás. Nos gustaría que tuviese un poco más de agresividad en el rebote defensivo, pero es un jugador que por planta y físico, se le puede etiquetar como otra promesa en la cantera de la Penya.

 

ARTURS ZAGARS (Joventut Badalona). Base. 1,87 metros. Letonia.

Base con mucho desparpajo. Muy activo, buen manejo de balón, excelente tirador exterior de tres en estático. Nos encantó su actividad defensiva, su permanente amenaza al rival, siendo destacado en el uno contra uno frente al hombre-balón. El chico tiene carácter.

Es cierto que sufrió ante presiones rivales a toda cancha, de no pasar el balón dónde y cuándo debía. Cosas de la edad, suponemos. Y también nos preguntábamos por qué no se levantaba para lanzar en situaciones francas tras aprovechar un bloqueo directo. Pero nos gustó mucho. Desparpajo y gracia badalonesa, sin duda.

 

LUKA SAMANIC (F.C. Barcelona). Ala-pívot. 2,08 metros. Croata.

Quizás el mayor talento puro que hayamos podido ver en este Campeonato de España junior (18,4 puntos y 7,4 rebotes). La técnica más depurada en bote, en ganar posición, en levantarse en suspensión, en irse de sus rivales en uno contra uno. La facilidad y la elegancia con la que hizo la bandeja final para sentenciar en la lucha por el bronce ante Basket Zaragoza fue maravillosa yéndose de su hombre. Levantándose para suspensiones, incluso complicadas, con una delicadeza equiparable a su efectividad. Jugador de anchos hombros, buenas piernas, digamos que un prototipo físico y técnico “a lo Nowitzki”.

Tanta virtud tiene que tener un problema. Por desgracia, lo tiene: su cabecita. Irse de los partidos en pista, aportar poco en muchos minutos y sobre todo, su lenguaje corporal, que transmitía negativismo permanentemente. Cabeza gacha, negar con ella cuando venían mal dadas, verse superado cuando había mordiente por parte del rival (claro ejemplo el partido ante Estudiantes y la lucha bajo tableros), aunque tenía conexión con sus compañeros, pero no transmitía nada parecido a liderazgo y sacrificio. Con motivación y hambre, este chaval puede llegar a ser una joya. En Badajoz, ni lo uno ni lo otro.

 

NIKOLA ZIZIC (F.C. Barcelona). Pívot. 2,08 metros. Montenegrino.

Jugador netamente para ser un center. Sin mucha movilidad, ancho de hombros y muy roqueño, es verdad que puso mucho carácter en la lucha por los rebotes (13,4 puntos y 9,4 rebotes). Hombre claramente de poste bajo, sabe manejarse perfectamente bien en las cercanías del aro. Si tiene su terreno a metros-dos metros del aro, es letal, porque sabe usar las dos manos en efectivos tiros y su cuerpo para protegerlos. Conoce el arte de jugar en la zona.

Con un juego madurado, vamos a ver dónde está su límite, pero el compromiso con él, está garantizado.

 

CARLOS ALOCÉN (Tecnyconta Zaragoza). Base. 1,93 metros. Español.

 

Carlos podía puede ser el mejor base español de esta generación y podía haberlo sido en este campeonato. Su poca fortuna en el tiro en semifinales y en la final por el bronce, tiznaron un más que notable campeonato hasta ese momento. Es un jugador con unas grandes virtudes, tanto físicas como técnicas. Excelente bote, buenas y explosivas piernas para dominar el uno contra uno y como llevamos diciendo en los dos últimos años, es un jugador con gracia, con creatividad, con pocas ataduras en su juego. Por ello, que sus temores en sus dos últimos partidos tras su mal porcentaje de tiro (5/19 en la suma de ambos) le atenazasen y fuesen las primeras que vimos, pues nos chocó.

Su 8/28 en triples a lo largo del torneo (28,6%) lo tomaron como una señal de debilidad en la Penya, que en las semifinales le pasaban los bloqueos por detrás, invitándole a tirar. Como a todo el equipo (y no solamente al suyo, como ya hablaremos posteriormente), echamos en falta que se decidiese a atacar más la canasta, a su rival. Sobre una gran lectura del bloque y continuación, nos gustaría verle más suspensiones a media distancia que doblar el balón a la esquina derecha para el triple de un compañero. Ante una manera de jugar de poste bajo, en las pocas ocasiones que le vimos asistir a la continuación del bloqueo, lo hizo bastante bien. Seguiremos su evolución, porque sigue siendo un jugador de enorme potencial y una de nuestras debilidades.

