ARTÍCULO: DIARIO DE MANNHEIM (Capítulo 4)

ARTÍCULO: DIARIO DE MANNHEIM (Capítulo 4)

Antonio Rodríguez

Photo: Albert Schweitzer Tournament.

Tras una decepción y el verse privado de ir por los metales en cualquier torneo, el desencanto aflora en cualquier equipo. En esta caso en la Selección Española ayer, que tras su derrota ante Estados Unidos en un tremendo esfuerzo físico, con todos los cuerpos doloridos de los golpes que se permitieron, con menos de 24 horas tras tal cruenta batalla, el rival de hoy, Ucrania, casi era lo de menos. En estos casos, intentar luchar contra uno mismo, es lo más importante. Intentar abstraerse de todo ello, no resulta nada fácil, intentar concentrarse para este nuevo enfrentamiento, menos aún.

Y ya se vio desde los primeros compases que el choque iba a ser complicado. A nuestros jugadores al caer al suelo tras un lance del juego, les costaba incorporarse y salir corriendo. Se les veía que sus maquinarias hoy estaban doloridas. Ucrania pudiese estar igual de cansado por la acumulación de partidos (es el quinto en seis días), pero ellos no se enfrentaron en aquella “batalla campal permitida” que fue el España-Estados Unidos del día anterior. Ni mucho menos podía ser lo mismo.

Salieron a la pista inicialmente Francesc Itturia, Marc García, Carlos Martínez, Marc Bauzà y Yankuba Sima. Y las cosas no pintaban muy bien porque durante toda la primera mitad se fue por debajo en el marcador (24-25 al final del primer cuarto), para al menos llegar al descanso con el marcador igualado a 41, tras endosarles un parcial de 11-0 y olvidar el peligroso 30-41 que llegó a registrar el electrónico. Marc García llevaba la voz cantante anotadora, aunque en esta ocasión, en defensa costaba mucho más para todos.

Photo: Albert Schweitzer Tournament.

Sin embargo, esa reacción española fue un espejismo, puesto que no tuvo continuidad en la segunda mitad, ya que Ucrania, liderados nuevamente por su gran tirador Sviatosliav Mikhailiuk (22 puntos hoy, aunque 2/8 en triples), que ayer logró 24 puntos y 5/8 en triples ante Italia en una gran exhibición, seguían cristalizando el choque en una ocasión perfecta para ganar a España. Con una canasta de su pívot Andril Shalamov, tras recibir un buen balón doblado, se marchaban 52-60 a falta de 1:47 para la finalización del tercer cuarto, que se amplió a un 55-65, que con un increíble triple de Xavi Oroz desde medio campo sobre la bocina del cuarto, se llegó con un algo más maquillado 59-65.

Fue demasiado el margen que nos cogieron nuevamente, con triples importantes del alero reconvertido a pívot en este torneo, Evgeni Balaban, quien nos fueron matando poco a poco (67-77 a falta de 04:30), sin una respuesta clara de los españoles, menos finos en el rebote que ayer, donde tan sólo Marc García, en acciones individuales de fuerte carácter (34 puntos, 10/22 en tiros de campo), se empezó a recuperar e intentar igualar el marcador, hasta llegar a un 82-83 a falta de 26 segundos. Opciones y errores de los ucranianos hubo, pero nuestros también. Dos tiros libres del seguro pívot Andril Shalamov desde la línea (8/8 en el partido), sentenciaron el partido con el definitivo 84-89 y a esperar a la jornada del sábado, para disputar frente a Alemania, los anfitriones, los puestos del 7º al 8º, que para mayor penintencia, se jugará a las 9 de la mañana.

Photo: Albert Schweitzer Tournament.

En el mismo pabellón, a continuación, se disputó el choque entre los líderes de nuestro grupo, los clasificados para semifinales, con la victoria de Estados Unidos sobre Italia (84-76), con buenas actuaciones del pívot reclutado por Wisconsin Ethan Happ (21 puntos) y esta vez sí su tirador Brock Miller (4/8 en triples), estuvo acertado con 22 puntos. Las estrellas italianas estuvieron muy bien defendidas y obtuvieron malos porcentajes en tiro, sobre todo sus estrellas Mussini (6/16) y Flaccadori (2/10).

Mientras, en el pabellón de Mannheim se disputó el Serbia-Turquía, lo que para muchos puede ser la gran final. Y no decepcionó. Igualado e intenso hasta el final, donde los serbios lograron los primeros parciales hasta el descanso (52-44), apoyados en el pívot Nikola Pavlovic (10 puntos) y sobre todo en el base del F.C. Barcelona, Stefan Peno (23 puntos), mostrando la tremenda facilidad anotadora que tiene y su capacidad de liderazgo. Sin embargo, el empuje sin control de los turcos en la segunda parte se fue ordenando poco a poco, y fueron recortando diferencias hasta igualar el choque y mantenerlo así en los últimos 15 minutos, con muestras de un gran baloncesto en momentos puntuales. Los turcos tuvieron hasta 5 jugadores con más de 10 puntos, todos muy repartidos, donde sus pívots Akif Egemen Güven y Ege Arar (11 puntos cada uno) hicieron daño, donde el verdadero jefe de esto sigue siendo su base de 2.04 Tolga Gecim, que fue quien aclaró ideas para asestar el golpe definitivo y el brazo ejecutor fue el base, más anotador que otra cosa, Ogulkan Baykan (16 puntos). Con mucho tesón, mucho esfuerzo, aupados por la apasionada afición turca, se llevaron el encuentro (83-88) y el pase como primeros de grupo en semifinales, donde el próximo sábado a las 18:30, lo disputarán frente a Italia (inicialmente, en la web de la Federación Alemana hay un streaming preparado para emitir las semifinales y la final). La segunda semifinal, a las 20:30 (también hora española), el Estados Unidos-Serbia.

Photo: Albert Schweitzer Tournament.

Para finalizar, comentar que aprovechando el mediodía, estuvimos comiendo algunos en la coqueta localidad de Schwetzingen, famosa por los jardines de su palacio, buscando cierta semejanza en su tiempo con los parisinos de Versalles y tomando sus exquisitos espárragos, ya comentados en esta columna. Para que vean de la importancia de tal producto en esta región, aquí va la fotografía de una estatua en la plaza del mercado, en honor a la vendedora de espárragos, que ha formado parte del paisaje durante siglos aquí. Precioso sitio que con la compañía del sol, convirtió el almuerzo en una delicia.