ARTÍCULO: VALENCIA BASKET, VICTORIA POR ASFIXIA

ARTÍCULO: VALENCIA BASKET, VICTORIA POR ASFIXIA

Antonio Rodríguez

Romain Sato se dispone a defender un saque de banda. Extiende sus interminables brazos y los agita para dificultar su ejecución. Y bien que lo hace, hasta el punto que complica y mucho la recepción por parte de un jugador de Cajasol. Es una muestra clara de lo que pudo ser el partido de ayer entre el Valencia Basket y Cajasol. Añadamos que los sevillanos anotaron 9 puntos en el último cuarto. Su resultado final, 84-54 lo dice todo.

Los jugadores de Velimir Perasovic son conscientes de lo que se están jugando en estos partidos, de lo que aconteció en la pasada temporada a estas alturas. En el caso de su actual rival, lo derrotaron por asfixia. Porque si fue Justin Doellman, jugador que se encuentra en “estado MVP” (5/7 tiros de campo, la mayoría de sus puntos en la primera parte), en la segunda subieron mucho la intensidad defensiva, lo que les permitió correr. Fueron forzando poco a poco a los sevillanos a tener que decidir en acciones individuales, para nada efectivas y, tras ir con 10 puntos de diferencia a falta de un minuto para el final del tercer cuarto y el choque abierto, Cajasol sufrió una caída en los últimos 11 minutos, donde se asfixiaron. Actualmente, jugar frente a Valencia Basket es como intentar jugar bajo el agua. En algún momento tienes que tomar aire y los hombres de Perasovic, no dan un respiro. Resultado, muertos por asfixia.

Porque asfixia fue el ritmo que imprimió Sam Van Rossom en las transiciones o la defensa de Sto en la segunda mitad sobre Landry. Asfixia da como resultado los enfados de Satoransky con Lafayette. El primer round es valenciano y no parecen querer bajar el pistón.

Sin embargo, no todo fueron malas noticias en el conjunto de Aíto García Reneses. Quizás, conocedores ya de la derrota, la peor noticia fue el esguince que se produjo Josep Franch en el último minuto del primer cuarto, con su esguince de tobillo. Eso será un problema para el segundo envite. Sin embargo, ellos aguantaron y tuvieron madera de ser equipo de playoff, a pesar de su juventud, en los primeros 20 minutos. Su defensa fue tan dura como la que exige el guión, como la de los valencianos, cuyas ideas no fueron tan claras. Contaste uso de body-checks en los bloqueos valencianos, excelente defensa del pick&roll con mucha agresividad por parte de todos, tanto los pequeños como los hombres altos para recuperar posiciones, y aunque sufrieron durante todo el partido en su tablero con el rebote, sí que sabían cumplir en los primeros 20 minutos. Marcus Landry tuvo buenos aclarados que supo aprovechas y Scott Bamforth, aún sin estar acertado, pero sí tuvo el carácter de intentar aportar con su tiro exterior. A este Cajasol, a nada que les impriman ese carácter guerreros de la primera parte, durante más minutos, pueden ser otra cosa muy diferente. El paso adelante de Satoransky será un buen medidor de sus posibilidades.

A la espera del segundo partido el sábado, Valencia Basket sigue impidiendo dar un respiro a los rivales. Victorias por asfixia.