Amar Sylla: Una 'marcianada' para la élite

Amar Sylla: Una 'marcianada' para la élite
(Foto FEB / Alberto Nevado)

Antonio Rodríguez

Dentro de los jugadores con más posibilidades de éxito de cara al futuro entre las estrellas del Campeonato de España Junior, se cuenta con nombres ya afamados, repletos de clase entre los favoritos. Y luego está Amar Sylla. Otra cosa. Una “marcianada” sin límites, trabajando de cara a llegar a la élite que lo espera.

El año pasado, en el Torneo junior de Euroliga disputado en la población malagueña de Coín, el Real Madrid puso en pista a cuentagotas a un chaval muy joven -era categoría cadete de hecho-, con la calma de otorgarle pasos cortos en su recorrido. Más tarde, nos enteramos que llevaba más bien poco tiempo jugando a baloncesto. Progresión sobre un ritmo adecuado. Pero ante nosotros, en esa “patita bajo la ranura de la puerta” en sus primeras evoluciones dándonos la bienvenida, se abrían las posibilidades de un jugador que nos hizo abrir los ojos como platos. 

(Foto FEB / Alberto Nevado)

Un entrenador presencial en aquel evento, con toda la sorna y la guasa malagueña, decía “eso tenía que estar prohibido” cuando taponó un tiro casi en los focos en su defensa directa de uno contra uno. Reconozco que hace un año, pocos conocíamos de las habilidades de Amar Sylla, alero-ala pívot del Real Madrid, que en escasos minutos de pista, nos embaucó (ver vídeo de aquel torneo y de aquellos momentos) con gestos que pocos pueden hacer. Era una fantasía en pista.

No solamente eran los tapones, los palmeos muy arriba donde nadie llegaba, sino que en una ocasión defendiendo al base rival por un cambio de asignación, comprobamos que, en posición básica perfecta, apoyado en sus interminables brazos, fue capaz de robar el balón de las manos del contrario a poco más de 50 centímetros del suelo, para enfilar el aro con un mate en el posterior contragolpe (segundo 51 del vídeo). Nos quedamos con la boca abierta. Coordinado, endemoniadamente rápido, este chico procedente de Dakar, reciente fichaje del club blanco (era su primera campaña en el Real Madrid), a pesar de sus pocos minutos de presencia y protagonismo, era “puerto fuera de categoría”.

Tras doce meses en la tutela del Real Madrid, el Campeonato de España junior ha sido otro nuevo escaparate entre flashes de este junior de primer año, haciendo exactamente lo mismo, pero ampliado, a lo que vimos en la entrañable cancha malagueña. 

Ayer, en el cruce de cuartos de final ante los barceloneses de Basket Almeda (81-56), resaltando el enorme mérito el de este club, con jugadores dirigidos por la mano maestra de Miguel López Abril, sabiendo en todo momento a qué jugaban, se toparon con algo con lo que no se habían encontrado durante toda la temporada. Los tiros cómodos tras romper el sistema defensivo rival eran taponados. Rebotes que tenían que caer para ellos tras posiciones perfectamente ganadas, eran atenazados a dos manos en alturas superiores a las del aro y convertidos en mates. Amar Sylla era algo con lo que no se habían encontrado.

Sus 15 puntos en 24 minutos de juego de ayer no son estadísticas que impresionen, porque no es hombre que persiga brillar en ello. Es cierto que el senegalés es poco egoísta, sin afán de protagonismo, en busca de pases para los compañeros, casi silencioso… si no fuera por la espectral superioridad de hacer cosas que nadie más puede hacer en este campeonato. 

Suponemos que su tendencia será a jugar de alero, mejorando su elegante tiro en suspensión con la zurda, mientras que cogerá rebotes, doblará balones, pondrá tapones y estampará contra la red palmeos de tragar saliva. La marca de unas acciones que son auténticas “marcianadas” en nuestras pistas. Y eso saca el asombro de todos en los graderíos, por ver algo especial, inhabitual. La marca de Amar Sylla, una joya más en el Real Madrid. Una estrella fuera de cualquier órbita.

 

 

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