BILLETE PARA LA COPA: VALENCIA BASKET

BILLETE PARA LA COPA: VALENCIA BASKET

Antonio Rodríguez

Evolución

Volaron muy alto en Vitoria. Llegaron a la final y compitieron, aunque fuese el F.C. Barcelona quien se llevase el título en la final de la Copa del Rey el pasado curso. Sin embargo, este año se han reafirmado. Claramente han sido el segundo mejor equipo de nuestra competición doméstica (aunque clave será la imagen que muestren ante el F.C. Barcelona este fin de semana, como rasero para medir sus verdaderas posibilidades).

Velimir Perasovic era un tipo preocupado al inicio de la Liga Endesa. Sin poder contar con Vladimir Lucic ni Pau Ribas, veía muy limitada esa posición de juego. Dio igual. Sus temores iniciales quedaron olvidados cuando debutaron en el Palau Blau Grana, perdiendo por un solo punto tras ver desaparecer su amplia ventaja de hasta 14 puntos al inicio de la segunda mitad. Un resbalón en un momento puntual. Pero la imagen fue excelente. Y así lo han ido manteniendo a lo largo de las 17 jornadas disputadas. Valencia Basket ha sido el segundo equipo más regular, porque ha mostrado una superioridad y solvencia incluso en las dos derrotas encajadas, digno de un aspirante a todo.

Y han tenido problemas con las lesiones de forma permanente. Que Pablo Aguilar tan sólo haya actuado en 5 jornadas, ha sido una baja notable para la confección que tenía de plantilla. Lesiones de Dubljevic, Lishchuk, intentos de sustituírles con temporeros como Pecherov… un vaivén de hombres que no han diezmado nunca sus capacidades.

El que Valencia Basket sea el equipo que más mima el balón en cada una de sus posesiones, de todos los que forman parte de la Liga Endesa, les ha dado mucha solvencia en sus partidos. Y es algo que los aficionados al baloncesto en general agradecen, ver tal nivel de perfección en cada uno de sus posesiones. ¿Traducido en números? Ahí van: son el segundo equipo que menos balones pierde (11 por partido), un equipo tan físico como ellos, donde los grandes fuerzan muchas faltas y todos sus exteriores (Van Rossom, Rafa Martínez o Sato), tienen gran habilidad para entrar a canasta y forzar faltas, es más que destacable que el equipo posea un 86 % en tiros libres. Que lo tenga un jugador, es muy destacado. Que lo haga un equipo, es sobresaliente. Y para rematar, si tomamos como antecedente que solamente existen en la Liga Endesa tres equipos que lanzan más triples que ellos, el lograr desde el 6.75 un porcentaje de un 41 %, es una locura. (Romain Sato posee un 52 %, Bojan Dubljevic un 50 %, lanzando cada uno más de 3 por partido. En absoluto son tiradores testimoniales).

Y todo ello como resultado de no especular nunca con el balón, sino que aprovechan las buenas opciones de tiro siempre. Y buenas opciones pueden ser a los 6 segundos de posesión, o a los 23. Pases certeros que se convierten en canastas, como para tener una media anotadora de 86.8, solamente superados por el Real Madrid (hubo jornadas en las que incluso les llegaron a superar). Aquí cuenta que tras el Real Madrid, son los mejores “ladrones” robando balones (9.9), y eso suele significar canastas fáciles en contragolpe.

Tras todo esto, hay un excelente trabajo atrás. Su zona de ajustes ha sido de las más efectivas de toda la competición. Se les ha atragantado a todos. Mucha presión al balón, cimentado en jugadores con grandes condiciones físicas, con exteriores con gran movilidad que fintan ayudas y recuperan, la misma movilidad que poseen los pívots, excepto Lishchuk o Triguero, los “5” más claros. Su enfrentamiento en cuartos de final es tremendamente duro: Laboral Kutxa. pero Valencia Basket tiene, de momento, aspiraciones para repetir su proeza de la pasada edición de Copa. Eso sí, al día de hoy, no suena tan proeza.

Defectos a mejorar

Otros como el Real Madrid: complicado sacarles defectos viendo su solidez. Los únicos momentos en que se han sentido vulnerables y han perdido los partidos ha sido debido por unos “agujeros negros” que les han hecho perder ventajas importantes labradas con mucho esfuerzo. Sin embargo, éstos tampoco tienen un patrón definido. No es cuestión de faltas de concentración (Velimir Perasovic no les permite ese lujo). En el debut, una fría salida de los vestuarios tras el descanso, sí puede englobarse en esta debilidad. También era la primera jornada de liga. Y la derrota frente al Real Madrid, simplemente no llegaron. Les faltó el resuello en los últimos minutos que sí tenía el equipo de Pablo Laso con un par de hombres en la rotación, junto a la enorme calidad intrínseca de sus jugadores, que sí dictaron sentencia. Claro, en el torneo del KO, no se puede dar una ventaja así, porque es definitoria.

El dato

Aguantarles hasta el final del partido, es duro. Pero llegar igualado con ellos, tampoco es mucho mayor consuelo. En los partidos que se han solventado por un margen diferencia entre 4 puntos, exceptuando la derrota inicial ante el F.C. Barcelona (76-75), han ganado todos los demás, 6 exactamente. Aplastantes.