ARTÍCULO: REFLEXIONES DE LA COPA (II): ELIMINACIONES DOLOROSAS

ARTÍCULO: REFLEXIONES DE LA COPA (II): ELIMINACIONES DOLOROSAS

Antonio Rodríguez

Siguiendo con los “no agraciados”, los caídos en cuartos, hubo dos eliminaciones muy dolorosas. Comenzando por la primera, los anfitriones, el Unicaja, fue una que escoció muchísimo en la Costa del Sol y no son pocas las críticas que han llovido. Su derrota ante el CAI Zaragoza (74-79) no se esperaba, sobre todo viniendo de un equipo al que pudieran catalogar de inferior. Sí, estaba eso del “cuidado con el CAI”, pero no eran ni Real Madrid -al que se enfrentaron en 1/4 de final en la primera Copa que organizaron, en 2001-, ni el F.C. Barcelona -en la segunda organizada, en 2007-.

Y aunque sin un juego tremendamente brillante, tuvieron el partido controlado durante muchos minutos. Sin grandes porcentajes, con jugadores totalmente ausentes en tareas ofensivas (tres de los titulares se quedaron en 0 puntos al final. Y si Sergi Vidal fue titular por circunstancias -lesión de Earl Calloway- en la posición de base, más grave fue la nula aportación de cara al aro de Ryan Toolson y Carlos Suárez), un equipo de tantos recursos fue dominando el partido con el rebote ofensivo, martillo pilón para los jugadores caístas, y además corriendo contragolpes.

Sin embargo, en el último cuarto, se les apagó la luz a los malagueños. Con la apuesta de un quinteto de calidad y jugadores curtidos en momentos importantes (Granger, Toolson, Dragic, Caner-Medley y Stimac) la mayor parte de esos minutos, con rotaciones de Fran Vázquez y Vidal, comenzaron a verse en una situación de falta de ritmo, mala circulación y postrera ansiedad, que no supieron solventar. La presión de jugar en casa y ver que no acertaban, forzó en precipitaciones y en malos tiros, ante la tranquilidad de los zaragozanos. Desde el triple de Damjan Rudez en el minuto 28 que colocaba a los maños por delante (49-50), los hombres de Joan Plaza fueron ya incapaces de remontar en ningún momento el marcador. Un revés importante esta Copa, que no debe oscurecer lo conseguido hasta ahora y sobre todo, no cambiar el rumbo de la temporada.

Hablamos ahora de otro equipo Euroliga eliminado en la primera ronda: Laboral Kutxa. Eso sí, los baskonistas ofrecieron en su enfrentamiento al Valencia Basket, el mejor partido de toda la Copa del Rey, junto a la final, claro está. Tuvieron momentos extraordinarios, supieron solventar situaciones problemáticas -una de ellas, la baja de su base titular, Thomas Heurtel-, y pareció que aeste equipo, lo que le van, son las Copas. La exhibición por momentos de su pareja interior, Andrés Nocioni-Tibor Pleiss (18 y 16 puntos respectivamente), sabiendo jugar la combinación poste alto-poste bajo, o entre ellos dos situaciones de dos contra dos, les dieron muchos réditos y creencia que pasarían a semifinales. El relegado en algunos partidos Walter Hodge, anotó dos canastas consecutivas en momentos muy comprometidos, para quitar el hipo. Y entre unos y otros, fueron sumando.

Y Valencia Basket, por otro lado, viéndose superados en la primera mitad, con un Doellman nada acertado y sobre todo, con el susto en el cuerpo de la nueva recaída de Lishchuk en su lesión, supieron sacar la misma casta que lucieron 5 días antes en Liga Endesa y lograron ponerse por delante en el marcador. Sin entrar en polémicas de las últimas dos jugadas, a pesar del revuelo que crearon, el caso es que ambos equipos salieron muy reforzados. Los vitorianos dieron una imagen muy notable, imagen que si repiten en el futuro próximo, les darán no pocas alegrías y sobre todo, competir de verdad en los choques que aún le restan de Euroliga.

Augurándose cambios en la plantilla dirigida por Sergio Scariolo, su cara gris de las últimas fechas, claramente ha reverdecido en Málaga. A pesar del nuevo contratiempo con la lesión de Lamont Hamilton, su garra y su frescura jugando, mostrada en Málaga hará felices a los suyos.