ARTÍCULO: SOBRE MUSCALA, SHERMADINI Y HORIZONTES QUE AFRONTAR

ARTÍCULO: SOBRE MUSCALA, SHERMADINI Y HORIZONTES QUE AFRONTAR

Antonio Rodríguez

En Las Vegas, todos apuntan, todos hablan, todos se juntan en improvisadas comitivas en las gradas. Eso sí, con sus chaquetitas puestas. Sea Julio y unas temperaturas que rondan los 40-42 grados centígrados, el hecho de soportar durante cuatro partidos consecutivos las lindezas del aire acondicionado en los recintos de la liga de verano de la NBA, al segundo día recurres a tal prenda tras el despiste del día inicial. Moncho Fernández no se separa de José Luis Mateo, su director deportivo. Entre las gradas de ambos pabellones, representando a un club modesto como Obradoiro, buscan candidatos a engordar su plantilla mientras que ven con orgullo cómo Robbie Hummel luce con Minnesota Tiberwolves, que al menos le prometen que el training camp de Octubre, lo hará con ellos.

Traen una agenda repleta de nombres y negociaciones hechas. Uno de esos nombres se llama Mike Muscala. Un -casi- 7 pies de estatura que, como estrella universitaria, tiene su pasaporte para la NBA más que asegurado. Pero al proceder de una universidad pequeña -Bucknell- de una conferencia pequeña, necesitará un proceso de adaptación en los Hawks, portadores de sus derechos. La pericia de los santiagueses les hace pactar con el equipo de la NBA. Se presentan con los siguientes credenciales: “Miren, somos ACB, con la profesionalidad y garantía que eso conlleva. Nos llamamos Río Natura Monbus, club modesto donde se puede disfrutar de minutos. Y, ¡ah!, todos los altos que llegan, salen mejorados y catapultados directamente a la élite”. Les enseñan papeles de Stephane Lasme, ahora en Panathinaikos; de un tunecino que acaba de fichar por el Real Madrid, del Robbie Hummel que estaban viendo. Y un jugador, predestinado a jugar en la NBA desde Noviembre, de repente recala en la Liga Endesa. Esta fue la historia, sin el añadido de miles de flecos flecos más, del fichaje de Mike Muscala.

En el día de ayer, la Liga Endesa vivió una de sus jornadas más convulsas. Tras la reciente marcha de Blagota Sekulic, dos de las personalidades más notorias de la competición, Giorghi Shermadini y Mike Muscala, emigraban a equipos de élite con mayor poder económico y social. Nada menos que al vigente doble campeón de Europa -Olympiacos- y a los mencionados Atlanta Hawks.

Desde hacía unas fechas, el run-run por el interés de los del Pireo por Shermadini era notorio. Y si les confieso una verdad, en el CAI Zaragoza no lo veían con malos ojos. No parece muy claro que el recuperado Henk Norel y el georgiano, pudiesen ocupan un puesto en cancha al mismo tiempo, puesto que sus aportaciones en la pista, pudieran, si no semejarse, sí solaparse. Vuelve Norel y existen unos griegos arrepentidos por haber soltado en verano a Georghi. Operación que se cierra y sí, pesa que un tipo tan integrado, con una aportación tan importante y una honestidad en el trabajo como la mostrada por el pívot georgiano, evidentemente se echará de menos. Claro, que ahora toca ver al pívot holandés, ese que entre las calles de la capital maña, se oía la pasada temporada a modo de confesión secreta “nada, a éste nos lo van a quitar este año”.

“Y cuando Fenerbahçe se interesa y pone el dinero sobre la mesa, es que no hay debate”. Alejandro Martínez, entrenador del Iberostar Tenerife, habla con esta naturalidad sobre la marcha de su hombre referente, Blagota Sekulic. El equipo turco dirigido por Zeljko Obradovic pagará al pívot montenegrino nada menos que un millón de euros en lo que resta de esta campaña y la siguiente -con opción a cortarle, eso sí-. A nada que Mike Muscala coja ritmo en la NBA y vean lo que puede ofrecer, su salario muy probablemente se multiplicará por diez, respecto a lo que cobraba en Santiago. ¿Hay debate?

Estamos en este marco hoy día. En Las Vegas no se pueden fijar en ese jugador destacado que “no tiene sitio en la NBA. No llega” y ya, por extensión, es ‘carne ACB’. Esos tiempos pasaron. Por desgracia, ahora se deben pasar los filtros de Rusia, de China, de Turquía… ¡de Alemania! en ocasiones. Ahora, los clubs de la Liga Endesa deben mentalizarse que están en esa tesitura a los que, algunos -medios de comunicación sobre todo-, no parecen estar acostumbrados. Pero esto, a la inversa, lleva sucediendo durante mucho tiempo. ¿Recuerdan a Pat Burke cuando con la temporada casi en su ecuador, abandonó Las Palmas para recalar en el Real Madrid? Creo que Joan Plaza puede hablar de su experiencia en Kaunas el pasado año. De cómo tiene que decir adiós con todo el cariño y parte de frustración a su base Mantas Kalnietis en viaje en pretemporada al Lokomotiv Kuban, o un caso más cercano aún, cómo Tremmel Darden viaja hacia la capital española, a engordar el ‘roster’ del Real Madrid.

Me dicen que Río Natura Monbus puede sacar buena tajada económica por la operación de Muscala. No queda otra que sacar emolumentos en tales negociaciones. Claro que este caso puede doler. De hecho, duele mucho. El equipo de Moncho Fernández rescindió el contrato a Nick Minnerath, llega el letón Kaspars Berzins, tras cinco meses de inactividad, se lesiona de cierta gravedad Oriol Junyent, que nuevamente estaba haciendo una temporada excepcional…y ahora, en un abrir y cerrar de ojos, pierden a Muscala. Son muchas bajas entre los hombres interiores. La papeleta ahora es complicada. Se debe buscar en el mercado -en lo que queda de mercado-, jugadores que puedan suplir prestaciones, pero nunca buscar “otro Muscala” porque no existe. Alguien tan grande, con su rapidez de movimientos, su capacidad de anotación con ambas manos, su suspensión y sus pases, ahora mismo no existe. Hay que cambiar el prototipo, y quizás ir en búsqueda de “cincos” mucho más bajos, pero que tengan oficios de ‘center’, que reboteen y sepan anotar en las cercanías del aro, que tengan instinto pasador…difícil papeleta, ahora que los santiagueses estaban lanzados con cinco victorias consecutivas. Es una marcha dolorosa, sí. Visto desde otro prisma, Muscala muy probablemente nunca hubiese recalado en nuestro baloncesto. Y hemos disfrutado 20 jornadas de ello. Se podría haber fichado otro Minnerath, pero se negoció para traer a Muscala. Un director deportivo me confesó que una de las premisas para fichar su pareja de americanos fue que “tuviese casi la seguridad que no se fuesen a ir a mitad de temporada”. Que no tuviesen una calidad para que a otros equipos con más presupuesto les resultara atrayente. Bueno, es otra opción. Cada uno elige lo que más se acopla a sus posibilidades o lo que creen conveniente.

Se van Muscala y Shermadini. Llega Lamar Odom. Esto es un juego y como tal, existen tales partidas. Creo que es más sano que nos tomemos la licencia de decirles “gracias por los ratos que nos habéis hecho pasar” y dar la bienvenida al recién llegado. Sea Odom o los que están llegando buscando glorias en nuestras pistas de la Liga Endesa. Y a seguir trabajando, por supuesto.