 

JAIME FERNÁNDEZ (Tecnyconta Zaragoza). Pívot. 2,03 metros. Español.

Jaime ha sido uno de los mejores centers del campeonato jugando en poste bajo (11,3 puntos y 10 rebotes promedió). Tiene juego de pies, habilidad y buen toque para tiros cortos. Gran parte de la circulación de balón de su equipo era para que él sacase beneficios y posiciones óptimas para anotar. Quizás con su estatura se quede pequeño y tenga problemas. Pero su gran envergadura le hace suplir tal desventaja, porque en pista parece más grande de lo que realmente es. Y eso es una bendición.

Hablan de su evolución a la posición de ala-pívot. Veremos, pero su rapidez de pies nos produce dudas para ello. Sin embargo, los mueve con mucha maestría y elegancia. Veremos cuál es el recorrido de uno de los pívots punteros del baloncesto español de esta camada.

 

DOVYDAS GIEDRAITIS (Movistar Estudiantes). Escolta. 1,91 metros. Lituano.

Ha sido el jugador que más experiencia y tablas mostró en Movistar Estudiantes. No obstante, nos chivaron que ya jugó con seniors previamente en la 2ª división lituana. Este escolta posee un lanzamiento letal (19 puntos de promedio y 40,7% en tiros de campo) y una enorme determinación en todas sus acciones. Agresivo, ataca la canasta a nada que ve posibilidades en uno contra uno, con una mecánica rapidísima para el lanzamiento de tres y su efectividad fue ganando según pasaban las jornadas. No es lo mismo el 33% en los tres últimos partidos que su 25,9% de los tres iniciales.

En cuartos de final y hasta que le duraron las fuerzas ante F.C. Barcelona, dio toda una exhibición que cómo debe ser un jugador decidido, entrando con ambas manos y gran habilidad ante los pívots rivales. Su recepción y tiro son muy notables, al igual que su lanzamiento tras bote. Veremos si por su estatura debe evolucionar a la posición de base y si sabrá desenvolverse en el bloqueo y continuación, porque creemos que está la clave en ello.

 

HÉCTOR ALDERETE (Movistar Estudiantes). Ala-pívot. 2,02 metros. Español.

En Movistar Estudiantes había un puñado de nombres destacados que han destacado en este campeonato. Sin embargo, nos decantamos por el pequeño de los Alderete, porque puede que sea el que más proyección tiene. Héctor, el pequeño de los hermanos, es aún cadete (del año 2002) y posee ya la corpulencia como para jugar en junior y destacar como ala-pívot. Duro, honesto en su trabajo y con instinto para el rebote defensivo, en su lanzamiento exterior (una precisa y estética mecánica) tendrá la llave para poder vivir en Liga Endesa muchos años.  Muy competitivo, le gusta hacer grupo y aunque ha brillado más en su tarea reboteadora en el campeonato de Madrid que en este nacional, será un “portaviones” de las zonas para seguir siempre.

 

OUMAR BALLO (Canterbury Academy). Pívot. 2,08 metros. Maliense.

Este jugador de 15 años según su documentación, ha sido el pívot más determinante de toda la competición. 15,1 puntos, 10,8 rebotes y 2,3 tapones no han dado pie a ninguna duda sobre ello. Y aquí hay que ensalzar al trabajo que corresponda a Canterbury Academy, porque está muy bien enseñado. Todo lo que hace, es producto de un concienzudo trabajo que él ha aprendido perfectamente. Y les podemos asegurar que es de las tareas más complicadas: el juego de pívot.

