Fallar a propósito para honrar el récord de una leyenda

Fallar a propósito para honrar el récord de una leyenda

A veces alcanzar la gloria, por pequeña que sea, no lo es todo. Como mínimo en el baloncesto. La historia de Jordan Bohannon es un buen ejemplo de ello. El jugador de los Iowa Hawkeyes tenía en sus manos batir uno de los récords históricos de su universidad: ser el jugador que más tiros libres consecutivos ha sido capaz de anotar.

Con 34 lanzamientos a sus espaldas y en pleno partido ante Northwestern, Bohannon decidió que había un motivo suficiente para no anotar el tiro 35 que escribiría con letras de oro su nombre en la historia de su universidad.

El actual récord pertenece a Chris Street. un jugador de ese mismo equipo que falleció en accidente de tráfico hace 25 años y que mantenía en curso su propio récord. “No es una marca que me pertenezca. Ese récord merece siempre tener su nombre”, señaló Bohannon tras el encuentro.

Precisamente los padres de Street presenciaron en directo dicho encuentro. Bohannon les había conocido hacía un par de años y quiso así honrar la memoria de su hijo.

Los padres de Chris Street no se perdieron el partido dejando una silla vacía en memoria de su hijo

Pese a que el partido todavá no estaba decidido, el jugador de los Iowa Hawkeyes falló su lanzamiento a propósito cuando su equipo vencía por 73-65 a falta de 2:15. Señalando al cielo en señal de respeto, Bohannon dejó en manos de Street el honor de seguir teniendo un lugar de privilegio en la historia de la universidad. Pese al error voluntario desde la línea de personal, los Hawkeyes se llevaron la victoria por 77-70. Mejor final, imposible.