ARTÍCULO: REAL MADRID, CON EL MOTOR RUGIENDO

ARTÍCULO: REAL MADRID, CON EL MOTOR RUGIENDO

Antonio Rodríguez

Algunos en el Real Madrid resoplaban con el calendario que Enero les tenía preparado. Lo solventaron con una derrota por el camino, como una competición de hípica, donde al caballo no se le puede exigir la perfección y sí darle palmaditas de satisfacción, aunque tirase una barra de uno de los obstáculos (Moscú). Pero su galopar sigue seguro. Acabó Enero, y había que encarar Febrero, al que se le supone algo más relajado a nivel de desplazamientos “mil-kilometreros”, pero se empezaba con una Copa del Rey de, como fue, tres partidos en cuatro días; un viaje ‘al fin del mundo’, a cancha del Lokomotiv y vuelta supersónica a Vitoria para disputar un dificilísimo enfrentamiento ante el Laboral Kutxa.

Sin pasar por Madrid, un vuelo contratado directo para la capital alavesa, hacía entrenar a los jugadores de Pablo Laso en la matinal del Viernes (jugaron el Jueves por la tarde en Rusia). Y allí, dejaron su impronta del favorito para todo, derrotando a los hombres de Scariolo (74-90). Cero relajación, cero sorpresas. Con un excelente arranque de tercer cuarto, con llamativos triples de Rudy Fernández, resquebrajaron un encuentro que de un 37-42 con el que se retiraron a vestuarios, pasó a un 44-62. Un arreón del que no pudieron reponerse los vitorianos, equipo que como bien dijo Oscar Cuesta en su narración, es quien más finales igualados está disputando en esta Liga Endesa. En esta ocasión, no pudo ser.

Arranque perfecto del tercer cuarto para rematar lo que ya se trabajó desde el principio, sobre los lomos del cisne blanco que volaba más alto que los demás. Sergio Llull masacró con 7 triples nada menos, poniendo rúbrica en el envite, con tres de manera consecutiva para abrir la contienda. 27 puntos para el base menorquín, tan sólo superados en esta campaña por los 28 de Nikola Mirotic en aquel festín de anotación ante Manresa en la jornada 5.

Y es que, el Real Madrid debió hacer rugir el motor con la llegada de la Copa del Rey. Su temporada de “presenten armas” allá por Octubre y Noviembre, para tener unos meses de Diciembre y Enero de “velen armas”, más calmada, aunque eso significase seguir invictos -excepto Moscú-, ha sido la antesala de pisar acelerador, de disputar un fetiche en fechas señaladas, como la Copa del Rey. Y a partir de ahora, en lontananza se observan ya el resto de títulos, con lo que no se puede bajar el nivel. Y en esas están este Real Madrid, a los que vemos, con inusitada rutina el que ganen y ganen y ganen. Una vez superado el récord de victorias en la Liga Endesa, ya parece un equipo que sigue su marcha y veremos hasta dónde, en la citada imbatibilidad. Ahora será más complicado para los rivales, porque el motor ya está rugiendo.