ARTÍCULO: ¿UNA DERROTA NECESARIA?

ARTÍCULO: ¿UNA DERROTA NECESARIA?

Antonio Rodríguez

Todos los jugadores del Real Madrid declaraban, ante la pregunta de su imbatibilidad “esperemos que llegue lo más tarde posible”, porque cierto es que, con los pies en la tierra, esa primera derrota llegaría. Y no sería la única. Pero ante tantos y tantos partidos saliendo victoriosos, se iba formando una especie de nube, mediática en este caso, que parecía presionar al equipo y contar cada victoria como si fuera el listón de un saltador de altura, donde cada salto es más difícil que el anterior.

Lógicamente, un equipo no tiene esa realidad. De hecho, tras el inicio devastador, en la Liga Endesa daba una sensación que se ganaba sin pisar el acelerador en las últimas jornadas. Hay que ser consecuente con una temporada tan larga y que no siempre se ha de estar al máximo rendimiento. Pues bien, ayer en Moscú llegó la primera derrota (85-71) en Euroliga. Y ahora, ¿qué pasará? Rota la racha, ¿cómo se afrontan a partir de ahora los partidos, con el extra de motivación a causa de la imbatibilidad diluído o en cambio más tranquilos? ¿Era esta derrota necesaria?

En realidad y aunque suene incongruente, puede tener mucho de efectos positivos esta primera derrota del Real Madrid. Las dinámicas ganadoras son estados mentales maravillosos que, entre otras cosas, no hacen concebir la derrota. Ayer mismo, cuando los blancos igualaron o incluso cuando iniciaron el último cuarto por debajo en el marcador, estaban convencidos que iban a ganar, porque en sus cabezas ya no cabe la derrota, porque han visto solventar situaciones difíciles una y otra vez. El gran acierto en los triples de los moscovitas, no solamente les llevó al triunfo, sino que incrementaron su ventaja hasta los 14 puntos finales.

Esta derrota escuece a los jugadores. Por ser la primera de la temporada, la darán más vueltas que en otras situaciones y su doloroso aguijonazo seguirá haciendo su efecto. Eso puede tener efectos curativos de afrontar una Copa del Rey, por ejemplo, que ya es inminente. Ya no vale lo del hagan lo que hagan, no siempre ganan. Se tiene más presente que existe la amenaza de la derrota.

Por otra parte, a Pablo Laso, opino que le hace un favor. Pablo tiene que lidiar con una plantilla de muchas estrellas que ya ha dejado demostrado que sabe manejar. Pero si el equipo no jugaba bien y tenía que abroncarles, a los jugadores no les suena lo contundente que debiera, porque en definitiva ellos ganaban, que es para lo que se les paga. A partir de ahora, la recibirán con otro espíritu.

Y todo ello, porque se tiene una finalidad: ganar todo. El listón del Real Madrid en juego y en expectativas esta temporada es tan alto, que muchos no les permiten resbalones en las finales que vayan a disputar, sobre todo una en particular: la Euroliga. Y como bien dice mi amigo Pablo Martínez Arroyo, esta es una competición muy difícil, puesto que tras una extensa liga regular y unos cuartos de final, pasan 20 días hasta que se inicia la Final Four, donde da cabida a cuatro equipos etiquetados casi por el mismo rasero. Y nunca, nunca hay que olvidar que tres se vuelven con las manos vacías a casa.