ARTÍCULO: LA ZONA DE TORTURA DE UCAM MURCIA

ARTÍCULO: LA ZONA DE TORTURA DE UCAM MURCIA

Antonio Rodríguez

Malas semanas tuvo que soportar el UCAM Murcia. En estas líneas hablamos de un equipo desenfadado y divertido al principio de competición. Tuvieron lesiones, fallaron en finales igualados y se inició una espiral de derrotas mucho más prolongadas de lo que hubiesen querido. Llegó Pete Mickeal y no solventó gran cosa y llegó Marcelo Nicola, nuevo entrenador tras la destitución de Oscar Quintana, que no parecía ser ningún ungüento. Sin embargo, se incorporó a una nueva versión de Thomas Kelati que no habíamos visto en toda la temporada: mucho más en forma, más confiado y su polivalencia optimizada. Y poco a poco, Marcelo Nicola comenzó a asentar su proyecto y lo está viendo cristalizar. Las victorias ante Tuenti Móvil Estudiantes (85-84) y sobre todo, la lograda esta última semana ante Laboral Kutxa (89-80) desvelan puntos, diversión, mucha entereza y las benditas y esperadas victorias, que como suele ocurrir en todas las temporadas, calientan la parte de abajo de la clasificación hasta convertir en algunos de sus contendientes, como los equipos más en forma de la Liga Endesa en estos momentos.

Analizando la victoria frente al conjunto vitoriano, una de las cuestiones que más me llamó la atención, muestra más de la firmeza en el juego del conjunto levantino, fue su defensa zonal. Esto tiene todo el sello y la pinta de ser un arma que quería imponer Nicola. Es una de las defensas zonales más movibles, más activas y con más efectividad en retener a los contrarios, que haya visto en los últimos tiempos en nuestro país. Utilizada durante muchos minutos -que para eso está tan trabajada-, fue un potro de torturas para los hombres de Sergio Scariolo, que ni tuvieron paciencia para atacarla, movilidad y agresividad para dar pases que hiciesen “pupa” ni mucho menos, su receta. Digamos que directamente, los murcianos negaron cualquier aportación interior. La fácil canasta de Tibor Pleiss en los inicios, no fue el indicio de nada, sino una anécdota en el choque. Ni Pleiss, ni Hamilton. Y lo que me pareció más importante todavía, denegaron todas las penetraciones a canasta, ya sea en cortes o desbordando en uno contra uno. Con tipos como Nocioni, Hanga o Fabien Causeur, hay que darle el valor que esto merece. La concentración que mostraron los interiores para ayudar, para acotar territorio, me pareció fascinante por momentos. Fue Thomas Heurtel quien supo encontrar entre las dos líneas de la defensa, resquicio en ocasiones para anotar (22 puntos), pero nunca con la continuidad que debía ni saber transmitirlo a sus compañeros. Y todo ello, con la baja del jugador interior más destacado en los murcianos, Kim Tillie.

Esa fue la base para poder correr, para tener un juego alegre. Porque no se superan holgadamente los 80 puntos si no se tiene un juego alegre o más bien, desenfadado. Y ahí, quien estuvo cómodo, cómodo fue Berni Rodríguez. Y Rodri San Miguel y Dwayne Davis y por supuesto, el mencionado Kelati. Era la ejecución a una grandísima defensa donde tipos como Augusto Lima, el último en llegar Nemanja Radovic o Ben Romdhane (hasta un inexperto Orukpe tuvo su aportación), defendieron su tablero y aseguraron el rebote defensivo, junto con una actividad frenética y un desgaste considerable en piernas atléticas de tipos como San Miguel o Berni.

Arma trabajada, que no tiene por que fallar nunca -depende o no del acierto rival-, pero que niega con antelación muchas opciones relativamente cómodas a cualquier rival, esta zona puede ser el pasaporte para subir arriba entre las huestes del UCAM Murcia. Sí, fue una zona, pero casi de tortura para los baskonistas. Ahí queda un referente en esta Liga Endesa. Mi enhorabuena al plantel.