ARTÍCULO: SOBRE REAL MADRID Y RIVALES RESPONDONES

ARTÍCULO: SOBRE REAL MADRID Y RIVALES RESPONDONES

Antonio Rodríguez

Y Real Madrid sigue desgranando victorias-partidos, que en esta campaña en la Liga Endesa, una cosa lleva a la otra. Eso sí, ni es una pacífica travesía estival ni tampoco la que ideó Joseph Conrad con su “En el corazón de las tinieblas”. Su paso sigue siendo firme, zancadas marciales de sonoridad uniforme y elegante. Unos aficionados que cada vez que les ven en su guarida, lo toman como un festín fin de semana. Aunque tenga rivales del carácter respondón.

De Iberostar Tenerife no se esperaban contestaciones altisonantes ni impertinencias. Lazaros Papadopoulos les confesó que sus rodillas no aguantaba y tenía que decirles adiós durante el transcurso de la semana. Curiosa única aportación de 15 puntos, algo que no había conseguido en toda la temporada que estuvo en España en 2008. Además, ellos que llevaban 6 derrotas consecutivas, lo esperado era recuperar sensaciones de cara a futuros compromisos. Sin embargo, jugaron con más ímpetu y acierto que la simple y sola necesidad de recuperar tales sensaciones. Cinco puntos por delante al inicio del último cuarto, no lo había logrado ningún equipo esta campaña en el Palacio de los Deportes. Sí, descarados y respondones.

Mirando a los canarios, si de lo que se trata es de coger responsabilidades ante las adversidades y las ausencias, es plausible el esfuerzo de Juan Pedro Gutiérrez en poste bajo en los primeros minutos, siendo punzante en poste bajo, ante la atónita mirada de Mirotic en ocasiones. Hacer daño en las inmediaciones de la canasta le ganó un plus al pívot llegado de Obras Sanitarias, al margen de su efectivo y ya conocido lanzamiento exterior (7 puntos en los primeros 5 minutos). Nicolas Richotti haciendo malabarismos para anotar y defender a Rudy, hasta su desgraciada lesión de tobillo al filo del descanso, que le obligó a ser ayudado por compañeros para retirarse de la pista. Y entre medias, acciones muy, pero que muy meritorias de Luke Sikma en anotación, las acrobacias y la exuberancia física de Saúl Blanco corroborado con un mate de los de admiración general, y el enorme talento de Ricardo Uriz. Situaciones que se complicaban por momentos, imposibilidad de dar el pase y decidir con enormes canastas, que demanda élite nacional desde la posición de base afincado en La Laguna.

Mientras Iberostar Tenerife supo asegurar su rebote defensivo, pudo hacer su juego. Y mérito tenía hacer eso -verdadero dolor de cabeza en jornadas anteriores- ante los pívots blancos. Un toque de aviso por ver esa renta negativa de cinco puntos para afrontar los últimos 10 minutos, unos aficionados expectantes y los madridistas que comenzaron a defender más duro, a robar algunos balones y dejar que Sergio Rodríguez comenzara a tejer una nueva victoria con hilo de seda, como suele ser habitual en él. Que a la chulapa madrileña que es la afición, le corresponde mantón de manila de fina seda, como es de merecer a tan exigente parroquia. Y es que, para chulapo, Sergio, aún de adopción, es uno de los predilectos ya. Una asistencia, un robo, un contragolpe y un triple para irse a los 22 puntitos, así, como de refilón. En esta ocasión fueron los exteriores quienes dieron ese arreón final que aún ningún equipo ha aguantado en esta Liga Endesa. Él y Sergio Llull.

Sergio Llull parece seguir en una nube particular tras el triple mágico de la Copa del Rey. Sigue con sus increíbles porcentajes de triples (3/5 en la matinal del domingo para un 14 de 23 desde aquel providencial tiro: 60,8 %) y la capacidad de romper en los últimos minutos, cuando se necesita. Pablo Laso sobre todo exige algo en él que se lo proporciona en cada vez mayores dosis: liderazgo. Claro, a demanda de los que pasan por taquilla.

Y así pasan capítulos, mirando a Europa, mirando a nuestra geografía. Girando la cabeza a Estambul, señalando hacia Santiago de Compostela. En esas está el Real Madrid, que mientras, supera equipos respondones para no perder comba ni salsa. Mojo en este caso.