ARTÍCULO: REFLEXIONES SOBRE LA COPA (I): LOS NO AGRACIADOS

ARTÍCULO: REFLEXIONES SOBRE LA COPA (I): LOS NO AGRACIADOS

Antonio Rodríguez

Sean regalo, por mérito o dardos envenenados, los motivos y la manera de llegar a esta pasada Copa del Rey malagueña fueron muchos y diversos. En esta ocasión hablaremos de los “no agraciados” con el premio de pasar a semifinales, los que se quedaron en los cuartos de final.

Cuenta la leyenda que hubo un equipo hace solamente dos temporadas, que tenía un baloncesto que asombraba a todos. De hecho, en su Santiago Martín, o sea, su casa, se abrió a todos los aficionados-televidentes, deseosos por comprobar qué era aquel ‘invento’ de Alejandro Martínez llamado entonces Iberostar Canarias. Se proclamaron campeones de la Copa Príncipe ante el C.B. Atapuerca o como le correspondía llamarse, Ford Burgos. TeleDeporte fue testigo de aquel conjuro que parecía tener ese equipo que embriagaba a todos. Pues bien, dos años más tarde, llegaron a la Copa del Rey de la mismísima Liga Endesa. Un regalo, un premio para ellos, que tan bien, tan bien lo han hecho en las primeras jornadas, que atravesando un bache con cuatro derrotas en sus últimos cuatro partidos de forma consecutiva, no les ha impedido estar en Málaga.

Iberostar Tenerife llegó ilusionado y con ganas de disfrutar de este regalo, pero muy diezmado. Su jugador referente, Blagota Sekulic, salió dirección a Estambul, camino del Fenerbahçe y el club sin tiempo para tener alguien en esta cita malagueña. Eso sí, en un bonito homenaje y a modo de chaqué para la ocasión, vistieron el mismo diseño de uniformes que llevaba el C.B. Canarias en la década de los 80. Una chulada de uniforme que me encantaría ver más a menudo. Y con esas, intentaron contrarrestar a un F.C. Barcelona, que sabía a lo que venía a Málaga. Para empezar, para encajar 102 puntos a los tinerfeños. Eso sí, éstos, sin perder la cara a su estilo, el mismo exhibido ante el Ford Burgos 2 años antes, el mismo que les ha llevado a la Copa del Rey. Su inferioridad física fue muy, muy notoria, pero ellos jugaron a lo mismo siempre. Ahora, toca esperar la llegada de Lazaros Papadopoulos. ¿Un bluff? Para nada, señores. ¿Mala experiencia en el Real Madrid? Por supuesto. Ya es veterano, pues es también de la generación del 80. Siempre fue lento, pero es muy, muy grande. Exhibirá sus movimientos al ralentí característicos de él, con sus pivotes (muy atentos, por favor, a lo que son pasos y a lo que no). Yo firmo que al club tinerfeño le ira bien con él, pues forma parte del cónclave que grandes éxitos les ha dado a los “Alejandro guys”: sabe pasar muy bien.

Hablemos de sus vecinos, los grancanarios. Claro, estos tuvieron que vérselas con el Real Madrid, el que fue el otro finalista. Entran dentro del grupo “dardo envenenado”. Resulta que siendo quintos, empatados a victorias con el tercero, el sorteo les depara el club merengue. Otros que sabían a lo que venían. Y les salió un partido casi perfecto. Cuando plantillas de tales características juegan así, es difícil mantener el marcador igualado. El Herbalife Gran Canaria se vio desbordado, no pudo superar ni en uno contra uno a sus rivales para crear ventajas y se vieron abocados a lanzamientos triples forzados sobre la bocina (de ahí sus malos porcentajes).

Eso sí, una luz que les iluminó el camino. Walter Tavares estuvo sensacional. Una de sus mejores actuaciones en el mejor escaparate. Ahí tienen sus 6/6 en tiros libres para un tipo de 2.20 de estatura, más sus 16 puntos, 12 rebotes y 4 tapones (solo de pensarlo, ya se oyen ruidos de cajas registradoras). Pepu Hernández, siendo la primera vez que le veía en directo, acabó muy convencido con el chaval de 21 años. Más fuerza en las piernas, más coordinado, cuando encontraba posición y recibía, no se complicaba nada, sino que pivote, media vuelta y para adentro. Es cuestión que se vayan acostumbrando sus compañeros a que cuentan con esta fuerza interior con cada vez más confianza y le encuentren. Les ayudará una barbaridad. Hablaremos de él en un futuro próximo con más argumentos. Se los está ganando.