ARTÍCULO: ¡QUÉ BONITO LO DE AÍTO!

 ARTÍCULO: ¡QUÉ BONITO LO DE AÍTO!

Antonio Rodríguez

Cajasol volvió a dar una alegría a su afición tras derrotar al Herbalife Gran Canaria en la tarde del pasado sábado, por 73-60. Exactamente, a quien dio una alegría fue a todos los aficionados al baloncesto que tuvieron ocasión de ver el enfrentamiento. Y es que, señores, ¡qué bonito lo de Aíto!

A Cajasol hay que darle un reconocimiento acorde con los resultados que está cosechando (14-13 y encarnizada lucha por un puesto en el playoff). Resultados que encandilan a sus seguidores, baloncesto que embauca a los de este deporte. Es una delicia verles jugar. Es, propiamente dicho, baloncesto. Que no me baja nadie de la borrica cuando en el pasado Eurobasket de Eslovenia, si tenía que nombrar al equipo que había realizado el mejor baloncesto, un servidor lo tenía bien claro: Ucrania. Con qué clarividencia se movían sus jugadores, qué bien pensado todo, con justificación y resultados precisos. Mike Fratello, el viejo Mike Fratello parecía sacar de su cabecita un baloncesto sencillo, atractivo, efectivo y en muchos casos, abandonado. Pues es lo que veo las más jornadas en el municipal San Pablo de Sevilla, con esta panda de chavales, dirigidos por Aíto García Reneses.

Viendo que cuenta con dos jugadores netamente de poste bajo, como Ondrej Balvin y Guillermo Hernangómez, Aíto maneja y hace jugar con esa posición en campo. Y lo bordan. Porque siempre tienen un triángulo ofensivo como aquel que hacíamos reverencias de Phil Jackson. Porque hay cortes, amenazas de buenos pases, hay movilidad partiendo de ello y porque los dos del lado débil trabajan los espacios creados.

Piensen que ni Joan Sastre, ni Marcus Landry, ni el último “Jugador Actitud Azul” Kristaps Porzingis pudieron participar en la victoria ante las huestes de Pedro Martínez. Con ese juego tan preciosista, las limitaciones eran menos. Y es que si toca probar otra cosa, también lo hicieron fantásticamente bien. Porque Guillermo Hernangómez ha aprendido a continuar bloqueos y hacerse grande, grande para que le vean casi aumentado, cuando corta hacia canasta. Por lo tanto recibe, finta (un maestro de las fintas de tiro bajo el aro) y suma, falta y/o canasta, pero suma. Que el base titular, con la inestimable ayuda -siempre- de Tomas Satoransky era por fin Nikola Radicevic -mañana hablaremos de él- y fue de recital. Y porque el reserva es el más punzante y agresivo Josep Franch que hayamos visto en todo su periplo en la Liga Endesa.

Y son unos maestros del uno contra uno: sean pequeños como Satoransky, sean teóricos grandes como Marcos Mata, sean los ausentes Porzingis y Marcus Landry, con espacios y abiertos son muy difíciles de defender. A lo playground neoyorquino, que piernas jóvenes y potentes, eso sí que tienen. Y en este últimos mes, hasta Scott Bamforth se siente muy cómodo en pista.

Siempre con espacios, siempre con balón circulando. Sin pudor en meter el balón dentro, sin remilgos en hacer buenos pick & rolls, es un baloncesto tan, tan sencillo, tan de diccionario y teoría llevado con la mayor simpleza y el mayor éxito, que deja enamorados a todos quienes ven una buena tarde de estos chavales. Porque con eso se cuenta: con un plantel extremadamente joven, cuando las cosas no salen, es que no salen, y se difuminan todos (ejemplo en el último partido emitido en Teledeporte ante Unicaja, tras la Copa del Rey). Aíto eso lo sabe y cuenta con ello. Pero de su mano está la paciencia y el tacto en estos pupilos, que parecen sabios cuando están enrachados. Sabios del baloncesto. Y es que, ¡qué bonito lo de Aíto!