ARTÍCULO: FINAL FOUR 02: LA CONTUNDENTE VICTORIA MADRIDISTA

ARTÍCULO: FINAL FOUR 02: LA CONTUNDENTE VICTORIA MADRIDISTA

Antonio Rodríguez

No es nada normal, que en el inicio del último cuarto de un Real Madrid-Barcelona, los aficionados blancos tengan esa alegría de festividad en las gradas y los del F.C. Barcelona, las mismas que las de los fans del CsKA Moscú, que perdieron de forma tan sorprendente en la primera semifinal. Y es que, un 100-62 a favor de cualquiera, en este caso del equipo dirigido por Pablo Laso, es extraño. El transcurrir del enfrentamiento entre los dos últimos finalistas de la Liga Endesa, estuvo marcado por aciertos y desacuerdos, con rachas y desesperos.

Y es que con los esfuerzos de Ante Tomic tan sólo, no bastaban para reducir los 10 puntos de desventaja en el marcador. Faltaban poco más de 13 minutos para la finalización del choque. El pívot croata fue muy honesto en su trabajo, buscó su acierto -que encontró en muchas ocasiones, con 16 puntos y 8 rebotes- e hizo un esfuerzo grande. Y es que, en este tercer cuarto, tuvo que aumentar la “dificultad del ejercicio”, por no recibir ya con facilidad los pases de Marcelinho en las continuaciones de los bloqueos, al igual que en los primeros 10 minutos. Ni por frecuencia ni por posición. De hecho, recogía los pases a 7 metros del aro en vez de a 4. Tres metros de diferencia para desactivarlo. Cuando tuvo su canto del cisne, los azulgranas desaparecieron como no habíamos visto en toda la temporada. Se hizo una apuesta-suicidio por el triple, algo difícilmente entendible cuando aún restaba un cuarto entero, como medida desesperada digna de momentos finales. Con Pullen nuevamente en cancha, con Nachbar intentándolo una y otra vez desde la línea de 6.75, al igual que Oleson, se fueron del partido, puesto que coincidió -también casualidad- con los minutos más acertados del Real Madrid en ataque.

Y es que Real Madrid tuvo ese acierto y sobre todo, mucha calma. La tuvieron cuando el F.C. Barcelona cogió las primeras rentas con el cuento más que sabido de Marcelinho-Tomic (idéntico inicio al de la final de la Copa del Rey), la tuvieron para encontrar las debilidades rivales en el segundo cuarto y ajustar su defensa en el tercero. Claro, ya en el último, fue todo rodado. Dos puntos importantes:

- En el segundo cuarto, supieron radiografiar la propuesta defensiva de Xavi Pascual. Un Lorbek excesivamente lento era incapaz de contener a Nikola Mirotic cuando le retaba a un uno contra uno (4/4 en tiros de 2 puntos para el hispano-montenegrino). Rudy Fernández sabía que no tenía seguidor cuando evolucionaba para lanzar sus triples, porque Juan Carlos Navarro, encargado de su marca, no llegaba. De hecho, el de Sant Feliu mostró su disgusto en más de una ocasión. Sus compañeros debían ser conscientes que por sus condiciones físicas actuales, debía ser ayudado en la marca de Rudy, porque él no puede. No tuvo tal ayuda.

- A esos minutos, los peores defensivamente del club blaugrana, se les unió la opción que eligió Xavi Pascual de utilizar a Jacob Pullen. ¿Quien tocaría, el acertado o el errático? Pues fue lo último. Y el errático Pullen, significa fallar tiros y en varias ocasiones, perder balones, que fue lo que hizo perder el tono y la igualdad en el marcador al descanso. Injustos seríamos diciendo que él fue el único responsable de tales pérdidas, pero sí fue su máximo responsable.

- Y en el tercer cuarto, esas acciones azulgranas chocantes, de buscar y buscar y buscar lanzamientos triples cuando no les entraban, obviando por completo la guerra en la zona. Claro, que es justo decir que defensivamente hablando, tanto Mirotic como sobre todo Ioannis Bourousis, estuvieron inconmensurables. Eso, unido al festival Mirotic (19 puntos) y de Sergio Rodríguez (21 puntos), acabó cuajando uno de los enfrentamientos de los dos clubes más laureados de nuestro baloncesto, más extraños de los últimos tiempos.

Real Madrid afrontaba así su segunda final consecutiva, con la moral por todo lo alto. El F.C. Barcelona, sufrió algo muy doloroso, que veremos que consecuencias anímicas arrastran para el final de temporada. Su desacierto y su falta de brújula en todos los aspectos, fue notoria, contrastando con su enorme papel en el Top-16 de la Euroliga y en las últimas jornadas de la Liga Endesa, que bien hemos destacado en estas páginas. Estaremos atentos.