ARTÍCULO: UNICAJA, ESCUCHANDO EL RUGIDO

ARTÍCULO: UNICAJA, ESCUCHANDO EL RUGIDO

Antonio Rodríguez

Mientras Valencia Basket llenó páginas entre semana en los medios de comunicación hablando de baloncesto, con su avasalladora trayectoria en la final de la Eurocup, mientras que F.C. Barcelona y Real Madrid se van poniendo a punto de cara a la cita más importante de la temporada, la Final Four de la Euroliga, mientras observamos la lucha por las últimas plazas que dan acceso al playoff en un par de semanas, con un buen número de equipos rifándose sus papeletas, existe un club que, tras la finalización del Top-16, trabaja tranquilo, en silencio, sin apenas focos y con un calendario que no hacía girar la cabeza a nadie que no fuese de la región. Se trata de Unicaja.

En Málaga a lo que se están dedicando es a escuchar el rugir de su motor, poniéndole a punto. Desde la sorprendente remontada del FIATC Joventut en el Martín Carpena, son ya ocho victorias consecutivas en la Liga Endesa. ¿Un logro importante? Bueno, aquí tienen a los rivales: Laboral Kutxa, Iberostar Tenerife, Bilbao Basket, CAI Zaragoza, Río Natura Monbus, La Bruixa d’Or, C.B. Valladolid y Fuenlabrada. Sobre la teoría, no tendría por qué perder ningún partido. Pero del “no tendría” a “ganar todos” hay un proceso de trabajo bien hecho, de ver cómo todo va poniéndose a punto, sin tropiezos ni sinsabores. Camino llano y sin sobresaltos.

A pesar de la lesión en Valladolid de Fran Vázquez en su mano izquierda, de la que parece se recuperará pronto, el máximo taponador de la historia de la Liga Endesa, estaba haciendo el baloncesto más sólido desde que llegó a Málaga. Su baja ha hecho que regresase Rafael Hettsheimeir, con el que tienen aún dos semanas para ir trabajando y que se recupere finalmente de su gemelo. Vladimir Stimac mantiene su efectividad en silencio, aportando la base del esfuerzo entre los hombres interiores malagueños, aportando lo que necesitan en la zona a cada momento. Y el americano Nik Caner Medley, también disfrutando de sus mejores partidos, hasta el punto de dejar caer un pañuelo al suelo, como las damiselas encaprichadas del galán, poniendo ojitos a la ciudad malagueña para otros doce meses.

En estas ocho semanas sin grandes portadas, han ido ajustando su trabajo defensivo con el baluarte ya comentado de Fran Vázquez como final de una tortuosa travesía rival a cada posesión. En esta racha de ocho partidos han encajado 71,3 puntos. Pensad que la mejor defensa de la liga, la del F.C. Barcelona, encaja 70.7 puntos. Con estos números parciales de sus recientes ocho triunfos, les situaríamos en segundo lugar. Además, las rentas que han logrado respecto a los rivales, han sido de 13.9 puntos en esta racha (esto, descartando la abultada victoria ante C.B. Valladolid, para no desvirtuar mucho tales baremos). Muestran clara solvencia.

El susto del problema inguinal de Zoran Dragic no parece que pasará a mayores hasta que no acabe la temporada y se opere. Mientras, Txemi Urtasun sigue afinando tiro exterior, en ayuda a un referente claro como Ryan Toolson. Y Mindaugas Kuzminskas ya es un adulto, con aportación de futura estrella de la competición.

Crecimiento individual para el desarrollo del equipo parece ser un lema que van cumpliendo. Ellos tienen claro la posición final liguera: 4º en la liga regular. Y tienen ya rival para la carrera inicial en el playoff en cuartos de final: Herbalife Gran Canaria. Les da la tranquilidad y la paciencia de seguir trabajando con unos horizontes muy marcados.

Joan Plaza sigue puliendo las piezas y para seguir rodándolas, hace jugar a un mínimo de 10 jugadores, un mínimo de 10 minutos. Quiere profundidad para cuando lleguen los días de exigencia máxima. Poco a poco. Gritos y pisadas en el parquet en el vacío del Martín Carpena durante los entrenamientos están siendo la banda sonora del Unicaja. La del rugir del motor del equipo, la de ir limando salientes y obstáculos, revisando filamentos, con calma. Tienen una importante prueba de muestra para analizar hasta qué punto brilla el verde malagueño en su despedida de la Liga regular, ante el Real Madrid. Más para el aficionado que para ellos, será un termómetro.

Hay jugadores en esta plantilla que saben ganar, que han ganado. Y tienen un entrenador que sabe lo que es ganar títulos, porque los ha ganado. Puede sonar a artificios, pero también suena a aval. Su juego es sólido y lo saben los rivales. Unicaja trabaja y espera. La reválida llegará en cuartos de final, junto con la exigencia de su afición, la que “daba 10 puntos de ventaja” desde las gradas. La que pretenden recuperar su clamor. Volvería a ser un binomio terriblemente atractivo en la Liga Endesa.