Apoyado en su corpulencia, ya desde que el balón estaba en el lado contrario, ganaba una posición en la zona y esperaba a que se invirtiese el balón para recibir, sin perder ni un centímetro de lo ganado, siendo paciente para recibir (y no ofrecerse un metro más adelante para que le vean) y luego, anotar. En uno contra uno en poste bajo, aprovecha con botes el aproximarse al aro, hasta que la distancia resulte cómoda para sus tiros. El tipo, a estos niveles (recordemos que es primer año cadete y juega entre juniors, tres años mayores que él), domina por su físico. Es un auténtico tanque. Tiene brazos muy largos, buenas manos y cierto touch en tiros cortos muy efectivo. Y lo que nos gusta, es que es contundente. Si la Canterbury Academy está dirigida a que sus jugadores puedan competir en un futuro en NCAA, nos adelantamos que a este jugador le lloverán becas de grandes programas. Debe limar aún su carácter, pero como proyecto futuro, estará entre los cinco mejores de este campeonato.

 

SANTI ALDAMA (Canterbury Academy). Alero. 2,07 metros. Español.

Pues sí, el hijo del Santi Aldama salido de la cantera del CAI Zaragoza y que se asentó en los últimos años en Las Palmas de Gran Canaria, es actualmente junior de primer año y bastante destacado. Con su estatura -cinco centímetros más bajo que el padre-, juega de alero porque está aprendiendo a jugar y muy bien desde ahí. Tiene unos brazos muy largos y buenos fundamentos, tanto de bote como de tiro.

Es un jugador que necesita algunos años más para desarrollarse físicamente, puesto que, con su estatura y sus 17 añitos, queda mucho trabajo ahí por hacer. Cuestión de tiempo. Para las posiciones en las que se mueve, es un jugador lento, que suple perfectamente esa carencia con buenos fundamentos y hacer todo con corrección. Y reiteramos, si su potencia y explosividad física crecen, dará más velocidad a sus acciones. Se defiende bastante bien cercano al aro y posee un seguro lanzamiento exterior, de momento, de recibir y tirar.

Aún no se atreve a levantarse en suspensión tras bote, pero suponemos que será un gesto que trabajará en años posteriores, pues con su estatura puede ser muy importante. Sus números han sido muy loables, con 14,5 puntos y 7,5 rebotes. Aunque pitaron falta en ataque, en la retina se nos quedará un enorme mate que hizo remontando línea de fondo yéndose de su par en uno contra uno. Pinceladas de futuro.

 

OTROS JUGADORES DESTACADOS:

Ignacio Arroyo (Movistar Estudiantes): Base chileno que tiene mucha creatividad y fantasía en su juego. Aún le queda mucho recorrido físico, puesto que procede de un país donde no se ha trabajado con él como se hace en Europa (su cuerpo es el de cualquier adolescente). Sin embargo, tiene unos pies enormes -una palanca extraordinaria- y unos brazos muy largos, que le hacen botar muy cerca del suelo y muy alejado de su rival. Como no tiene la potencia de piernas “europea” para irse de sus rivales en uno contra uno para acabar con bandejas, le encanta soltar tiros por elevación (lo que llevamos llamando “bomba” casi 20 años ya) con gran efectividad, porque el chaval tiene “touch”. Muy buen tirador exterior.

Rafael García (Obradoiro Peleteiro): Fue el base titular del “Obra” y nos gustó viéndole evolucionar por la pista desde el primer momento en que le vimos, incluso sin tirar a canasta. Nos cautivó cómo mueve sus pies. Es perfecto cuando recibe, cuando bota, cuando pivota, cuando dribla o cuando tira. Siempre bien colocados. Es un notable tirador y aunque no le vimos entrar apenas a canasta (a causa de una tobillera muy visible en su tobillo izquierdo), cuando el partido de octavos estaba caliente ante la Penya, se arriesgó y parecía tener una enorme decisión ante los pívots rivales. Si fuese un jugador más esforzado en defensa, estaríamos encantados de completar el combo de un base con enorme proyección.

Pape Ablaye Sow (Fundación 5+11): Con todo lo que ha aprendido respecto a lo que vimos el año pasado, el pensar que tiene actualmente 14 años y 2,02 de estatura, da miedo. Cuerpo de niño, como su cara, el chaval está aprendiendo a jugar a esto de verdad. Defensa, tiro exterior, mejora en el bote, transiciones… No pensamos hablar de sus carencias y sí redundaríamos una y mil veces en su progresión. En lo que era un pívot en infantiles y ahora es un alero, camino de ser escolta. La joya de la paciente factoría de Baskonia.