ARTÍCULO: TUNECINOS AL PODER

ARTÍCULO: TUNECINOS AL PODER

Antonio Rodríguez

Llegaron en silencio, como algo casi exótico, aunque eso hoy día se estile mucho menos. ¿Túnez? ¿Qué país es ese dentro del concierto mundial? Tenían recientes antecedentes de cierto éxito, buena impresión en los Juegos Olímpicos de Londres y fueron reyes en su continente un año antes, imbatidos, que les valió precisamente el pasaporte olímpico. De ahí, desembarcaron dos jugadores a la Liga Endesa. ¿Frívolo? Sus actuaciones nos han dicho que no.

Salaj Mejri, tocar el cielo

El primero en llegar, el más conocido: Salah Mejri. El ojo del Río Natura Monbus primero, la capacidad para catapultarle después, hicieron que el Real Madrid viera en él un pívot muy grande y ágil a la vez. Todo lo que le faltaba a Begic, lo tenía el tunecino. Me hubiese encantado ver la cara de Florentino Pérez cuando le dijeron que parte del presupuesto iba para fichar un tunecino. ‘Vosotros sabréis’ es lo que supongo que diría. Efectivamente, la gerencia cestista del club sabía muy bien lo que se hacía.

Salaj Mejri llegó con toda la humildad del mundo al club blanco, como lo hizo cuando llegó al Obradoiro. Disfrutaba de pocos minutos, en ocasiones de ningún minuto. Pero dicen que el chico trabajaba en el silencio de los entrenamientos muy bien. El que fue el máximo taponador en los Juegos Olímpicos de Londres, con 3.4 por partido -toda una barbaridad- muestra esa misma capacidad aquí también y además, por su rapidez en transiciones, anota con fluidez, en “alley-oops”, con la posición ganada o de ganchos estratosféricos como vimos el pasado Domingo ante Tuenti Móvil Estudiantes. Anota casi siempre que recibe. A sus medias de 12.5 puntos en 16 minutos por partido en los dos últimos enfrentamientos del club blanco, lleva 19 canastas en 22 tiros en los últimos 5 partidos de la Liga Endesa. En una entrevista este invierno a Clifford Luyk, ya nos adelantaba que lo que mostraba en los entrenamientos era magnífico, y que sería un gran valedor del club blanco en la segunda mitad de temporada. Al día de hoy, su hambre y ganas por mejorar le sirven para ser un sólido pívot de rotación. Y esto parece tan sólo un principio. El aficionado blanco está muy identificado con él.

Makrem Ben Romdhane

Con la crisis económica y el tener que ajustar presupuestos, UCAM Murcia se fija en alguien más anónimo aún. Es fácil ver un tipo de 2.16 que intimida bajo canasta, sea de la nacionalidad que sea. Pero un 2.04, ya pasa mucho más desapercibido. Pues que a Oscar Quintana le gusta, sin haber pisado liga europea (a diferencia de Mejri) y aquí se presenta con sus 25 años. Sin embargo, UCAM Murcia tampoco se equivocaba en su elección y sabían perfectamente a quien habían ‘echado el guante’. Makrem Ben Romdhane es un jugador de baloncesto, porque sabe jugar a baloncesto. En Estados Unidos, el reino de la especialización, suelen llamarles all around players, pero soy de los que prefiero llamarles jugadores de baloncesto.

Y es que es tal cual. Con su estatura, es alguien que sabe hacerlo todo, porque le han enseñado a hacer de todo. Tiene un muy notable dominio de balón, sabe entrar a canasta, utiliza muy bien el cuerpo para protegerse de tiros cortos y sobre todo, sabe lanzar muy bien desde exterior. Son todas estas las cosas que se enseñan a un niño cuando empieza a jugar. Lo bueno de Ben Romdhane es que le enseñaron todo esto sin pensar que el chaval apuntaba a superar los dos metros y ni se les pasaría por la cabeza el hecho de empezar a trabajarle como un pívot. Que esta pureza la haya adquirido en Túnez, pues sí me lleva a la sorpresa.

Por todo ello, Makrem Ben Romdhane toca cualquier palo sobre una pista de baloncesto. Y todo lo que hace, bien. Marcelo Nicola lo suele utilizar como ala-pívot, mientras que en la selección suele ser el ‘tres’ titular del combinado. Y cumple bien con la exigencia de un cuatro. En verano dijimos que tenía los problemas típicos de alguien que ha crecido en ligas menores: no tiene un físico muy poderoso, sobre todo tren superior y su nivel defensivo es más bien pobre, bajo listón consecuencia de una liga como la suya. Pero Ben Romdhane tiene piernas, eso no lo duden. Potencia en las piernas que le sirven para ejecutar todos sus movimientos -repito que cuando le formaron, hicieron orfebrería con él-, y lo que le costaba inicialmente, aguantar el umbral defensivo que tenemos en la Liga Endesa, verle hace dos jornadas “pegarse” con Andrés Nocioni en su enfrentamiento ante el Laboral Kutxa y no amilanarse, parecía otorgarle un diploma en la tarea más ingrata y más sufrida para él. De hecho, ese partido lo culminó de forma notable, con 12 puntos y 5/7 en tiros de campo (2/3 en triples), algún ‘cara a cara’ poco amistoso con Nocioni de postín -que todo cuenta- y que auparon a culminar el sueño murciano de esquivar las plazas de descenso.

Pues ya lo ven. Tunecinos en nuestra Liga Endesa -quién nos lo iba a decir hace unos añitos tan sólo-, y además brillando en el presente, con buenas expectativas de futuro. Porque sí, nos gustaría seguir disfrutándoles aquí.