ARTÍCULO: LOS 12 TRIPLES DE JACOB PULLEN

ARTÍCULO: LOS 12 TRIPLES DE JACOB PULLEN

Antonio Rodríguez

La noticia de la jornada, de muchas jornadas, fue la concatenación de 12 triples de Jacob Pullen en un mismo partido, concretamente en el C.B. Valladolid-F.C. Barcelona, batiendo el récord del mítico Oscar Schmidt con 11, que data de la temporada 93-94. Desde su logro la tarde del sábado, no han sido pocas las páginas que ha llenado el pequeño base azulgrana sobre su gesta.

Gesta por muchas razones: en primer lugar, que la máxima anotación de la temporada (42 puntos), provenga de un jugador que disfruta de módicos minutos de forma habitual, es destacable. Como lo es el hecho que necesitase menos de 23 minutos para llegar a ese peldaño de los 40, que muy pocos han logrado alcanzar. Nos tenemos que remitir a los Epi (54 puntos), Ray Smith (50 puntos), Oscar Schmidt (46) o Drazen Petrovic (43), incluyendo una curiosa anotación de 18/19 en tiros de campo de Steve Trumbo (falló tan sólo un triple. ¡Trumbo lanzando triples!), para irse a los 47 puntos en una tarde en el Juan Ríos Tejera de la Laguna, ante CajaCanarias, como alguien al margen de los teóricos grandes cañoneros, que superaron los 40 en repetidas ocasiones. Todos disfrutaban con creces los 30 minutos de juego, rozando o llegando a los 40 reglamentarios de manera frecuente.

La soberana actuación de Jacob Pullen se fue escribiendo por unos fascículos curiosos. Saltó a la cancha por primera vez con el inicio del segundo cuarto, que jugó completo, fallando su primer lanzamiento de tres -prácticamente se salió- y a partir de ahí, logró encestar cuatro de forma consecutiva. En esta sucesión, que ya se veía que en esa tarde tenía la muñeca caliente, estaba apoyado por la condición que no era el base, sino que lo era Víctor Sada, estando así más liberado, aprovechando bloqueos y recibiendo condiciones más óptimas de tiro.

Su próxima aparición fue a falta de 2:26 para el final del tercer cuarto, donde a los 20 segundos, lanzó y anotó su quinto triple. Y a partir de ahí, la locura. Uno tras otro, jugando esta vez sí como base, sin gran intensidad defensiva por parte de los vallisoletanos, que estaban siendo doblados en el marcador por momentos, con desventajas entorno a los 30 puntos, pero tampoco con la desidia que muchos han querido ver. En absoluto. De hecho, en la borrachera de triples del base estadounidense, ya le hacían dos contra uno e incluso faltas para que no tirase. Todos tienen su orgullo.

Viendo Xavi Pascual, activo importante en esta historia, que su jugador había fallado dos triples, porque los rivales estaban muy pendientes de él -tras haberle advertido el propio Pascual en el tiempo muerto a falta de poco más de 3 minutos para el final, que llevaba ya ocho triples y que el récord estaba en 12-, decide sacar a Marcelinho Huertas en la posición de base para liberar algo a Pullen. Cuando en la primera jugada con Huertas en cancha, ven que el tema funciona, porque Jacob consiguió otra conversión, el noveno concretamente, la algarabía era notoria en el banquillo barcelonista, con Kostas Papanikolaou señalando de manera notoria a su entrenador, como culpándole de la estrategia en tal logro.

Y así Pullen, en absoluto estado de gracia, anotó el décimo triple a falta de 1:40 y el undécimo, el que igualaba el récord de Oscar Schmidt de 11, a falta de 1:23, bajando sonriendo a defender, porque tuvo que alejarse de la línea para encontrar la posición. Y con poco más de 30 segundos, el último, el decimosegundo y definitivo, con palmadita de felicitación de su defensor, Andjusic, para rubricar así una tarde mágica y un récord triplista, que bien fue aplaudido por la parroquia del Pisuerga, rendido a él, y con la sonrisa de haberse visto un “más difícil todavía” casi circense, en el parquet aquella tarde. La tarde mágica de Jacob Pullen.